Dice Khun que por qué debe llamarse revolución a un cambio de paradigma, “las Revoluciones políticas se inician por medio de un sentimiento, cada vez mayor, restringido frecuentemente a una fracción de la comunidad política; de que las instituciones existentes han dejado de satisfacer adecuadamente los problemas planteados por el ambiente que han contribuido en parte a crear”.

No sé si en realidad estamos en este cambio de paradigma que señala Khun, no sé si estos 300 furiosos y violentos reaccionarios que apaleaban a un muñeco que representaba al Presidente del Gobierno de España son la expresión última de algo que aparece como síntoma recientemente en nuestro país.

Permítanme algún ejemplo que pudiera estar sobre la base del mencionado cambio de paradigma en la vida social, política e institucional, la pretensión de la derecha de eliminar la discrepancia política eliminando a los partidos. ¿Incluso hasta el pronunciamiento de ilegalización de partidos formulado por la derecha? ¿Y la extrema derecha? Parecen pretender eliminar enojosos procedimientos administrativo – políticos.

Pero, ciertamente, algo huele a podrido en los últimos tiempos. Hace días escuchaba a un grupo de empresarios hablar de la falta de mano de obra, cualificada o no, en muchas empresas de nuestro país. Les recordaba yo que en estos momentos 2.790.319 españoles están trabajando actualmente fuera de España. Que, hoy en día, el 82% de los graduados universitarios están dispuestos a trabajar fuera de España. ¿No será el caso que la oferta empresarial, el tamaño de las empresas y las condiciones laborales y económicas de alguna parte del empresariado, tenga que ver con ello?

No resulta infrecuente que los mantenedores de estas tesis abjuren de la permisividad y la culpabilización de aquellos que tienen que abandonar sus países por hambrunas, guerras, etc. Son esos mismos que ignoran y desprecian la Ley Orgánica sobre los derechos y deberes de los inmigrantes. Pero estos “buenos españoles”, muchos de ellos, dicen no estar preocupados por la ya indiscutible catástrofe climática, que también es causa de la emigración de los que muchos de estos abolicionistas abominan. Vean lo que sostiene al respecto el portavoz científico de VOX, Sr. Utrilla: “Yo tengo la sensación de vivir en la época de Galileo, que, si alguien discrepaba, se le daba con el látigo o se le llevaba a la hoguera”.

No han dudado, PP y VOX, de abrazar la estrategia del populismo agrario. Su apuesta por la organización “SOS RURAL”, entidad promotora del negacionismo y teorías conspiratorias sobre la Agenda 2030, así lo ponen de manifiesto.

Estos prototípicos discursos y acciones de algunas de estas personas suelen ir acompañados de la negación de la Violencia de Género. Suelen ignorar las más de 1.240 mujeres asesinadas a manos de sus parejas y ciscándose en las posiciones de “SAVE THE CHILCREN” y del mínimo sentido humanitario y compasivo, se refugian en lo que llaman violencia intrafamiliar.

Ante estos discursos, que lamentablemente van calando como la lluvia fina, parte de la sociedad ¿húngara?, ¿sueca?, ¿francesa?, ¿española?… vemos comprensión y apoyo de no pocos medios de comunicación.

Vemos tibieza en personas que otrora fueron combatientes de primera línea de la causa progresista y de izquierdas. “Intelectuales” que se refugian en Kant, Rawls… o en quien proceda para ponerse de un sonrojante perfil hasta el punto de que les aterra oír hablar de una España donde todo el mundo quepa, aunque ello conlleve una Ley de Amnistía que dé al traste con incertidumbres y veleidades futuras. O políticos ofendiditos porque su concepción de la vida esclerotizada y metafísica ya no se impone en la realidad política y social de nuestro país.

¿TODO ESTO FORMA PARTE DE UN CAMBIO DE PARADIGMA COMO DECÍAMOS AL PRINCIPIO?

Cuando menos, recordemos una vez más aquello de Martin Neimöller, tantas veces repetido, tantas veces olvidado:

“…cuando los nazis vinieron a por los comunistas…”

“…cuando los nazis vinieron a por los socialdemócratas…”

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“…cuando los nazis vinieron a por mí, no había nadie que pudiera protestar.”