DE LA SOLIDARIDAD FINANCIERA A LA UNIÓN POLÍTICA FEDERAL

Domènec Ruiz Devesa

Revista Temas 313-314 – Ciencia y crisis pandémica – enero-febrero 2021, pg. 8-10

El acuerdo alcanzado por el Consejo Europeo el 21 de julio de 2020, finalmente confirmado al retirarse el veto húngaro-polaco sobre el presupuesto multianual en la cumbre del 10 de diciembre, ha sido ampliamente difundido como un gran avance en la integración europea, y con razón. Si bien es más que discutible desde el punto de vista legal que el Consejo Europeo acuerde que la Comisión no aplique el mecanismo que condiciona la concesión de financiación europea al respeto al Estado de Derecho, hasta que el Tribunal de Justicia se pronuncie sobre la validez del mismo –un mal precedente que habrá que examinar a fondo– lo cierto es que Budapest y Varsovia no han podido frenar más que temporalmente este novedoso instrumento, sin el cual el Parlamento Europeo no habría a su vez dado su apoyo al conocido como Marco Financiero Plurianual. Sin duda, Orban y su homólogo polaco han preferido ceder ante la posibilidad de que se aprobara el Plan por mayoría cualificada sobre la base del artículo 122 del Tratado de Funcionamiento, aun con un techo de gasto prorrogado por su veto.

Ver artículo completo en pdf