El Ministerio de Trabajo ha abierto una nueva mesa de diĂĄlogo social para trabajar en el diseĂąo de nuevas polĂ­ticas activas de empleo para con los jĂłvenes y parados de larga duraciĂłn comprendidos entre los 45 y mĂĄs de 55 aĂąos.

A pesar de que hace apenas 14 meses de la aprobaciĂłn del Real Decreto 633/2025 de 15 de julio, por el cual se puso en marcha la estrategia espaĂąola de apoyo activo al empleo 2025/28, el Ministerio ha presentado a los sindicatos y patronales dos textos nuevos, que, sin romper con el contenido del mencionado Decreto Ley, inciden en sectores mĂĄs castigados por el desempleo, los jĂłvenes y los parados de larga duraciĂłn de 45 y mĂĄs de 55 aĂąos.

Para los mĂĄs jĂłvenes, se proponen programas de primera experiencia profesional, por la cual se plantean actuaciones de los servicios pĂşblicos de empleo y de itinerancias personalizadas para conseguir colocar a 200.000 jĂłvenes antes del aĂąo 2028 en un primer empleo.

Para ello el Ministerio propone implicar al 80% de los ayuntamientos con mĂĄs de 20.000 habitantes, para que lleven adelante este programa. La propuesta quiere conseguir que el 75% de las contrataciones sean a jornada completa y que mĂĄs del 60% duren como mĂ­nimo 12 meses.

Este objetivo viene acompaĂąado con la intencionalidad de que el 100% de los jĂłvenes inscritos en los servicios del SEPES puedan recibir una oferta de empleo, formaciĂłn o prĂĄcticas en un tiempo mĂĄximo de cuatro meses desde su inscripciĂłn. El programa tendrĂĄ una duraciĂłn hasta el 2028.

Esto conllevarĂĄ la asignaciĂłn de un orientador que harĂĄ su diagnĂłstico sobre las capacidades del joven, sus aptitudes y sus motivaciones, de las cuales harĂĄ un seguimiento continuo hasta la consecuciĂłn del empleo.

Para los mayores, parados de larga duraciĂłn con mĂĄs de un aĂąo en el paro, el mencionado documento recoge una serie de propuestas entre las cuales estĂĄ, la contrataciĂłn de 3.000 orientadores para asignar a cada uno de estos demandantes de empleo una ayuda para gestionar su situaciĂłn. Recuperar a los mayores con experiencia laboral previa y facilitar su transiciĂłn a sectores con demanda, es otra de las medidas, y realizar programas de orientaciĂłn laboral y especĂ­ficos para mujeres.

La reacción de los sindicatos (CC.OO y UGT) ante estas medidas ha sido positiva con muchos matices. El primero, evitar que por esta vía se cuelen nuevas formas de precarización. Para ello, el programa debe fijar una duración mínima de un año de contrato a jornada completa y el “contrato formativo para la obtención de la práctica profesional”, se haga bajo la supervisión de un tutor y no sirva para cubrir puestos estructurales a menor coste.

 La colaboración con ayuntamientos y entidades sociales no debe convertirse en una fuente de empleo temporal sin una previsión de inserción laboral posterior.

La inscripciĂłn en el SEPES como obligaciĂłn para estas actividades puede ser una barrera, por lo general, los jĂłvenes no se registran como demandantes de empleo en este servicio. AdemĂĄs, la falta de personal para la orientaciĂłn personalizada puede convertir la medida en papel mojado si no hay ampliaciones de plantilla para estos trabajos.

Este programa de “primera experiencia”, debe regirse por la vía estrictamente laboral (contratos con derechos, cotizaciones completas y salarios ligados a convenios o al SMI) lo cual supone diferenciarse de las prácticas no laborales, reguladas en el estatuto del becario.

La franja de 16-24 años planteada por el Ministerio para acceder a este programa de “primera experiencia” no es real, según los sindicatos; la inserción en la vida laboral se ha alargado y eso hace que se debería prorrogar hasta los treinta años el acceso.

Las valoraciones de las patronales se desconocen, ahora bien, las propuestas deberĂ­an ser bien recibidas, con las alegaciones que cada organizaciĂłn vea, pero reconociendo que son medidas que inciden en sectores que sustentan el paro estructural de nuestro paĂ­s y que es muy necesario atajar.