El caso Cifuentes traspasa, en varios aspectos, el plano de lo anecdĂłtico para convertirse en un ejemplo paradigmĂĄtico de lo que estĂĄ ocurriendo en algunos partidos polĂticos en las sociedades de nuestros dĂas.
Las informaciones que se van haciendo pĂşblicas sobre el famoso MĂĄster de Cifuentes estĂĄn causando una profunda indignaciĂłn, especialmente entre muchos jĂłvenes y en los cĂrculos universitarios, no solo por lo que tiene de fraude, sino tambiĂŠn de desprecio a las instituciones acadĂŠmicas y al correcto proceder polĂtico y personal.
Sin embargo, lo importante de este caso es todo lo que subyace detrĂĄs, y que permite explicar que una Presidenta de una Comunidad AutĂłnoma como es Madrid, que presumĂa de cierto talante moderno y abierto, haya caĂdo en este proceder y, sobre todo, que sea capaz de defender y explicar pĂşblicamente su situaciĂłn con un desparpajo que resulta verdaderamente sorprendente.
De ahĂ la importancia de entender todo lo que subyace a esta forma de comportamiento polĂtico y cuĂĄl es el grado de prepotencia y de conciencia de impunidad en la que se sitĂşan algunos âquizĂĄs demasiadosâ lĂderes del partido conservador espaĂąol. Impunidad y prepotencia que les lleva a considerar como lo mĂĄs natural âhacerseâ con un tĂtulo de algo tan serio como es un MĂĄster Universitario por procedimientos que se sitĂşan entre el esperpento y la picaresca.
La capacidad para intentar justificar tal situaciĂłn âque mereciĂł la ovaciĂłn de cientos de cuadros del PP reunidos en la ConvenciĂłn de Sevillaâ solo se puede entender entre nĂşcleos de poder que han llegado a estar tan imbuidos de su poderĂo que piensan que todo se justifica en su caso.
Es posible que en el futuro se realicen Tesis Doctorales y tambiĂŠn Trabajos Fin de MĂĄster que analicen y expliquen estas formas de comportamiento y los procedimientos y mecanismos que pueden conducir a ellas.
A efectos de esta explicaciĂłn, resulta muy ilustrativo revisar los mĂĄs de 50 tuits que ha difundido en la red el tuitero @pablofluiters, en los que se reconstruyen los pasos y el los procesos a travĂŠs de los que una estudiante de Derecho llamada Cristina Cifuentes entra en contacto con una de las mĂĄs poderosas redes clientelares que venĂan funcionando y articulando el Partido Popular en Madrid. Partiendo como alumna y discĂpula del Rector Gustavo Villapalos, se pueden reconstruir detalladamente los distintos avances personales en una red clientelar, con distintos puestos y privilegios que acompaĂąan esta escalada, y las correspondientes oportunidades laborales, como Directora de un Colegio Mayor, como funcionaria, a travĂŠs de unas peculiares âoposicionesâ âpor llamarlas de alguna maneraâ y toda una serie de ascensos y conexiones en una red clientelar que compite-colabora-pacta con otras redes clientelares, como la articulada en torno a Esperanza Aguirre, a la que termina por suceder, despuĂŠs de una peculiar batalla florentina, la propia Cifuentes.
Lo mĂĄs significativo del repaso que nos ofrece @pablofluiters, a quien no conozco ni tengo idea de quiĂŠn puede ser, son los distintos procederes que pueden identificarse en estas redes clientelares en asuntos tan importantes y de tanto alcance como la manera en la que dos diputados del PSOE âcambian de posturaâ haciendo perder la Presidencia de la Comunidad AutĂłnoma de Madrid a Rafael Simancas, que habĂa obtenido un 40% de los votos en 2003. Este suceso bochornoso, que se dejĂł pasar por nuestra vida polĂtica casi sin pena ni gloria y sin mayores consecuencias, con una ComisiĂłn Parlamentaria en la que los lĂderes del PP acabaron arremetiendo contra Rafael Simancas y otros diputados del PSOE, fue un ejemplo palmario de hasta dĂłnde puede llevar la prepotencia polĂtica y la conciencia de impunidad con la que han actuado y todavĂa actĂşan los mĂĄs altos dirigentes de estas redes clientelares. Dirigentes que piensan que pueden hacer cualquier cosa al servicio de sus intereses y posiciones, incluso torcer la voluntad de diputados de procedencia polĂtica ajena a la suya. Por no hablar de todo un rosario de irregularidades polĂticas que en algunos casos han acabado en los Juzgados y en otros han dado lugar a una verdadera rechifla popular, como la de aquella ex Presidenta de la Comunidad AutĂłnoma que pensaba que podĂa aparcar su coche en plena Gran VĂa de Madrid en el carril reservado al transporte pĂşblico para sacar dinero en un cajero automĂĄtico, y que podĂa escapar a la carrera de la policĂa municipal que intentaba multarla por su proceder, hasta llegar al Palacio en el que tiene su vivienda particular y escolta propia en el mismo centro de Madrid.
Con todos estos antecedentes, Âżalguien se pude extraĂąar de lo que estĂĄ desvelĂĄndose ahora y que tanto daĂąo estĂĄ haciendo a la Universidad espaĂąola? ÂżDe quĂŠ serĂĄn capaces aquellos que han subido âpiensan ellosâ a lo mĂĄs alto de la escala social a partir de su participaciĂłn en redes polĂticas clientelares y que consideran que todo les estĂĄ permitido y que los lugares donde gobiernan son poco mĂĄs que su finca particular? ÂżAcaso no parece una pequeĂąez âdesde su punto de vistaâ obtener un tĂtulo acadĂŠmico sin acudir a ninguna clase, sin realizar ningĂşn examen y sin efectuar el Trabajo Fin de MĂĄster y sin ni siquiera saber si se ha pagado la matricula a tiempo?
Todo esto resulta inaudito, pero no es mĂĄs que un exponente de la conciencia de impunidad con la que viven y operan algunos. Y esa es, precisamente, la cuestiĂłn que debiera centrar los esfuerzos y los anĂĄlisis en este momento. Es decir, la necesidad apremiante de acabar con la prepotencia y con el funcionamiento irregular de las redes polĂticas clientelares que constituyen la principal amenaza de corrupciĂłn para la democracia y la vida polĂtica.
