La semana pasada analizamos la crisis estival de Ceuta en clave internacional, esto es, como efecto de la presiĂłn de las grandes potencias y de sus Estados aliados. En otros paĂses europeos una crisis de este tipo hubiera provocado una confluencia de la oposiciĂłn hacia el Gobierno para apoyar ante ese riesgo, pero eso es imposible con la oposiciĂłn espaĂąola, cuyos hĂĄbitos carroĂąeros han determinado que cada vez que hay una crisis intente derribar al Gobierno, como ocurriĂł en 2020.
Los efectos internos de la crisis de Ceuta se manifiestan a cinco niveles que son: i) la falta de colaboraciĂłn de las autoridades de la Ciudad AutĂłnoma, siguiendo instrucciones de Núùez FeijĂło; ii) la utilizaciĂłn del Senado como caja de resonancia de la oposiciĂłn carroĂąera; iii) el intento de manipular al Rey para empujar a la polĂtica opositora; iv) la permanente vĂa judicial para hacer polĂtica por otros medios, si se nos permite parodiar a Clausewitz; y) la difusiĂłn de bulos que pretenden socavar al Gobierno y a su Presidente ante la opiniĂłn pĂşblica.
En paralelo a los niveles de oposiciĂłn interna de las derechas espaĂąolas, en el ĂĄmbito internacional prosigue la presiĂłn como acabamos de ver con las Ăşltimas declaraciones de Trump sobre la inseguridad de las fronteras espaĂąolas. Hace unos aĂąos hubiera sido impensable que todo un Presidente de Estados Unidos injuriase verbalmente a otros paĂses amigos, pero parece admitido actualmente el matonismo y la groserĂa de un Jefe de Estado que se ha convertido en la antĂtesis de la diplomacia.
i) El primer nivel de la crisis interna es la falta de colaboraciĂłn de las autoridades de la Ciudad AutĂłnoma. AdemĂĄs de prevenir posibles asaltos, que pueden darse, la manera de reconducir la situaciĂłn para que los ciudadanos ceutĂes se vuelvan a sentir tranquilos es gestionar la presencia de los marroquĂes y subsaharianos que no han regresado a Marruecos, es decir, reagruparlos, identificarlos, determinar si son mayores o menores de edad y conforme a esa informaciĂłn decidir si se pueden quedar en EspaĂąa como solicitantes de asilo y dĂłnde. Toda esa operaciĂłn de apaciguamiento, pero tambiĂŠn humanitaria, requiere la completa colaboraciĂłn entre el Gobierno de la NaciĂłn y las autoridades de la Ciudad AutĂłnoma, como ocurriĂł en 2020 cuando la crisis fue mucho menor por el nĂşmero de migrantes que llegaron a EspaĂąa. Sin embargo, el Gobierno de Ceuta, con su Presidente a la cabeza, se ha plegado a las Ăłrdenes de GĂŠnova y obstaculiza las medidas que va tomando el Gobierno del Presidente de SĂĄnchez. Los obstĂĄculos y la resistencia a las medidas que intenta aplicar el Gobierno espaĂąol no vienen sĂłlo del Presidente Vivas y de su Gobierno. Los restantes Gobiernos autonĂłmicos de la derecha tambiĂŠn boicotean la recepciĂłn de menores migrantes.Â
Las derechas espaĂąolas boicotean las medias de apaciguamiento del Gobierno, pero al mismo tiempo utilizan la crisis para hacer oposiciĂłn desleal como se vio con el mitin-desayuno convocado precipitadamente en Madrid para que los Presidentes autonĂłmicos de la derecha mostraran su apoyo a alguien que difĂcilmente alcanza la cualidad de Concejal de Distrito de una capital de provincia. Para mĂĄs inri, este discreto Concejal de Distrito, convertido por el azar en Presidente de una Ciudad AutĂłnoma, ha acudido a Bruselas a entrevistarse con varios Comisarios europeos, con el Presidente del Parlamento Europeo y con el Presidente del Partido Popular Europeo. Nada nuevo, la tĂĄctica del Partido Popular espaĂąol de lavar la ropa sucia en Bruselas que tan bien practica la eurodiputada Dolors Montserrat (que sin disimulo acompaĂąa al Presidente Vivas en sus entrevistas como si fuera su consejera diplomĂĄtica). Puestos a coger un aviĂłn, el polĂtico ceutĂ podrĂa haber aprovechado la ocasiĂłn y dar un salto a Washington para rendir pleitesĂa a Trump que despuĂŠs de todo es el verdadero responsable de las desgracias de Ceuta.
