Hablar hoy del futuro de Europa no es un ejercicio de prospectiva complaciente. Es, sobre todo, una manera de interrogar el presente. El futuro europeo se está decidiendo ya en un escenario internacional profundamente transformado, marcado por la rivalidad entre grandes potencias, la guerra, la ruptura del orden multilateral, la revolución tecnológica, la emergencia climática y una creciente contestación de las democracias liberales por una nueva derecha radical de alcance global.
CAMBIAR EUROPA
