El asesinato del fĂ­sico nuclear mĂĄs relevante de IrĂĄn y el encuentro entre el primer ministro israelĂ­ y el prĂ­ncipe heredero saudĂ­ son dos hechos de diferente impacto, pero de anĂĄloga significaciĂłn, similar alcance y coincidentes consecuencias.

Moshen Fakhrizadeh fue acribillado en una autopista en las afueras de TeherĂĄn, con una ametralladora manejada a distancia. Una operaciĂłn propia de un video juego. Una ejecuciĂłn de alta precisiĂłn y profesionalidad. Marca Mossad. Ruido escĂŠnico (1).

La entrevista Netanyahu-Bin Salman, negada por los saudĂ­es (de libro) y ni confirmada ni desmentida por los israelĂ­es (Ă­dem) confirma la alteraciĂłn de equilibrios y alianzas en la regiĂłn desde el viaje de Sadat a JerusalĂŠn en 1977. DiscreciĂłn cercana al silencio.

IrĂĄn, en ambos hechos, es el objetivo, el enemigo, la causa.

UNA LARGA LISTA

No es el primer cientĂ­fico iranĂ­ supuestamente relacionado con el programa nuclear, que Israel habrĂ­a matado. Ya hubo dos casos en 2010 y uno anterior, en 2007. Los supuestos ataques israelĂ­es no se dirigen a personas; tambiĂŠn, a instalaciones e infraestructuras: en aquel 2010 infectĂł el software de las centrifugadoras (2). En esta incesante guerra cibernĂŠtica ha contado con complicidad de la CIA. Cuando Obama decidiĂł que lo mejor era negociar con los ayatollahs, Israel se sintiĂł incomprendido, abandonado o traicionado, segĂşn las sensibilidades. En 2018, el Mossad robĂł documentos secretos sobre el proyecto y este mismo aĂąo destruyĂł un centro de investigaciĂłn y desarrollo nuclear. Nadie en Israel cuestiona estas audacias (3). El paĂ­s estĂĄ pendiente de otro asunto mĂĄs inmediato: una nueva mociĂłn de censura contra un gobierno de coaliciĂłn que se tambalea.

Trump se saliĂł del acuerdo nuclear y en enero de este aĂąo ordenĂł la muerte del militar mĂĄs influyente de IrĂĄn, el general Suleimani, jefe de las unidades de ĂŠlite de los Guardianes de la RevoluciĂłn, la guardia pretoriana del rĂŠgimen. Entonces, como ahora, se esperaba una represalia iranĂ­, que debĂ­a estar a la altura del agravio. Pero la RepĂşblica IslĂĄmica se limitĂł a atacar una base norteamericana en Irak, que no causĂł muertos.

Ahora, se sospecha que el presidente saliente pueda despedirse a lo grande, con una exhibiciĂłn militar, tanto para dejar huella como para incomodarle la inauguraciĂłn a su rival electoral, al que todavĂ­a no ha concedido la victoria. Por eso, lo mĂĄs probable es que IrĂĄn aguante (4), espere a que Biden se siente en la Casa Blanca y compruebe si el reloj del despacho oval marca de nuevo la hora de Obama o se sitĂşa en un tiempo distinto.

CAMBIO DE PARADIGMA

Israel no se hace ilusiones con la nueva administraciĂłn norteamericana y juega sus cartas: la bĂŠlica y la diplomĂĄtica. Esta Ăşltima puede ser tan efectiva o mĂĄs que la primera. DespuĂŠs de sacudir el tablero geopolĂ­tico al establecer relaciones con dos de las monarquĂ­as del Golfo (Emiratos y BahrĂŠin), aborda ahora la pieza mayor: Arabia SaudĂ­.

El primer ministro Netanyahu, un polĂ­tico que hace del pragmatismo su primera y Ăşnica regla moral, ha aprovechado la oportunidad para inclinar el terreno de juego a su favor antes del cambio de ĂĄrbitro. La sintonĂ­a entre ambos enemigos jurados de IrĂĄn era un secreto a voces desde hace tiempo. SĂłlo la impostura de la hostilidad ĂĄrabe hacia Israel impedĂ­a el reconocimiento pĂşblico.

La clave no estĂĄ en el hecho en sĂ­ (entrevista o no) sino el momento. ÂżPor quĂŠ ahora? La respuesta es sencilla. La pareja geopolĂ­tica del momento le ha dejado una tarjeta de bienvenida al presidente electo con un mensaje corto y claro: concesiones cero a IrĂĄn (5).

Biden ha dicho que estĂĄ dispuesto a regresar al JCPOA (siglas del acuerdo nuclear), si IrĂĄn vuelve a los lĂ­mites establecidos y destruye el uranio suplementario que enriqueciĂł tras la renuncia de Trump. Pero los acontecimientos pueden hacer obsoleto ese propĂłsito.