En definitiva, el primer factor interno de la crisis de Ceuta es la deslealtad y la falta de colaboraciĂłn del Gobierno de la Ciudad AutĂłnoma que ha preferido obedecer las Ăłrdenes del Partido Popular y practicar el juego sucio en lugar de cooperar con el Gobierno de la NaciĂłn. SĂłlo con la concurrencia de ambos Gobiernos se puede cerrar pronto la crisis, pero Vivas prefiere la guerra aunque perjudique a sus ciudadanos.
ii) El segundo factor interno de la crisis ha sido la utilizaciĂłn del Senado como caja de resonancia de la oposiciĂłn. Hace tiempo que venimos seĂąalando que el Senado es en esta legislatura no una segunda CĂĄmara, sino un ariete dedicado a socavar y quebrar la muralla del Gobierno. No era esa la idea de las Cortes Constituyentes y con la polĂtica destructiva del Partido Popular a travĂŠs del Senado se confirma la innecesariedad de esta CĂĄmara y el error de las izquierdas en 1977 por aceptar un bicameralismo anacrĂłnico.
En esta ocasiĂłn las maquinaciones opositoras del Senado han rozado lo chusco. En primer lugar, se ha convocado precipitadamente a varios Ministros que lĂłgicamente han preferido acudir antes al Congreso. No es seria y sĂ constitucionalmente desleal la imagen de una ComisiĂłn permanente legislativa con unos Senadores de la derecha flanqueando una silla vacĂa de un compareciente ausente. Pero es aĂşn menos serio recurrir estas ausencias ante al Tribunal Supremo y solicitar de ĂŠste las llamadas medidas cautelarĂsimas para que se obligase a los Ministros a acudir al Senado. Por una vez, sin que sirva de precedente, el Tribunal Supremo no ha dado la razĂłn a la derecha. Porque ÂżcĂłmo pensaba el Senado obligar a acudir a los Ministros? ÂżPensaba que el Tribunal Supremo iba a oficiar a la UO para que condujera a los Ministros y a sus escoltas hasta la sala de la ComisiĂłn? ÂżCĂłmo se puede obligar a unos Ministros a que comparezcan ante una ComisiĂłn permanente legislativa del Parlamento? ÂżLos agentes que condujeran a los Ministros y a sus escoltas hasta la sala de la ComisiĂłn se quedarĂan en la misma sala para evitar que los Ministros huyeran en un descuido del Presidente? El Letrado de Cortes que tuvo la idea de recurrir ante el Tribunal Supremo y de solicitar las medidas cautelarĂsimas se merece la medalla de oro de la CĂĄmara.Â
Por consiguiente, es el Senado la sede del segundo foco de tensiĂłn en la crisis de Ceuta. En lugar de ayudar al debate y a la reflexiĂłn, el Partido Popular, como otras veces anteriores, ha utilizado la CĂĄmara como ariete contra el Gobierno. No es esa la funciĂłn de un Senado que tiene que demostrar cada dĂa que sirve para algo.
iii) El tercer componente interno de la crisis de Ceuta es, como hoy se dice con poca propiedad, inĂŠdito: el intento de manipular al Rey para orientar a la polĂtica opositora. Este componente se disgrega en varios subcomponentes. El mĂĄs llamativo y pĂşblico ha sido la visita precipitada del Presidente Vivas al Rey en Palma de Mallorca, cuando el polĂtico ceutĂ se erigiĂł, como ha escrito Javier PĂŠrez Royo (âLa Corona y la visita del rey a Ceutaâ, eldiario.es, 2 de septiembre de 2026), en portavoz del Rey y anunciĂł la visita del Jefe del Estado a la Ciudad AutĂłnoma. Hay quienes piensan que el Monarca no deberĂa haber recibido al Presidente Vivas en una situaciĂłn excesivamente caliente, donde todo gesto regio puede interpretarse de muchas maneras. A partir de ahĂ el Partido Popular y Vox han manipulado una eventual visita de Felipe VI a Ceuta a sabiendas de las consecuencias que tendrĂa de cara a Marruecos y a sabiendas asimismo de que ambos partidos jugarĂan a contraponer la figura del Rey frente a la del Presidente del Gobierno. Es un juego muy peligroso porque en la MonarquĂa parlamentaria un gesto regio tiene siempre consecuencias y puede lanzar al titular del Ăłrgano constitucional en medio del ruedo polĂtico sin pretenderlo.
Sobre todo, porque llueve sobre mojado. Hace algĂşn tiempo se detectan movimientos sinuosos en la opiniĂłn pĂşblica dirigidos a reforzar las funciones del Rey y van cayendo artĂculos sibilinos en algunos medios de comunicaciĂłn de la derecha. La guinda de esa operaciĂłn la puso una conocida editorial jurĂdica que ha publicado en los Ăşltimos aĂąos dos libros inĂŠditos de Manuel GarcĂa-Pelayo (1909-1991), primer Presidente del Tribunal Constitucional, titulados InĂŠditos sobre la ConstituciĂłn de 1978 (2021) y El Rey (2024, 2026), donde sutilmente se propugna reforzar las atribuciones del Jefe del Estado. Teniendo en cuenta que las Obras completas de GarcĂa-Pelayo se publicaron el mismo aĂąo de su muerte y que, por tanto, tuvo que participar en su ediciĂłn, hay que preguntarse por quĂŠ al cabo de tantos aĂąos se publican unos textos que posiblemente su autor no quiso que salieran a la luz. En ese contexto poco claro se produce el intento de las derechas de manipular al Rey en el caso de Ceuta.
