En plena Semana Santa, cuando estamos inmersos en nuestros problemas, que a veces se repiten como un bucle como el caso de Catalunya, que es el asunto polĂtico-territorial-social-econĂłmico mĂĄs grave que tiene EspaĂąa sobre la mesa, y que parecemos ser incapaz de dar una soluciĂłn, pero que cada dĂa que pasa los costes, sobre todo los humanos, son mĂĄs elevados.
Al que se suman otros âincendiosâ como el âmisterioâ del mĂĄster de Cifuentes, que ponen en cuestiĂłn instituciones tan respetables y rigurosas como las propias Universidades; o la imparable desigualdad, fomentada desde la clase polĂtica y econĂłmica, pues los consejeros del Ibex (seguramente entre otros casos) han visto aumentado su sueldo ÂĄcatorce veces! mĂĄs que el salario medio de EspaĂąa; o la involuciĂłn cultural propiciada por el PP mĂĄs rancio y descarado, poniĂŠndose de nuevo la mantilla (vĂŠase a la ministra de Defensa), y devolviĂŠndonos a otras ĂŠpocas, saltĂĄndose a la torera (valga bien la expresiĂłn) tanto la ConstituciĂłn como la laicidad del Estado; a mĂ se me ha ocurrido recordar unos centenarios âtan pasados de modaâ, como el bicentenario del nacimiento de Karl Marx (5 de mayo de 1818) y el centenario del nacimiento del âViejo Profesorâ Enrique Tierno GalvĂĄn (8 de febrero de 1918).
Ante estos recuerdos, solo me viene a la cabeza aquella famosa canciĂłn de mi amiga Soledad GimĂŠnez y Presuntos Implicados, âÂĄCĂłmo hemos cambiado!â.
ÂżAlguna de mis amistades socialistas que crecieron conmigo, y los que tienen algunos aĂąos mĂĄs y tuvieron la enorme suerte de conocer a Tierno, han preguntado a sus hijos si saben quiĂŠn fue el alcalde mĂĄs querido de Madrid, y toda EspaĂąa, que recibiĂł el entierro mĂĄs emocionante y multitudinario que se recuerda, y eso que era un polĂtico?
Mi hija, una joven adolescente pero afortunadamente concienciada (porque las generalizaciones son malas y siempre nos quedamos en la superficie de lo que hace nuestra juventud), que pelea como puede (con firmas, camisetas, protestas) para que Open Arms siga adelante con su trabajo humanitario (y no criminal), que estĂĄ deseando votar para votar a la izquierda (aunque es crĂtica con todo el conjunto), que no se pierde un programa de Salvados, y que uno de sus dĂas mĂĄs emocionantes (como ella misma describe) fue la manifestaciĂłn del pasado 8 de marzo, se quedĂł embobada viendo el programa de Ana Pastor y la âmovida madrileĂąaâ.
Le pareciĂł que aquellos aĂąos eran divertidos, libres, transgresores, frescos, atrevidos, ⌠Estaba absolutamente fascinada viendo aquello que se produjo hace mĂĄs de 30 aĂąos, y piensa que hoy serĂa completamente imposible reproducir aquel ambiente y aquella cultura inconformista, crĂtica, contestona, y que se reĂa de todos y de todo, de una manera que ella no ve hoy.
ÂżSi una joven de ahora piensa que aquellos aĂąos de los 80 fueron mucho mĂĄs transgresores y vanguardistas que los que hoy vivimos significa que estamos sufriendo una involuciĂłn cultural y social? Evidentemente sĂ. Nos censuran y nos autocensuramos.
Lo triste fue cuando le hablĂŠ del Alcalde de Madrid, de un intelectual que siempre ha parecido viejo, que escribĂa libros endiabladamente complicados, que sus bandos municipales desprendĂan una prosa excelente, que siempre tenĂa frases fuera de lo comĂşn para hacer pensar, que habĂa sido un socialista y un marxista convencido, que fue expulsado de la universidad, y un sinfĂn de cosas mĂĄs. Luego le enseùÊ algunos de sus artĂculos, los que escribiĂł siendo alcalde, y hablando del anarquismo, de Ortega y Gasset, del espectĂĄculo de la polĂtica, y de reflexiones que nos parecerĂan estrambĂłticas en un discurso de Rajoy (hay comparaciones realmente odiosas).
Y, como aquĂ hay espacio para reproducir grandes textos, puedo citar alguna de las frases de Tierno, que estĂĄn mejor construidas gramatical e ideolĂłgicamente que las que pronuncia Rajoy cuando habla âdel alcalde y sus vecinosâ.
- “El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla”;
- “Es difĂcil ser bueno y fuerte a la vez. Y, por lo comĂşn, cuanto mĂĄs fuerte se es menos razĂłn se tieneâ;
- “La buena didĂĄctica es aquella que deja que el pensamiento del otro no se interrumpa y que le permite, sin notarlo, ir tomando buena direcciĂłn”.
- “La democracia es la transposiciĂłn de lo cuantitativo a lo cualitativo: que lo que quieren los mĂĄs se convierta en lo mejor”.
- “Las ideologĂas llevan inevitablemente a la decepciĂłn, porque tienden a lo perfecto, que luego el contacto con la vida real hacen imposible”.
- “Los bolsillos de los gobernantes deben ser de cristal”.
- “Toda gran revoluciĂłn polĂtica es una gran revoluciĂłn moral. Toda gran revoluciĂłn moral supone una gran revoluciĂłn polĂtica“.
Le enseùÊ la imagen con su traje gris, hablando siempre de usted a jóvenes y adultos, sentado en un banco con adolescentes, bailando un chotis, en un discurso frente a los rockeros, o mirando irónico y sorprendido la teta de Susana Estrada.
SĂ, lectores y lectoras, me siento nostĂĄlgica. Y mucho mĂĄs. Me siento enfadada y preocupada, porque la EspaĂąa que entonces despegĂł, saliendo de la negrura de la TransiciĂłn, desplegĂł todo un arcoĂris de colores, valores, y libertades que se han ido consolidando en una cotidianidad democrĂĄtica.
La preocupaciĂłn y el enfado surge al comprobar que no retenemos nuestra memoria, que somos incapaces de preservar lo valioso, que olvidamos a aquellos que fueron âinsustituiblesâ, y permitimos que una derecha rancia, inculta, intolerante, pero implacable, estĂĄn borrando lecciones que hoy nos resultarĂan imprescindibles para no errar en el camino.
Mi hija ya sabe quiĂŠn es Don Enrique Tierno GalvĂĄn. Y cuando lo descubriĂł, sus palabras fueron âÂĄquĂŠ pena no tener ni idea de todo aquello!â.
Otro dĂa, recuperaremos a Karl Marx, aunque resople el neoconservadurismo involucionista de nuestro paĂs.
