Nadie puede negar la importancia de este trabajo, una película documental que recoge la espectacularidad de nuestro Planeta, su naturaleza y las especies que lo pueblan.

Su director Alastair Fothergill logra por segunda vez –la primera fue “Deep Blue” (2001)- un largometraje en defensa del entorno natural, en definitiva, de nuestra gran casa la “Tierra”. Cinco años de intenso trabajo ha necesitado esta excelente producción de la BBC, que gracias al despliegue tecnológico de última generación, se han rodado imágenes insólitas que hasta ahora habían resultado imposibles de lograr con la nitidez y calidad que exige la gran pantalla. Más de 40 cámaras se han empleado en las más de 200 localizaciones en todo el mundo.

Tesón de un gran equipo, bajo la dirección de Fothergill, y compromiso de una televisión pública que engrandece su prestigio y cada día se convierte más en una referencia obligada para las demás televisiones.

Durante la hora y treinta y ocho minutos que dura la película se disfruta, y mucho, de las aventuras de una familia de osos polares, del viaje de una ballena hasta la Antártida, de los cerezos en flor y el cambio de sus hojas, y de las fantásticas panorámicas de la cadena montañosa del Karakórum en Pakistán. Imagen y sonido te transportan a primera línea de esta aventura.

“Tierra” es un canto a la belleza de nuestro Planeta y un recordatorio a su fragilidad. Sin duda, este documental, contribuye a que se le conozca, se le quiera y por tanto nos concienciemos en su protección.