Los apologetas de sí mismos, grandes ejemplos de la transición española, se verán enfrentados con los fantasmas que vuelven. Lo siento por todos los que como Bono ya escribieron las memorias de su época. La historia se reescribirá con sus olvidos. Todos los olvidos a los que la justicia argentina, punto por punto, pondrá en luz para chiste de la madre patria. Ahora regresa “Billy el Niño” rodeado de ya fallecidos. Para prueba basta un botón. Con botones como esos se apretaba la camisa de fuerza a los españoles de popa. Los españoles de pro flotaban sobre esas mi…mbres. Ahora todo aquello vuelve y resulta que lo que parecía tan lejos en el tiempo está tan cerca. Algunos los tienen en el escaño a su lado.

Felipe González lo ha dicho claro: la independencia de Cataluña es imposible. Lo malo es que ni siquiera podemos decir “Allá ellos con su tan-tan”. Van a ser la salvación de un PP derrumbado moral y electoralmente. En las próximas elecciones lo tendrán complicado. Sobre todo, dado que deberán poner de tesorero al brazo incorrupto de Santa Teresa. O algo similar. Y sin unte el pan se come seco. Para qué decir de las campañas electorales de secano que les espera. Pues al PP se le ha aparecido Mas. Como cantaban los Chichos, “Ni más ni menos”. Ahora pueden jugar a eso de la carta más alta. Con la Constitución en una mano y la legalidad vigente en la otra, veras qué risa tonta les va a entrar cuando hagan lo que les obligan a hacer. Y no va de hacer amigos, no. Esto va de las siete y media. Que te pasas o no llegas. Adivine qué mano lleva Rajoy y qué mano Esquerra Republicana de Convergencia. Mientras el ejército calla y Astorga, el razonamiento independentista es de altos vuelos: “No se atreverán a hacerlo”. “Otra vez”. Pues vaya novedad. Si no me falla la historia, ya van tres o cuatro. Quizás Mas.

El papa es un ingenuo pecador. Por fin. Estábamos ya cansados de picaros santos. Qué ya lo dice la Biblia: por sus Opus los conoceréis. Considerando lo reciente, el papa Bergoglio es el antipapa. Lo hace todo al revés del penúltimo. Ha dejado de proteger al clero pederasta, funcionarial y Vaticano. Propone levantar la vista para mirar a los ojos, abandonando la fijación con los bajos tan característica de tiempos recientes. Que de tanto mirar para abajo parecían humildes, cuando realmente estaban en medir paquetes. Lo peor es que me temo que se acerca el fin del mundo con este papa negro. Con él se cierra el círculo. Al igual que Pedro, parece que este también es cristiano.

Lo bueno del ex ministro Wert es que no defrauda. Eso solo se puede decir de dos tipos de personas: los que de “pasaos” no llegan y los que de “llegaos” no pasan. Wert va tan sobrado que encaja en los dos. Basta oírle hablar en el Congreso: la educación pública está que te privas, hay becas hasta para estudiar y eso de abandonar la universidad por no poder pagar la matrícula “ande ande ande la marimorena”. Y por allí andaba como ministro de portes (se llevó a medio PP) cuando el Comité Olímpico pasó olímpicamente de Madrid. Los mirabas y vaya tela. Eso sí que es una selección nacional. El presidente del COE ganó una medalla en inglés a través. Botella en relevos de idioma. Y él allí, lo iluminaba todo. Hay que Wert. Que desparpajo. Que tronío. Gracias a ese toro enamorado de la luna, los han declarado BIC. Ahora ya saben, BIC naranja astado fino, BIC cristal astado normal. Como lleguen al extremo y los pinten para diferenciarlos, los próximos san fermines van a parecer otra marea de los que están hasta. Hay que reconocer que a Wert no le falta detalle. Parece un personaje de Almodovar y ole.

El Tribunal Superior de Justicia de Valencia devuelve a Barbera y Camps a los chiqueros Baleares. Están radiantes y después. Es la nueva moda judicial otoño-invierno, que anunciábamos antes del verano. Entre los fiscales se lleva mucho el “Estoesqueyonoloveodelito” a juego con un “Paraquellamaranadiesiestoterminaraennada”. Al oírlo decir suena enredoso, pero si se dice con fluidez suena talentoso. Pues en ello están. Ya verán. Aquí no pagará ni Bárcenas por más pringado de negro que esté .¿Cómo era aquello? “Chinchimenea, chinchimenea, chinchi…” Pues eso, al igual que Elvis en sus películas era camarero cantante o motorista cantante, Bárcenas en la suya resultará ser deshollinador tesorero cantante. Ya sabemos que se le pega todo lo que sea cantante y sonante.