EL MOVIMIENTO ECOLOGISTA. NOTAS SOBRE SU EVOLUCIÓN Y DIVERSIDAD
Jaime Pastor
Revista Sistema nº 162-163 – Junio 2001 – págs. 137-147
Resumen
En la evolución del movimiento ecologista en nuestro paÃs hay que tener en cuenta que el contexto de partida fue el de un capitalismo productivista situado en la “periferia dentro del centro” de la economÃa-mundo, con una dictadura franquista cuya superación democrática constituÃa el objetivo principal de la oposición. Solo tras la caÃda de ese régimen se inicia un notable desarrollo del movimiento en respuesta a una crisis ambiental cada vez más profunda. La fundamentación de un discurso y una estrategia constituyen una primera etapa necesaria, si bien la dimensión antinuclear es la que predomina en sus comienzos para pasar luego a asumir un pacifismo antiatlantista y, posteriormente, relacionar más estrechamente la cuestión ecológica y la cuestión social. Pero la debilidad organizativa del movimiento sigue siendo una constante, pese a que la preocupación medioambiental ha ido aumentando entre la ciudadanÃa. No obstante, el movimiento ha logrado evitar tanto la institucionalización como la automarginación, tejiendo alianzas y convergencias con otras fuerzas sociales y polÃticas alrededor de objetivos o conflictos concretos, especialmente en el marco autonómico y local. La ausencia de un partido verde parlamentario aparece como un déficit para un sector del movimiento, pero no ha impedido experiencias diversas de relación con “lo polÃtico” por parte de la mayorÃa de sus organizaciones. Actor estructural ante una crisis que afecta al modelo civilizatorio dominante, el movimiento ecologista español se encuentra asà ante el reto de convertir la simpatÃa alcanzada en refuerzo organizativo, en reformas parciales sustanciales y, sobre todo, en un cambio de conductas -y no solo de retórica o de valores- que rompan con el modelo dominante de consumo y de modo de vida cotidiana.



