CINCO LECCIONES DE IOWA Y EL FACTOR ‘ENFADO’
La carrera por la presidencia de Estados Unidos es muy larga, sólo apta para quienes tengan o consigan atraer mucho dinero, atesoren notable experiencia y apoyo organizativo, posean la habilidad de cambiar algunas de las reglas del juego o sean capaces de generar una especie de conexión cósmica con un complejo conglomerado compuesto por los grandes intereses (Wall Street), la clase media (Main Street) o el tinglado mediático. El candidato que reúna un mayor número de las condiciones anteriores es un ganador en potencia.
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