SegĂşn el National Human Genome Institute: âLa terapia gĂŠnica es una forma experimental de tratamiento que utiliza la transferencia de genes a la cĂŠlula de un paciente para curar una enfermedad. La idea es modificar la informaciĂłn genĂŠtica de la cĂŠlula del paciente que es responsable de la enfermedad, para que esa cĂŠlula recupere su normalidad. La transferencia del material genĂŠtico se suele realizar mediante el uso de vectores virales que utilizan sus capacidades biolĂłgicas propias para entrar en la cĂŠlula y depositar el material genĂŠtico. Tanto las enfermedades genĂŠticas hereditarias como los trastornos adquiridos pueden ser tratados con terapia gĂŠnica. Ejemplos de estos trastornos son las inmunodeficiencias primarias, donde la terapia gĂŠnica ha sido capaz de corregir la presentaciĂłn de la enfermedad en estos pacientes y/o el cĂĄncer, donde la terapia gĂŠnica aĂşn estĂĄ en fase experimentalâ[1] .
En el aĂąo 1990 los Institutos Nacionales de la Salud Norteamericanos dieron el visto bueno al primer experimento de terapĂa gĂŠnica en una niĂąa afectada con la inmunodeficiencia combinada severa (SCID), conocida popularmente como âsĂndrome del niĂąo burbujaâ[2]. Durante cerca de dos dĂŠcadas esta tĂŠcnica fue postergada a un segundo plano, por considerarse que otros procedimientos podrĂan resultar mĂĄs eficaces y con menos efectos/riesgos para los enfermos.
Los aĂąos 2016 y 2017 fueron especialmente relevantes en este campo, pues se comercializaron los primeros tratamientos, tras conseguir la aprobaciĂłn de la AdministraciĂłn de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos. Se procuraron avances significativos para patologĂas raras y mortales (anemia drepanocĂtica, cĂĄnceres linfĂĄticos y de mĂŠdula Ăłsea, epidermĂłlisis bullosa, enfermedades retinianas, hemofiliaâŚ), con la ventaja adicional de ser que, mayoritariamente, monodosis.
Entre los mĂĄs recientes destacan los realizados en el Hospital La Paz de Madrid, a dos niĂąos de 3 aĂąos con atrofia muscular espinal, una enfermedad degenerativa y progresiva, que aparece por la inexistencia de un gen, o los que involucraron a nueve pacientes, afectados por epidermĂłlisis bullosa, por parte de un equipo liderado de la Universidad de Stanford y cuyos resultados han sido publicados en la prestigiosa revista cientĂfica Nature[3].
En la Encuesta sobre IngenierĂa GenĂŠtica y BiotecnologĂa del Centro de Investigaciones SociolĂłgicas del aĂąo 2021, y en estudios previos del Grupo de Estudios sobre Tendencias Sociales de la UNED (1996-2016)[4], se ha anticipado, reiteradamente, que se desarrollarĂa la terapia gĂŠnica. SegĂşn los expertos, serĂĄ factible para algunas enfermedades monogenĂŠticas y recesivas, localizadas en Ăłrganos concretos o para mejorar las condiciones de lucha contra el cĂĄncer. En todo caso, – estiman- dependerĂĄ de la patologĂa precisa, ya que de muchas se desconoce su origen genĂŠtico y, hoy por hoy, solo es posible en las que sĂ se sabe cuĂĄl es el gen que estĂĄ alterado.
Una de las aplicaciones de la terapia gĂŠnica, que fue planteada por los expertos en los estudios Delphi del GETS del aĂąo 1996 y 2005, se refiere a la previsiĂłn de que en 2030-2035: âEn la mayor parte de los hospitales de EspaĂąa se utilizarĂĄn habitualmente terapias gĂŠnicas para la curaciĂłn de anormalidades congĂŠnitas en el periodo embrionario y fetal. Estimaron que este evento tendrĂa bastante importancia y su viabilidad vendrĂa asociada a dificultades ĂŠticas, morales y tĂŠcnicas. De hecho, algunos mostraron sus dudas ante esta tĂŠcnica por entender que ofrece mayores dificultades que la regeneraciĂłn celular y no ven factible la terapia gĂŠnica total.
Estos abordajes terapĂŠuticos nos conducirĂĄn hacia una âmedicina personalizadaâ, al estar diseĂąados para pacientes concretos, si bien los hallazgos cientĂficos que se deriven de la investigaciĂłn pueden ser potencialmente empleados para otros casos. Otra cuestiĂłn a valorar es su elevado precio, coligado, entre otros factores, a los aĂąos de trabajo de los equipos de cientĂficos de investigaciĂłn bĂĄsica, que una vez se encuentran en la fase clĂnica de las enfermedades que estudian, dan paso a que la industria farmacĂŠutica los financie, cuando ven que hay un margen de mercado rentable o que incluso den vuelta atrĂĄs cuando los beneficios no son los esperados. Precisamente, en mayo de 2017 la compaĂąĂa Glybera, comercializadora de la primera terapia gĂŠnica del mundo occidental al precio de un millĂłn de dĂłlares, la retirĂł del mercado – segĂşn argumentĂł- por falta de demanda, si bien para el economista sanitario del Centro para la InnovaciĂłn BiomĂŠdica del Instituto TecnolĂłgico de Massachusetts (MIT, EEUU) Casey Quinn el problema “⌠no era solo que costara un millĂłn de dĂłlares; es que llegĂł al mercado sin las pruebas de que valiera un millĂłn de dĂłlares”[5].
Desde estas lĂneas nos instalamos en la perspectiva de que los adelantos que vayan sucediĂŠndose deben enmarcarse dentro de una ĂŠtica de la salud pĂşblica, centrada en el diseĂąo y aplicaciĂłn de medidas para la vigilancia y mejora de la salud de las poblaciones, que contemple las condiciones estructurales que promueven o dificultan la construcciĂłn de sociedades sanas (pobreza, exclusiĂłn social, hĂĄbitos sociales no saludables, sanidad universalâŚ), las desigualdades en el estado de salud y en el acceso a la atenciĂłn y los beneficios de la investigaciĂłn mĂŠdica.
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[1] VĂŠase, https://www.genome.gov/es/genetics-glossary/Terapia-genica#:~:text=La%20terapia%20g%C3%A9nica%20es%20una,en%20las%20c%C3%A9lulas%20del%20paciente.
[2] [2]âEEUU da luz verde al primer experimento de terapia gĂŠnica en seres humanosâ, El PaĂs, 5-8-1990 âUna niĂąa burbuja se convirtiĂł ayer en EEUU en el primer paciente de terapia genĂŠticaâ, El PaĂs, 15-10-1990.
[3] VĂŠase, https://www.nature.com/articles/s41591-022-01737-y
[4] VĂŠase, https://grupogets.wordpress.com/#:~:text=Qui%C3%A9nes%20somos-,Qui%C3%A9nes%20somos,Tendencias%20Sociales%20de%20Nuestro%20Tiempo.
[5] VĂŠase, https://www.technologyreview.es/s/7732/la-terapia-genica-del-millon-de-dolares-abandona-el-mercado
