El Secretario de Comunicación del PP, González-Pons, ha definido claramente qué pretende el PP: “si el PSOE tiene mayoría suficiente para gobernar que lo haga, y que deje a la oposición ser oposición”. Nadie dudaba que las aclamaciones de reclamar un Pacto de Estado por parte del PP son simplemente una maniobra escénica sin querer llegar a realidad.

Se relame Rajoy pensando que cada vez está más cerca del gobierno. Sólo debe seguir un consejo: Que no haga nada, que aparezca poco, que se mantenga en silencio, porque las pocas veces que habla (como ayer en el debate) sólo motiva a sus filas si sigue perfectamente el guión. Su capacidad de improvisar es nula. No sólo en el debate frente a Zapatero, también respecto a la indisciplina de Esperanza Aguirre, o los conflictos internos de su partido, o el temido caso Gürtel.

Pero, pero, pero, se equivocará si canta victoria tan pronto.

Hoy mismo hemos tenido el primer debate en el Parlamento Valenciano. Un primer debate con Camps desde principios de noviembre porque las Cortes resultan incómodas a un Honorable Presidente que no sabe todavía cómo acabará su periplo judicial.

La primera consigna pública que ha ordenado Camps es negar el saludo a los parlamentarios socialistas por la querella presentada en el caso Gürtel. Camps vive de forma absolutamente personal, como un ataque a su persona, la corrupción Gürtel. Ahora bien, cuando recibía regalos, trajes y halagos no los recibió como el “querido amigo Paco”, sino como el Molt Honorable Presidente, capaz de adjudicar contratos y hacer favores sin la transparencia legislativa.

La segunda reacción ha sido ignorar y burlarse del auto del TSJ. “Es ruido, mucho ruido externo, que no nos deja trabajar”, dice el Honorable. Se llama “ruido” a que el TSJ valenciano manifieste indicios de posible financiación del PP.

La tercera actuación ha sido el menosprecio, desprecio e insulto al conjunto de la oposición. Le hemos pedido debatir una propuesta económica para salir de la crisis en la Comunidad Valenciana; su respuesta ha sido: “que se marche Zapatero”. Le hemos planteado sentarnos conjuntamente, sin condiciones previas, a estudiar medidas anticrisis; su respuesta: “que se vaya Zapatero”.

Nunca ha habido un debate de propuestas económicas planteadas por el gobierno valenciano, cuando somos los españoles con más déficit por habitante, con una quiebra de las finanzas, sin pagar ni nóminas o a empresas, y con una deuda galopante. Nuestro desempleo crece a más velocidad que el resto de España. La respuesta de Camps: “la culpa es de Zapatero”.

A veces dudo que Camps y Rajoy estén en el mismo partido, pues resulta increíble que Rajoy defienda austeridad, diálogo, propuestas económicas, y que no lo aplique en las Comunidades donde gobierna.

Una de dos: o Rajoy no manda en su partido o Rajoy miente haciendo una doble escenificación.

Zapatero ha sacado cabeza. Y me alegro profundamente. Presidente, Presidente, muchos españoles siguen confiando que la salida a la crisis sigue estando en tus manos. ¡No nos defraudes!