A VUELTAS CON LA SUSTENTABILIDAD, ESTA VEZ DESDE LA ÉTICA

Nicolás M. Sosa

Revista Sistema nº 162-163 – Junio 2001 – págs. 53-72

 

Resumen

El retrato moral de una sociedad en una determinada etapa de su evolución histórica resulta de la reflexión que esa sociedad hace sobre las normas, las conductas y los valores que, para esa etapa histórica, se consideran adecuados, convenientes o deseables. Así, la ética «vigente» en cualquier tiempo resulta ser, a la vez, motor y efecto del cambio social. El tipo de ética que se adopta en cada época responde, por tanto, a las necesidades que la comunidad experimenta y a los valores concormitantes que cristalizan en esa misma época. Sin embargo, a la ética compete el difícil papel de no aceptar lo dado, antes bien de ponerlo siempre en cuestión. Con ello, la ética suele discurrir casi siempre «contra-corriente». Lo paradójico del tiempo presente es que la necesaria reflexión acerca del modelo de desarrollo ha concluido en la urgencia de abordar un desarrollo «sostenible», pero tal hallazgo no ha corrido paralelo a un cambio cultural y ético. El presente artículo sugiere que tal vez haya que entender que en esta ausencia reside parte del fracaso de una propuesta -la del «desarrollo sostenible»- que despertó tantas ilusiones y generó tantas expectativas, ya que han fallado los dos componentes del necesario cambio; a saber, no solo no se ha producido la modificación real del rumbo del desarrollo, sino que tampoco se han generado las nuevas convicciones morales que habrían de impulsar -desde los individuos y las colectividades- aquella modificación.