Un veterano especialista en Oriente Medio, Thomas Friedman (judío norteamericano), se ha permitido darle un “consejo”, en un tono coloquial y cariñoso, al presidente electo: “Querido Joe, ya no se trata del nuclear iraní” (6). En sustancia, Friedman, sin quitarle importancia al temor atómico, asegura que, al cabo, esa ambición, si se convirtiera en amenaza inmediata, podría conducir al final de la República Islámica, porque generaría una respuesta de sus enemigos, incluso EE. UU.

Lo que inquieta de manera mĂĄs presente a israelĂ­es y saudĂ­es son los misiles iranĂ­es de Ăşltima generaciĂłn que, con infalible precisiĂłn, destruyeron en abril de 2019 la principal refinerĂ­a petrolera del Reino sin que sus defensas ni los radares israelĂ­es y norteamericanos los detectaran. Dicho de otra manera, si los misiles no aparecen en el menĂş del reencuentro entre iranĂ­es y norteamericanos, saudĂ­es e israelĂ­es podrĂ­an tirar del mantel y arruinar la velada.

Por instinto y trayectoria, Biden calibrarĂĄ cuidadosamente los riesgos (7). En el pasado reciente no ha sido muy amable con Riad, debido a su empecinada guerra en Yemen (mayor catĂĄstrofe humanitaria del momento) y al macabro asesinato del periodista Jamal Khashoggi, entre otras conductas reprobables. Pero, de nuevo, por debajo del ruido de las palabras, se impone el silencio de las cifras: en los Ăşltimos cinco aĂąos, la venta de armas norteamericanas a los saudĂ­es se ha incrementado en un 220% (8). Los beneficiados por el negocio no van a dejar que se les escape el botĂ­n.

Con Israel, Biden se ha mostrado mĂĄs comedido, aunque fue objeto de desaires por parte de los radicales aliados de Netanyahu, cuando era vicepresidente. Pero son otros tiempos. En su equipo prima la diplomacia y las maneras suaves. AdemĂĄs, los republicanos lo escrutarĂĄn con lupa y no debe esperar de ellos mĂĄs facilidades de las que le negaron a Obama.

Europa ha brindado su apoyo caluroso a Biden. La diplomacia europea ha elaborado una lista con los temas pendientes de reparaciĂłn tras el desaguisado de Trump. El JCPOA estĂĄ en lo alto de la agenda, sin obviar los misiles. Macron intentĂł en el G-7 del aĂąo pasado en Biarritz que Trump rectificara y le planteĂł hacer u

IRÁN AGUARDA

Entre funerales solemnes y protestas de venganza, los clĂŠrigos miden bien sus fuerzas. Son persas, no ĂĄrabes: saben controlar sus pasiones. No desperdiciarĂĄn la mano tendida de Biden, pero tampoco aceptarĂĄn humillantes condiciones. Los moderados, liderados por el presidente Rohani y el ministro Zarif, artĂ­fices del acuerdo nuclear, desean recuperarlo para liberarse de las sanciones y el paĂ­s pueda respirar. Dos revueltas sociales en tres aĂąos han disparado las alarmas. Pero saben que no pueden hacerlo a toda costa. El GuĂ­a Supremo Jamenei les ha dejado hacer, pero ha marcado los lĂ­mites (9). Hace unos dĂ­as dejĂł claro, una vez mĂĄs, que la resistencia econĂłmica del paĂ­s depende de su capacidad para afrontar las dificultades y no del levantamiento de las sanciones. Occidente, proclamĂł, no es de fiar. na oferta amplia a TeherĂĄn que incluĂ­a esas armas. Pero no parece que los europeos lo planteen como condiciĂłn previa, por pragmatismo.

 

NOTAS

(1) “Ce qui l’on sait du physicien nucleaire iranien assasiné à Tehéran. LE MONDE, 30 de noviembre.

(2) “Who killed Moshen Fakhrizadeh, Iran’s nuclear chief? Israel is the likely suspect. SIMON HENDERSON. THE HILL, 27 de noviembre.

(3) “Moshen Fakhrizadeh: l’assassinat de trop”. HA’ARETZ, 29 de noviembre.

(4) “How will Iran react to another high-profile assassination? ARIANE TABATABAI. FOREIGN POLICY, 30 de noviembre.

(5) “Saudi-israeli relations: the curious case of a NEOM meeting denied”. TAMARA COFMAN WITTES y NATHAN SACHS. BROOKINGS INSTITUTION, 25 de noviembre.

(6) “Dear Joe, It’s not about Iran’s nukes anymore”. THOMAS FRIEDMAN. THE NEW YORK TIMES, 1 de diciembre.

(7) “Assassination in Iran could limit Biden’s options. Was that the goal? DAVID SANGER. THE NEW YORK TIMES, 28 de noviembre.

(8) “To save the Iran nuclear deal, think bigger. TRITA PARSI. FOREIGN AFFAIRS, 10 de noviembre.

(9) “Khamenei speech set the boundaries of engagement with the West”. OMER CARMI. THE WASHINGTON INSTITUTE ON NEAR AND MIDDLE EAST, 30 de noviembre.