Al ver dicho informe, es interesante destacar algunas cuestiones que aparecen en el mismo e interrogarse sobre si los gobiernos están actuando con corrección; en qué grado, si es que las utilizan, tienen en consideración estas previsiones a la hora de tomar decisiones; y como algunas predicciones, que con el tiempo se convirtieron en realidades, no fueron atendidas por los gobiernos para evitar desastres o mejorar la vida de sus ciudadanos.

Cuando todavía estamos sufriendo la crisis, más de 202 millones de personas están parados y la concentración de la riqueza está en máximos históricos, es bueno señalar algunos aspectos que aparecen en Global Trends, y plantear ciertas preguntas:

· Durante los próximos 15-20 años se producirá una reducción de la pobreza y un enorme crecimiento de la clase media, mayor nivel de instrucción y una mejor atención de la salud. Buenas noticias, pero ¿Cómo encajan estas previsiones con una política de austeridad en la UE que está reduciendo la calidad de vida de millones de europeas, que está empobreciendo a la clase media, y que quita derechos que se creían consolidados, mientras las élites económicas cada vez tienen más poder y riqueza?

· Incremento de la población mundial, la previsión es que en el año 2030 la población mundial esté entorno a los 8.300 millones de personas desde los 7.100 millones del año 2012. Con varias tendencias: envejecimiento de la población en los países desarrollados y en muchos países en desarrollo, menor proporción de jóvenes, incremento de las migraciones y población cada vez más urbana. Algunas preguntas que hay que responder y que choca con el cortoplacismo reinante es, ¿cómo mantendrán los países desarrollados su nivel de vida? ¿Cómo se reducen políticas sociales cuando más necesarias son en el presente y lo serán en el futuro con una población envejecida? ¿Qué política migratoria va a tener la UE cuando está claro que va a necesitar mano de obra? ¿Los muros continuarán siendo la política migratoria a desarrollar? ¿Cómo fortalecemos la democracia en el lugar donde vive más gentes, es decir, en las ciudades?

· Asia habrá superado a América del Norte y Europa en términos de poder global, basado en el PIB, tamaño de la población, gasto militar, e inversión tecnológica. China por sí sola probablemente tendrá la economía más grande, superando la de los Estados Unidos unos años antes 2030(esto ya es realidad hoy). Además de China, India y Brasil, otros países como Colombia, Indonesia, Nigeria, Sur África, y Turquía tendrá importancia en la economía global. Mientras tanto, las economías de Europa, Japón, y Rusia es probable que continúen sus descensos relativos. Estas previsiones, parecen que están llegando antes de tiempo, pero: ¿Reaccionará la UE y establecerá un cambio de modelo productivo? ¿Intentará competir destruyendo lo mejor que ha construido como civilización que es el Estado de Bienestar? ¿Dará igual lo que pase a tu país porque sus elites económicas se seguirán beneficiando de la acumulación de capital que les proporciona la globalización y la falta de regulación y la ausencia de una fiscalidad global?

· Desplazamiento del poder. Junto al papel importante de algunos Estados, se producirá un desplazamiento de poder e influencia hacia nuevos actores no estatales. Ante semejante escenario, ¿Serán capaces los Estados y las Organizaciones Internacionales, ya sean regionales o mundiales, de colaborar con los nuevos actores para que prime la equidad y no la cuenta de resultados y el beneficio de las empresas globales? De no ser así, ¿Pondrán los Estados conjuntamente poner coto a estos actores que pueden acabar con la democracia y el contrato social?

· Incremento de las amenazas cada vez mayor: el acceso a las tecnologías letales se expande a los terroristas y actores criminales, lo que permite cometer la violencia a gran escala, algo que anteriormente era monopolio de los Estados. ¿Llevará este hecho a un cambio en las relaciones internacionales para que exista un compromiso de acabar con las guerras? ¿Habrá más conflictos para que las élites militares hagan negocio aunque sea en guerras privatizadas donde no hay soldados con bandera pero si cada vez más víctimas inocentes? ¿Bajo el paraguas de la lucha contra el terrorismo se irá reduciendo la libertad?

· La demanda de alimentos, agua y energía crecerá aproximadamente un 35, 40, y 50 por ciento, respectivamente debido a un aumento de la población mundial y los patrones de consumo de una clase media en expansión. ¿Se tomará en serio la ONU el acceso a estos recursos como un pilar esencial de la paz mundial? o ¿La propiedad de estos recursos con fines mercantilistas provocará más guerras y conflictos para mantener privilegios y desigualdades?

· El cambio climático empeorará las perspectivas de la disponibilidad de estos recursos críticos. No estamos necesariamente dirigimos a un mundo de escasez, pero los políticos y su sector privado socios tendrán que ser proactivos para evitar tales en un futuro. Muchos países probablemente no tendrán los medios para evitar la falta de alimentos y la escasez de agua sin la ayuda masiva del exterior. ¿Cambiaremos el modelo de consumo y de crecimiento económico ante unos recursos naturales que son finitos? O ¿Primará el interés de industrias que ahora son centrales sobre la conservación del planeta y el desarrollo de nuevas fuentes de energía limpias?

Son muchos los interrogantes a los que se enfrenta una sociedad con cambios tan vertiginosos como la actual, pero si el objetivo central en esta sociedad es la equidad e igualdad de todas las personas, las soluciones a las necesidades presentes y futuras serán más fáciles de dar. Mucho más sise cuenta con el apoyo de informes como este, que deberían de ser de lectura y consideración obligatoria para los gobiernos. Pero también de conocimiento generalizado para la población. ¿Por qué? Porque una sociedad más informada y formada tomará las decisiones que más le convenga sin populismos, engaños o demagogias cortoplacistas.

Los ciudadanos tienen que construir lo que se avecina, o lo que se avecina lo construirán las élites y sus interés.