La derecha espaĂąola hoy dĂa es monĂĄrquica sĂłlo de boquilla, como se vio en los desplantes que sufriĂł el Rey Juan Carlos durante el Gobierno de Aznar, y si gobernara ya se encargarĂa de neutralizar cualquier iniciativa del Jefe del Estado. Pero utiliza todos los Ăłrganos constitucionales y poderes (Senado, Poder Judicial, Comunidades AutĂłnomas) para hacer oposiciĂłn destructiva y por ello tenĂa que utilizar tambiĂŠn al Rey por si se puede desgastar al Gobierno.
iv) El cuarto componente de la crisis interna de Ceuta es, como siempre, la permanente vĂa judicial para hacer polĂtica. Tres datos inquietantes nos muestran por donde puede ir la judicializaciĂłn de la crisis polĂtica de Ceuta. En primer lugar, la habitual denuncia o querella vĂa acciĂłn popular de organizaciones de extrema derecha. En segundo lugar (ÂĄquĂŠ casualidad!), la instrucciĂłn de la denuncia o querella de la extrema derecha corresponde a una de las pocas Magistradas que ha tenido un cargo representativo del Partido Popular y ademĂĄs en el Ayuntamiento de Madrid, que no es un Ayuntamiento de aldea. Y, en tercer lugar, esa instructora-ex Concejal popular ordena a la PolicĂa que no informe de sus investigaciones a sus jefes naturales del Ministerio del Interior. El asunto huele mal.
Huele mal porque una Magistrada que ha actuado como si fuera militante del Partido Popular (aunque tuviera la condiciĂłn electoral de independiente) no es la persona adecuada para realizar una investigaciĂłn claramente polĂtica. DeberĂa abstenerse y pasar la instrucciĂłn a otro Magistrado que tenga apariencia de neutralidad polĂtica. La prueba de que hace falta una apariencia de neutralidad polĂtica es la discutible decisiĂłn de prohibir a la PolicĂa informar a los mandos del Ministerio del Interior. Cuando un delito cualquiera (un homicidio, un robo, un delito contra el medio ambiente) estĂĄ consumado y cerrado puede estar justificado que el instructor exija reserva a los investigadores, pero cuando es un delito-rĂo que no sabemos si ha concluido o sigue produciĂŠndose, es irresponsable negar informaciĂłn a la Ăşnica autoridad competente para combatir o parar la continuaciĂłn del delito. Es una conducta de no colaboraciĂłn con las autoridades competentes y es lĂłgico que el Ministro del Interior se haya quejado al Consejo General del Poder Judicial, cuya Presidenta, como es habitual, ha respondido como si fuera la Presidenta de la federaciĂłn sindical judicial y no la Presidenta de un Ăłrgano constitucional que se debe a los ciudadanos y no a sus compaĂąeros.
Como ha preguntado Fernando VallespĂn (âLa judicializaciĂłn de la polĂticaâ, El PaĂs, 6 de septiembre de 2026), Âżla oposiciĂłn tiene tan poca confianza en sĂ misma que tiene que apoyarse en el Poder Judicial? No le falta razĂłn en la autodesconfianza de la derecha, pero ya se han subido a ese caballo y no saben bajarse. Sobre todo, cuando esa vĂa da sus frutos, como vimos ayer mismo con el auto del Tribunal Supremo de suspensiĂłn de una Ley como si fuera el Tribunal ConstitucionalâŚ
En definitiva, me temo a vaticinar que la actuaciĂłn de la instructora-ex Concejal popular darĂĄ mucho que hablar y hasta puede hacernos recordar la instrucciĂłn de un Peinado o de un Hurtado. ÂżHasta dĂłnde llegarĂĄ la atribuciĂłn de la responsabilidad criminal?
v) La difusiĂłn de bulos que pretenden socavar al Gobierno y a su Presidente ante la opiniĂłn pĂşblica es otro componente interno de la crisis polĂtica de Ceuta. Un ejemplo: la primera plana de ABC del 8 de septiembre decĂa
âEl nĂşmero dos de la inteligencia marroquĂ infectĂł el mĂłvil de SĂĄnchezâ
Es sorprendente la frivolidad y la vocaciĂłn de engaĂąo de la prensa de la derecha en connivencia con el Partido Popular y con Vox. Son los mismos bulos que Núùez FeijĂło lanzĂł en el debate del Congreso del 3 de septiembre, un Presidente del Gobierno chantajeado por Marruecos. Es verdad que la derecha polĂtica y la derecha mediĂĄtica son maestras en inventar bulos y mentiras en su acciĂłn polĂtica, pero es ĂŠticamente criticable el empleo de mentiras y de afirmaciones sin probar y en la crisis de Ceuta no iban a renunciar a uno de sus mĂŠtodos preferidos de hacer polĂtica.
En conclusiĂłn, la crisis de Ceuta ofrece perfiles internos de gran complejidad que se resumen en una nueva operaciĂłn de ocaso al Gobierno tous azimuts, sin descanso ni cuartel.
