Alzheimer. Una palabra terrible que altera la vida de todos a los que toca, pacientes y familiares. Una enfermedad cruel porque nos quita lo más importante, nuestros recuerdos, nuestro contacto con los demás, la misma esencia de lo que somos.

Sobre este delicado tema, que merece atención y que muchas veces pasa desapercibido, Paco Roca escribió un estupendo cómic que le valió el Premio Nacional de Cómic en 2008. Sobre ese gran material de partida se ha logrado una película de animación que recientemente ha ganado, merecidamente, los premios a Mejor Película de Animación y Mejor Guión Adaptado en los últimos Goya.

¿Pero qué nos cuenta “Arrugas”? Nos habla del avance de la enfermedad en Emilio, un anciano que llega nuevo a una residencia. Allí hace amistad con Miguel, otro interno, con quien irá sorteando las fases de la enfermedad.

“Arrugas” sale más que airosa en su travesía. Primero porque no se deja caer por un lado en lo sensiblero, en lo fácil, ni por otro lado se regodea en la tragedia. Es una película con una sensibilidad cotidiana, realista pero no cruda, con puntos de humor y esperanza que esconden ese fondo tan doloroso como es el ir perdiendo las nociones de lo que es uno mismo. Es una película hermosa, necesaria, que nos sirve a todos para conocer esta enfermedad, y por extensión también nos habla de la soledad de los ancianos en las residencias, que se niegan a quedar condenados a un lento y pasivo declive.

Es una película que recomiendo a todo el mundo, y que, obviamente, aunque sea de dibujos animados, no tiene el menor atisbo de ser infantil. Una película pequeña, pero valiente, que merece el reconocimiento no sólo de la crítica, sino también del público. Esperemos que los premios y el boca a boca animen a que acudan más espectadores a sus salas.