Critica asimismo la desatención gubernamental a las «embestidas de Evo Morales y los Kichner a las empresas españolas».

Para Castañeda, la gran atención y agasajo oficiales dispensados al conservador Presidente de México, Calderón, en su reciente visita a España, es un intento de equilibrar lo que él considera trato de favor a los regímenes de «izquierda».

Lamento decir que los argumentos del profesor Castañeda son, cuando menos, volubles, y alguno no se ajusta a la realidad.

La política exterior del Gobierno Zapatero se ha relacionado activamente con los Gobiernos de izquierda, desde Evo y Chávez hasta el brasileño Lula o la chilena Bachelet. Una discusión que aquí no cabe es cuál es la verdadera izquierda. Y lo ha hecho, entre otras razones, para defender los intereses de las empresas españolas. ¿Cree acaso Castañeda que se defienden dichos intereses hostigando y aislando? Cuando han surgido excesos políticos o económico-comerciales por parte de los de «izquierda», el Gobierno de España ha puesto la proa.

Dice nuestro autor que España se ha vuelto «adalid de la normalización con los Castro a cambio de nada». Incierto. El Gobierno español ha liderado en Europa el levantamiento de unas sanciones inútiles y no persigue la normalización «con los Castro», sino con Cuba, su Estado y su pueblo. Y desea convencer a Europa de que debemos hacerlo antes de que lo hagan los propios Estados Unidos, quienes ya se han dado cuenta de que en Cuba se avanza hacia el cambio. A estas alturas, si Europa no se espabila (que es lo que pretende España) existe la posibilidad de que los norteamericanos acaben liderando la relación con la Cuba que viene.

Por último, me gustaría decir que la política exterior no es solo diplomacia y acción política. Es también cooperación. De la misma manera que -como decía Olof Palme- la mejor política de defensa es una buena política exterior, opino que la mejor política exterior es la que contiene el más elevado índice de cooperación al desarrollo. Y nadie puede negar que el Gobierno Zapatero dedica a ese capítulo cotas jamás alcanzadas en España, con la intención de llegar en esta legislatura al 0,7% del PIB. Y esto lo sabe, lo nota y lo aprecia América Latina.

Por cierto, profesor Castañeda, una de las razones por las que hemos recibido tan bien a su presidente es porque México es un gran país y el suyo un gran pueblo.