Sam Mendes, director británico, labró su prestigio en el teatro. Su trayectoria recorrió los clásicos de la Royal Shakespeare Company, numerosas producciones contemporáneas e incluso musicales. Todas con gran éxito en Londres y Broadway. Obteniendo, en este último, con Cabaret cuatro Premios Tony. En el cine debuta, en 1999 con un gran éxito internacional, con “American Beauty” obteniendo cinco Oscars. Entre ellos, el de Mejor Película y Mejor Dirección. Continua su trayectoria cinematográfica con “Camino a la perdición”, 2002, protagonizada por Ton Hanks y Paul Newman. En 2005 “Jarhead” y en 2008 “Revolutionary Road” en la que contó con Leonardo DiCaprio y Kate Winslet.

Su nueva película tiene mucho en común con la anterior. Ambas tratan de una pareja que desea escapar y encontrarse a sí misma, la diferencia es que en esta ocasión lo consiguen. Pero no es la única diferencia, esta es una película sencilla, sin dramas, de gran naturalidad, con aire de cine independiente, con actores que no son grandes estrellas y sin momentos lacrimógenos.

Es muy reconfortante ver una película sobre una pareja que no trata sobre sus problemas de pareja. Un hombre y una mujer que no discuten. Verona (Maya Rudolph) y Burt (John Krasinski) son una sólida pareja de treintañeros que viven felizmente una vida de calma y, de pronto, descubren que ella está embarazada. Su mundo se derrumba cuando los padres de él deciden emigrar a Bélgica durante dos años, y ellos se quedan sin lo único que les ataba al lugar donde vivían. Ante la inminente llegada de su bebé, necesitan tener a alguien al lado, y emprenden un viaje por varios puntos de Estados Unidos tratando de recuperar lazos con amigos y parientes en busca de un lugar donde quedarse para siempre.

La película es una pequeña lección sobre la vida en clave de road movie. Divertida, pero que no renuncia a diseccionar con precisión de cirujano la variopinta sociedad norteamericana. Con una narración dinámica y fresca, Sam Mendes nos deja vislumbrar en toda la cinta, y de manera muy explícita en los diálogos, su escuela teatral.