En la España de 2015, como consecuencia de unas erróneas políticas de austeridad que se han traducido en recortes de derechos, el problema de la pobreza, la vulnerabilidad y la exclusión social se sitúa en el primer plano de la atención y de laiglesias200315 preocupación de una sociedad cada vez más fracturada y desigual.

Por ese motivo, escuchar a Mariano Rajoy, en plena campaña electoral en Andalucía, decir que “Andalucía necesita un cambio para crear empleo», y acto seguido prometer la creación de un millón de empleos si el PP gobierna esa Comunidad, es un burdo engaño, que pretende jugar con el sufrimiento de cientos de miles de personas que lo están pasado muy mal, entre otras cuestiones por las políticas de su Gobierno. Pero además, te lleva a preguntarte: ¿qué ocurre, que si no gana el PP ya no se van a crear ese millón de puestos de trabajo? O si es tan fácil, ¿porque no se han creado antes, o ahora?

De un presidente del Gobierno se espera que gobierne para corregir desigualdades y crear prosperidad. Lo último que desea la gente, incluso quienes le votaron, es que se convierta en un charlatán de feria que pretende vender la última pócima milagrosa o el nuevo crece-pelo. La sociedad ha cambiado mucho en muy poco tiempo y ya no cuela ese tipo de discurso, que además genera rechazo. Parece mentira que no se acuerden, en el PP, que sus tretas de retrasar los presupuestos y los recortes en 2012, hasta después de las elecciones en Andalucía, tampoco les dieron resultado.

La pobreza y el riesgo de exclusión social afectan a una franja de población cada vez más amplia, porque la pérdida del empleo es determinante en la vulnerabilidad social. Según la EPA, hay 5.457.700 personas en paro, de las que 2.382.200 llevan más de dos años buscando trabajo, y 560.400 buscan su primer trabajo porque todavía no han trabajado nunca. Además, solo el 56,5 por ciento de los parados tiene derecho a prestación por desempleo, cinco puntos menos que hace un año, y 2.095.367 desempleados están sin esta cobertura.

Dicho de otro modo, se ha producido un empobrecimiento de la clase media trabajadora, que tiene como consecuencia que cada vez más personas se vean forzadas a vivir al límite de sus posibilidades. Y esto tiene consecuencias críticas a nivel económico, social y político, que cualquier gobernante tiene que tener en cuenta para realizar políticas para su corrección.

Por ese motivo, en Andalucía, los ciudadanos van a dar su apoyo al único Gobierno que se ha preocupado de ellos. El Gobierno de la Junta, liderado por el PSOE, que ha entendido que es precisa una mayor intervención del Estado para que primen los criterios de solidaridad y equidad. De ahí, que hayan gobernado y pretendan gobernar con la ciudadanía frente a un Gobierno del PP al servicio de las élites económicas.

El domingo comienza un nuevo tiempo de esperanza para los ciudadanos en Andalucía, pero también de toda España. Con el PSOE en el gobierno la recuperación económica será real, justa y sostenible para crear empleo que permita a las personas vivir dignamente. Con el PSOE en el gobierno las personas son la prioridad. Se blindarán los derechos frente a los recortes, el deterioro y la venta de los servicios públicos. Con el PSOE en el gobierno avanzaremos en democracia con más participación, transparencia y rendición de cuentas. En definitiva, es la posibilidad de construir más y mejor igualdad.

Pero, hay que ir a votar, porque con la fuerza del voto se cambia la vida de la gente, se cambia la sociedad.