El pasado 20 de septiembre un titular de El PaĂs decĂa lo siguiente: “EL PP y Maduro acusan a Sánchez de dar un golpe de Estado con y contra el rĂ©gimen”. Son dos ejemplos paralelos de la hipĂ©rbole en el discurso polĂtico. Los que han seguido la trayectoria de Maduro no han de extrañarse del empleo de la hipĂ©rbole como tambiĂ©n la empleĂł su antecesor, Chaves. Pero a un polĂtico europeo como Núñez FeijĂło habrĂa que pedirle más contenciĂłn. Es cierto que en la derecha se ha asentado la hipĂ©rbole, como se ve en Trump, en Milei y en DĂaz Ayuso, pero un polĂtico que aspira a gobernar España ha de actuar con más contenciĂłn.
El problema es que Núñez FeijĂło parece estar a gusto con la crĂtica desbocada e irreflexiva. Se ha visto recientemente al criticar la decisiĂłn del Tribunal Constitucional de estudiar si inadmite los recursos de inconstitucionalidad de los Gobiernos y de los Parlamentos autonĂłmicos contra la Ley de amnistĂa, cuando el artĂculo 32.2 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional restringe los recursos de inconstitucionalidad de los Gobiernos y de los Parlamentos autonĂłmicos a aquellas leyes “que puedan afectar a su propio ámbito de autonomĂa”. Un jurista medianamente informado ha de conocer esta restricciĂłn y las Comunidades AutĂłnomas nunca deberĂan haber presentado recursos de inconstitucionalidad, pues para combatir la Ley de amnistĂa basta el recurso de los Diputados del Partido Popular. Pero ante la opiniĂłn pĂşblica tenĂan que dar la imagen de un frente comĂşn autonĂłmico contra la amnistĂa. Por eso es grave e inadecuado que el Presidente del Partido Popular proteste con intensidad contra una regla que está en nuestro ordenamiento desde 1980.
Siguiendo con la hipĂ©rbole, el mismo Núñez FeijĂło ha calificado como franquista las previsiones de trasparencia de la prensa que contempla el reciĂ©n aprobado Plan de AcciĂłn por la Democracia. A este respecto, conviene recordar una anĂ©cdota que está en el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados. A principios de 2021 un alto cargo del Ministerio de Cultura y Deporte acudiĂł ante la ComisiĂłn de Cultura del Congreso para informar sobre el proyecto de Presupuesto de su Departamento. A pesar de que la cuestiĂłn no respondĂa al orden del dĂa de la convocatoria, un Diputado del Partido Popular se quejĂł de que la Filmoteca Nacional habĂa programado un ciclo de pelĂculas dedicado a la Segunda RepĂşblica y, ante tan desconcertante queja, el alto cargo del Ministerio les dijo que parecĂan franquistas por quejarse por informar sobre el cine del perĂodo republicano. El escándalo que se produjo en la ComisiĂłn de Cultura fue muy intenso por atribuir la condiciĂłn franquista a un Diputado del Partido Popular. De modo que esa cualidad de franquista, que tanto doliĂł al parlamentario popular, podĂa recordarla Núñez FeijĂło y contenerse en sus acusaciones contra el Gobierno y su Presidente.
El problema, como tantas veces hemos comentado aquĂ, es que la derecha no soporta estar fuera del Gobierno, que cree tener reservado por un derecho natural. Y cuando no detenta el Gobierno utiliza toda su artillerĂa propagandĂstica, hipĂ©rboles incluidas, para desprestigiar al Gobierno que no es el suyo. Y por eso Núñez FeijĂło nombra Portavoz de su Grupo Parlamentario a un hooligang como Miguel Tellado y da protagonismo en el Parlamento Europeo a otra hooligang como Dolors Montserrat. Por eso, mientras el Partido Popular estĂ© en la oposiciĂłn le veremos acusando al Gobierno de todos los males posibles y siempre con la tĂ©cnica de la hipĂ©rbole, la desmesura y la agresiĂłn.
