“La falta de comprensión lectora es la base de todos los problemas”. Es la explicación principal sobre el pésimo estado de la educación (PISA): los alumnos no leen, están menos dispuestos a esforzarse y crecen con el móvil. Y claro, esos alumnos se hacen mayores, y continúan con sus déficits de comprensión lectora, lo que no es óbice para dedicarse a escribir sin esforzarse en los periódicos. No se engañen, los del déficit de comprensión lectora celebran cumpleaños y continúan igual (soplando a dos velas). El último chiste es decir que una medición tratada como una predicción no se considera una predicción porque es una estimación (INFOLIBRE y bien que lo siento). Estimado doctor ignorante, el término estimación abarca los dos usos, y depende del diseño que afirma el investigador será una cosa u otra. Si es medición, no hay comparación posible con el futuro (ni sesgos ni tapas de “pollas en vinagre” en Yecla, Murcia). Sin dar más vueltas a la manivela: los del déficit cognitivo comparan la distribución ponderada de nivel educativo con los datos brutos de la encuesta y no con las estadísticas oficiales. No da para más tanto menos.

Nunca pensé que la ignorancia fuese contagiosa, pero la cepa “docta ignorancia” lo es y mucho. Y lo que es peor, se transmite en los centros superiores de vacunación educativa donde los profesores no leen, pero sí escriben y opinan. Como había pocos ignorantes académicos y profesionales, van y paran el periodismo de datos que (a lo visto me remito) tiende a aunar lo peor de las dos fábricas. Una vez ahormado el bulo todos lo calzan y llevan en andas de paseo mediático hasta a comités del senado. A propósito de déficit de comprensión lectora.

A Feijoo le vale perfectamente ayudar a Vox; por eso las monta tanto, y tanto la monta, si quita a Pedro Sánchez para ponerse él. Cómo lleva de gropier a Abascal, galopan juntos (cheek to cheek) hacia el nuevo amanecer español. Cuando investigas descubres que lo importante son las preguntas y no tanto las respuestas. La pregunta que se avecina es evidente “¿cómo hemos llegado a esto?”. Ya es operativa para los periodistas. Después será aplicable a los derechos civiles y el estado de bienestar. La respuesta evidente atendiendo a la historia de España es que en la derecha “el patriotismo bien entendido empieza por uno mismo” y si no que se lo digan a Aznar.

Varias veces he escrito que al nazismo y el fascismo se les venció en el campo de batalla en el resto del mundo. En España no. En España vivimos una dictadura fascista a la que se dio una capa de dominio político en la mal denominada transición a la democracia. Aquella operación de chapa y pintura conservó el motor fascista de la dictadura, que en aquel entonces andaba medio gripado por las fricciones sociales. Ahora, toda aquella herrumbre Pardo-franquista aflora y descascarilla la legalidad vigente. Han torcido la transmisión legislativo-judicial y están intentando hacer saltar el airbag del gobierno. El fascismo en España lleva una gran ventaja sobre el resto de Europa: una parte importante del estado conserva el tuétano autoritario y pueden corroer la democracia desde dentro, sin necesidad de ganar unas elecciones para hacerlo. Operan bajo el paraguas de la democracia formal, pero son “piratas del amor a sí mismos” también llamado corporativismo.  Viviendo el mito del eterno entorno.

Ejemplos históricos. Ratko Mladić condenado a cadena perpetua por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, fue enterrado con honores militares en Belgrado, Serbia. Como la historia la escriben los vencedores, lo que explica las zancadillas y negación de las leyes de memoria histórica en España, ¿qué más da el ridículo hoy si espera el poder y la gloria judicial mañana cuando gobiernen Feijoo y Abascal? En mi modo de ver, una vez que parte del poder judicial se ha sublevado contra la legislación vigente (poder legislativo) y contra el gobierno (poder ejecutivo), lo democrático es pedir a algunas sentencias y procedimientos que respeten la ley. Ya sabemos que Dios escribe derecho con renglones torcidos, pero es que los jueces no son dioses. No se deberían dictar sentencias torcidas para imponer lo que consideran que es el derecho de las derechas. Lo curioso es que Isabel Perelló pida que solo se critiquen las decisiones judiciales desde la jurisprudencia y la ley. Pues eso es exactamente lo que se hace. Creo, de no fallar mi memoria, que se critican las condenas por los entornos, las inferencias que se convierten en concluyentes en base a indicios no probados, la pérdida de garantías procesales (teléfonos secuestrados y clonados sin cadena de custodia), la suspensión de condenas a estafadores y mentirosos probados por al parecer decir lo que se quiere y conviene oír en sala, los juguetes con el derecho al voto, la apertura de causas buscando un efecto y dejó algunos empecinados a un lado para no recurrir a estrambotes fáciles. 

