Conscientes de que una sociedad más justa no puede forjarse sobre la base de la exclusión ni de la desigualdad de derechos y oportunidades, el PSOE reafirma su convicción en la Declaración Universal de los Derechos Humanos como base de la concepción, el desarrollo y la ejecución de todas y cada una de sus estrategias políticas en todos los ámbitos de actividad.

Este proyecto de cambio tiene soluciones para la crisis económica, territorial, política y social que estamos viviendo como consecuencia de las políticas neoliberales que son desarrolladas por los partidos conservadores cuando llegan a los gobiernos y, en algunas ocasiones, por gobiernos que están en las antípodas ideológicas de estos postulados, pero bajo el paraguas de que no se puede hacer otra cosa acaban claudicando.

Entre otras cuestiones, este renovado proyecto socialista ha decidido que:

· Hay que Democratizar la globalización. No se puede mundializar la economía y las finanzas sin mundializar las reglas que permiten su control. Para ello, se puede destacar la necesidad de una fiscalidad internacional y la responsabilidad social de las empresas en el cumplimiento de los Derechos Humanos en todo el mundo.

· Apostar por un nuevo modelo económico, político y social para la UE,capaz de sumar economía social de mercado, pleno empleo, sostenibilidad ambiental y cohesión y bienestar social. Competir en esta nueva mundialización exige apostar por las ventajas sostenibles asociadas al conocimiento, a la innovación y la tecnología, a la calidad, al valor añadido, todo ello al tiempo que se da respuesta a los efectos inmediatos de la crisis.

· Blindar en la Constitución los derechos y servicios públicos para todos los ciudadanos. Dentro de este apartado establecer las modificaciones estatutarias y legales necesarias para que las empresas públicas no puedan privatizarse y sean empresas siempre de titularidad y gestión pública.

· Establecer un Estado Federal en España, como modelo definitivo de organización territorial. Con dos objetivos básicos: Por un lado, articular un Estado fuerte y eficaz capaz de dar respuesta a los problemas de nuestro tiempo y de garantizar una alta calidad en la prestación de los servicios públicos y, en condiciones de igualdad para todos; y por otro, garantizar el respeto a la diversidad y dar respuesta a las demandas de autogobierno de las entidades que lo componen.

· Fijar una Laicidad incluyente, es decir, la separación entre el Estado y las Iglesias; la autonomía de la política respecto a las religiones, y la tolerancia, la libertad de conciencia y la libertad religiosa. España necesita superarla anómala y anacrónica influencia de la iglesia católica-especialmente su jerarquía- en nuestro país, y abordar cuestiones pendientes como una nueva Ley de Libertad Religiosa, que será el marco que establezca nuestros principios de laicidad incluyente, aconfesionalidad del Estado, igualdad de las religiones y libertad de conciencia.

· Avanzar en democracia en nuestras instituciones, planteado una mayor participación de los ciudadanos en nuestras instituciones, profundizando en la rendición de cuentas y en la transparencia, eliminando cualquier posible privilegio de la vida pública, colocando los Parlamentos como un lugar central de la vida política y no como una institución al servicio del gobierno de turno, cumpliendo los programas electorales con los que se presentan los partidos a las elecciones.

Para realizar este proyecto actualizado de cambio, el PSOE también ha llevado a cabo un cambio en sus estructuras organizativas para adecuarlas al momento histórico por el que atraviesa la sociedad española y poder, de eso modo, responder de manera oportuna a las demandas de unos ciudadanos que ven con muchos recelos a los partidos políticos aunque los consideran imprescindibles.

Por este motivo, se avanza hacia un mayor debate democrático y una participación más activa de la militancia a la hora de conformar posiciones, tomar decisiones y elegir a las direcciones, a los/as candidatos/as y a las candidaturas; y hacia una organización más abierta y participativa con la sociedad y los ciudadanos.

En este sentido, destaca la resolución de celebrar primarias abiertas para la elección del candidato a la presidencia del Gobierno, con el fin de abrir más espacios de participación, tanto interna hacia los militantes, como externa hacia los ciudadanos que deseen intervenir en el proceso. Una decisión, que una vez tomada, debe ser realizada cuanto antes para que sirva de revulsivo a las expectativas electorales del PSOE en las elecciones a celebrar en 2014 y 2015. De ello depende en gran parte el éxito, pero sobre todo, las esperanzas de bienestar de millones de españoles.