DESCENTRALIZACIÓN PRODUCTIVA Y DESORGANIZACIÓN DEL DERECHO DEL TRABAJO

Fernando Valdés Dal-Ré

Revista Sistema nº 168-169 – Julio 2002 – págs. 71-86

 

Resumen

Durante los años setenta y ochenta, el debate europeo por excelencia en el campo de las relaciones laborales estuvo centrado en «las nuevas formas de empleo»; unas formas de trabajo respecto de las cuales el contrato de trabajo estable y a jornada completa deja de ser la figura central del ordenamiento laboral. Este debate pasó por alto el análisis de la causa de los cambio normativos, debidos a la lenta pero constante modificación del paradigma organizativo de empresa. La herramienta que mejor simboliza esta modificación es la descentralización productiva, que se ha generalizado y expandido, al tiempo que ha diversificado y multiplicado sus cauces de instrumentación jurídica. La descentralización productiva ha sido la partera que ha ayudado a alumbrar el nuevo paradigma de empresa en que consiste la empresa-red.

Las nuevas formas de organización de empresa han desorganizado el Derecho del Trabajo, causando una deconstrucción de los tipos sociales manejados por el ordenamiento laboral y afectando a sus estructuras básicas: a la figura del empresario; al estatuo jurídico del trabajador, que deja de ser uniforme para diversificarse y degradarse; a la acción colectiva y a los propios contornos objetivos del Derecho del Trabajo.