Ante un crecimiento económico mediocre del conjunto de economÃas de la Unión Europea, ante la imposibilidad de suavizar el ciclo y solventar los choques macroeconómicos asimétricos en la Unión, los ingresos fiscales constituyen una polÃtica muy potente para salir de la crisis económica, y para apostar por un crecimiento más incluyente.
Es decir, la polÃtica tributaria común –eficiente, justa y suficiente− se puede convertir en uno de los elementos fundamentales de la Unión fiscal, de la financiación de la inversión pública, asà como, una fuente para desarrollar la polÃtica redistributiva que compense a los perdedores de la globalización y reduzca las desigualdades. En definitiva, un instrumento muy útil para abordar eficazmente la inestabilidad de la demanda agregada.
