La guerra y la posguerra españolas han sido noveladas por numerosos escritores, incluso llevadas a la gran pantalla, con la finalidad de mostrar a una sórdida España, alejada en el tiempo, pero de la que todos somos, lo queramos o no, herederos directos. Una España en blanco y negro de rostros enjutos y miradas extraviadas por la intolerancia, la incomprensión y la injusticia.

Fueron tiempos de sufrimiento por las pérdidas, tiempos de miseria, de futuros inciertos, de confrontaciones a muerte y de huidas ante la sinrazón del poder hipertrofiado de los victoriosos. Pero también fue una época de historias humanas, de historias hermosas de niños inocentes, de familias rotas fundidas por el dolor, de hombres valientes escondidos en la inmediatez de sus entornos, en definitiva, de mujeres, hombres y niños, víctimas todos ellos de la irracionalidad y el terror.

Almudena Grandes, con un lenguaje directo ylleno de matices, narra la vida de un niño de nueve años, apodado el “Canijo”, que junto a su familia vive en una casa cuartel de un pueblo de la Sierra Sur de Jaén en el verano de 1947. El “Canijo” transita por un mundo de mujeres enlutadas, de gritos nocturnos, de maldades y de amistades rotundas. De la mano de una de las “rubias” se inicia en el mundo de las novelas de aventuras, que le elevan desde tan cruel realidad hacia un futuro de esperanza y decide, con tan corta edad, que nunca será guardia civil como su padre. Aprende mecanografía y acompañado en su viaje infantil por el “Portugués” va madurando, descubre que lo que parece certero, no siempre lo es, que forma parte de la naturaleza humana luchar frente al delirio de grandeza de los mediocresy que siempre hay horizontes, aunque los árboles no permitan ver el bosque.

‘El Lector de Julio Verne’ es una obra pausada, con un ritmo narrativo que permite la reflexión mientras se disfruta de sus páginas, y con un final profundo, que ensalza la gallardía y la capacidad humana de enfrentarse a las sombras, anhelar el Sol y llegar a disfrutarlo en su generosidad y belleza.

Los lectores de esta escritora esperamos la tercera de las novelas que integran estos ‘Episodios de una Guerra Interminable’ con la seguridad de que no nos defraudará y permitirá trasladarnos desde la, en ocasiones, opacidad de lo perentorio hacia el centelleo más puro de los sueños que se tornan realidad.