La clave de la ultraderecha y la derecha extrema en España es hacer que la inteligencia mire para el otro lado. Se acentúa el echar a Sánchez para ocultar el entrar del dúo dinamita. Se habla de la necesaria independencia del Poder Judicial, cuando una parte importante de este es tan independiente que hasta se ha independizado del estado de derecho. ¿O es que no? La situación es tal que alguien del que cabía pensar la presunción de inteligencia está tan preocupado atendiendo al marco que dice le quieren imponer (la amenaza de un gobierno de Abascal y Feijoo) que olvida mirar el cuadro (la realidad de las consecuencias de tal gobierno). Siempre pensé que era paradójico que un electricista propusiera que la mejor forma de que entre la luz en un domicilio era dar una patada en la puerta. Y así sigue, al parecer. No dando luz, no, dando patadas.

Divertimento

Principio este informe muy a mi pesar lamentando, siempre con el ánimo constructivo de todo buen patriota, el sistema de cifrado propuesto para enumerar informes. Utilizar la lista musical lapona de los 40 principales, comenzando en el año 2000, ha encontrado el obstáculo inesperado de su inexistencia. Cierto que es un código absolutamente indescifrable. Algo indiscutible dado que es imposible descifrar lo inexistente. La observación que planteo, con respeto, prudencia y siempre como evidente halago del servicio de criptografía, es que no solo es imposible de descifrar; es que es tan excelente que es incluso imposible de cifrar. 

Paso a informar de la última reunión. Llegué algo tarde por lo que entre in medias res, que diría de ser culto, pero como no lo soy diré que se encontraban enzarzados en una discusión. Al ser todos de inteligencia, se usan como nombres en clave el de los siete enanitos con matrícula.  El nombre rota cada diez minutos por lo que el anonimato es total. Por dar contexto, Dormilón15 había encontrado un posit arrugado en una papelera (no dijo cual para no arruinar la tapadera) con una cifra: 1.111.458.480. Tímido7 insistía en que era un número telefónico de Estados Unidos. Faltaba una cifra, pues en USA los números tienen 10, pero insistía en que se debía ir probando, cual caja fuerte, hasta dar con el faltante. Feliz3 por su parte aceptaba la interpretación telefónica, pero insistía en que era un número de teléfono español en el que sobraba una cifra, dado que en España tienen 9. “Además 91 es Madrid” insistió. La clave era pues poner un 9 delante y quitar el 80. “Aquí está Rodas, salta” dijo Mudito12 (anteriormente Timido7, al haber pasado diez minutos). Dormilon44 (antes Feliz3) aceptó el desafío y llamó desde número oculto. “¿Quién es?” se interesó Gruñon17. “Uff. Telemarketing…”. La carcajada fue generalizada, es de primero de lo nuestro estudiar prefijos y el 911 corresponde habitualmente con teléfonos de llamada automática o telemarketing.

Era ciertamente intrigante el misterio, se sumaban las cifras y todo se intentó. “¿Y si es una clave fonética? ¿Se interpreta por cómo suena?”, planteé yo (en ese momento Estornudón5). El silencio fue sepulcral. Sabio202, antes Mudito12, antes Feliz33, antes Gruñon88, fue directo al grano. “Yo no sé leerlo. Soy de informática y todo lo que no sea binario… solo cuento hasta 1. Ya saben 0 y 1”. “Si no es sexagesimal conmigo no contéis. Es una cuestión cultural”, concluyó Blancanieves1. En resumen, todos somos de informática o letras así que no sabemos leer números largos. 

Por suerte, el mayor de todos, apodado “el niño”, había sido antaño cantor de números en la lotería de Navidad, cosa de la que presumía en cualquier conversación. “¿Vas tú?” le invité. “Preparaos para ópera de la buena”. Aclaró la voz y con entonación melódica gritó “Mil ciento once millones cuatrocientas cincuenta y ocho mil cuatrocientas ochenta” y añadió entre risas “pesetas…”. El silencio fue sepulcral. “¿Pesetas?” fue unísono y lo que lo rompió también. 

-“¡Mil ciento once millones cuatrocientas cincuenta y ocho mil cuatrocientas ochenta pesetas!”

-“Sí, mil ciento once millones cuatrocientas cincuenta y ocho mil cuatrocientas ochenta pesetas”.

-“Uhm… mil ciento once millones cuatrocientas cincuenta y ocho mil cuatrocientas ochenta pesetas…”

Todos tiramos de móvil (calculadora) mientras Sabio42 resumía: “6.680.000,00 euros, estimando posibles gastos incluidos”. “¿Cuándo encontró el posit?”, pregunté al que fuera Dormilón15. “El cuándo ha pasado a ser información reservada. Ya entendéis… Pero puedo compartir otra información para que no os enfadéis. ¿Qué hacía un equipo de psicólogos conductistas en Génova la semana pasada? ¿No? Intentan evitar que en el PP se pongan a salivar profusamente cada vez que sale una encuesta de encargo que se carga al PSOE, o cuando ven una crisis que aprovechar de forma definitiva con idéntico fin. Los han recomendado desde los medios del movimiento, o como se llaman a sí mismos “prensa libre”, y dicen que funciona con los “tertulianos”. Ya veremos.