En el caso de la utilización del dinero público para el autobombo destacan dos hechos. El primero es que el Gobierno ha aprobado un Plan de publicidad y comunicación de la Administración del Estado para 2014 con 41 millones de euros, lo que significa que aumenta el gasto en esta materia un 24 por ciento. El segundo es que además, el ejecutivo de Rajoy, ha decidido destinar 147 millones de euros, 17 millones más que el año pasado, a financiar 44 campañas publicitarias de organismos públicos. ¿Tiene este afán “informativo” en 2014 algo que ver con las Elecciones Europeas, y con las posteriores Elecciones Municipales, Autonómicas y Generales del año que viene? ¿Es una casualidad? Parece que no. Y llegados a este punto, es bueno recordar al PP que existe una ley de Publicidad y Comunicación Institucional que prohíbe el autobombo.

En el caso de la tortura de los datos, nos encontramos ante un nuevo episodio dentro del todo vale por un voto, o la realidad cotidiana no puede estropear la realidad virtual del Gobierno. En el mes de abril ha descendido el paro registrado, y está bien. Pero no caben mensajes triunfalistas que afirman que la crisis ya ha terminado, porque hasta el propio Rajoy sabe, aunque no lo diga, que el dato de abril es estacional. Dos ejemplos para los incrédulos:

· Intervención de Rajoy, el día 4 de mayo de 2011, en el Congreso de los Diputados, en la sesión de control al Gobierno: “Tendría gracia que en abril, en Semana Santa, no mejoras en los datos de paro registrado”.

· Intervención de Soraya Sáenz de Santamaría, el día 4 de mayo de 2011, en el Congreso de los Diputados, en la sesión de control al Gobierno: “El paro baja en abril y bajará en mayo y junio. Eso ya lo sabemos todos. Igual que los días son más largos, las temperaturas son más altas y el sol brilla más. Eso se llama estacionalidad”

La tragedia del paro ha llegado a las vidas de 185.000 personas más en el primer trimestre de 2014, que han visto como se destruía su empleo, según la EPA. Hoy, en la España gobernada por Rajoy, seis millones de españoles están en paro; dos millones de familias no tienen ningún ingreso; un total de 2.826.549 niños vive en riesgo de pobreza o de exclusión social; y la tasa de pobreza supera el 22 por ciento.

La situación es terrible, pero lo peor es la insensibilidad de un Gobierno que no escucha las necesidades de su población, y por tanto no realiza políticas para mejorar su bienestar. Por mucho que lo diga Rajoy, los ciudadanos no perciben ninguna recuperación:

· En cuanto a la situación económica, un 85,2 por ciento la califica de mala o muy mala. Un 86,7 por ciento dice que la situación económica está igual o peor que hace un año. Y un 66, 1 por ciento cree que la situación económica estará igual o peor dentro de un año.

· En cuanto a la situación política, un 79,5 por ciento cree que es mala o muy mala. Un 91,9 por ciento dice que la situación está igual o peor que hace un año. Y un 77,6 por ciento cree que la situación política estará igual o peor dentro de un año.

Si a lo anterior sumamos que la gestión del PP es calificada como mala o muy mala por un 67,9 por ciento de los ciudadanos, y que Rajoy es el Presidente del Gobierno peor valorado, con un 86,4 por ciento de los españoles que tiene poca o ninguna confianza en él, volvemos a asistir a la tortura de los datos y a la cocina de Chicote del CIS. Todo bajo la máxima de que la realidad cotidiana no puede estropear la realidad virtual del Gobierno.

¿Alguien con sentido común y un mínimo de sensibilidad puede decir que la situación está mejor? Se pueden torturar las encuestas, se pueden ocultar datos y modificar series, se pueden hacer desaparecer de las estadísticas personas desempleadas con nuevas mediciones, pero lo que no desaparece es la persona física, su angustia y desesperación.

A los ciudadanos solo les queda movilizarse para cambiar los objetivos de nuestra sociedad. Si no lo hacen, nadie lo hará por ellos, porque hay otros intereses que sí se movilizan y que hoy ocupan el poder político con sus decisiones.

Hay muchas dudas, existen contradicciones pero hay que actuar.

Sabías que en la EPA se define como ocupado, es decir, como persona con trabajo a las personas de 16 o más años que durante la semana de referencia han estado trabajando durante al menos una hora a cambio de una retribución en dinero o especie o quienes teniendo trabajo han estado temporalmente ausentes del mismo por enfermedad, vacaciones, etcétera.

Esa no es la sociedad en la que la mayoría de las personas quiere vivir. Puedes cambiarla y tienes una cita el 25 de mayo.