La apertura del nuevo curso polĂtico no ha defraudado en absoluto a nadie. Al margen de la alta preocupaciĂłn y de la incertidumbre que estĂĄn generando las altas cifras y porcentajes relacionados con los rebrotes de la COVID-19, el anĂĄlisis de la situaciĂłn polĂtica, econĂłmica y social estĂĄ ocupando un lugar muy relevante en los medios de comunicaciĂłn, asĂ como los fuertes debates sobre los problemas que mĂĄs preocupan a la ciudadanĂa (entre otros, la seguridad en el curso escolar y universitario).
En tĂŠrminos polĂticos destaca, por su fuerte repercusiĂłn mediĂĄtica, la âOperaciĂłn Kitchenâ, donde se ha vuelto a recordar el intolerable escĂĄndalo de la financiaciĂłn ilegal del PP y, sobre todo, la actuaciĂłn mafiosa de la llamada âPolicĂa PatriĂłticaâ de Jorge FernĂĄndez DĂaz (âEl diablo quiere destruir EspaĂąaâ) y Mariano Rajoy, asĂ como el bloqueo sistemĂĄtico del PP encaminado a evitar la renovaciĂłn de altos cargos de los organismos del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional, Tribunal de Cuentas, Defensor del Pueblo, Consejo de AdministraciĂłn de RTVEâŚ
A ello hay que aĂąadir la esperpĂŠntica mociĂłn de censura de VOX al gobierno en el parlamento; la situaciĂłn de extrema precariedad polĂtica del president de la Generalitat de Catalunya; ademĂĄs de la reiterada negativa de Pablo Casado a alcanzar algĂşn tipo de acuerdo que pueda facilitar la salida de la crisis y ayudar a gestionar las cuantiosas ayudas de la UE; y, finalmente, los renovados intentos de las derechas por desestabilizar al Gobierno golpeando de manera persistente a Unidas Podemos (UP).
En tĂŠrminos econĂłmicos, los PGE-2021 ocupan, sin lugar a dudas, un destacado protagonismo en las actuales circunstancias: fuerte recesiĂłn econĂłmica, dĂŠficit y deuda pĂşblica, alto Ăndice de desempleo (sobre todo de los jĂłvenes), fuerte precariedad en el empleo, dĂŠficit de las polĂticas sociales (pensiones, dependencia y desempleo), escasa financiaciĂłn de los servicios pĂşblicos (sanidad, educaciĂłn y servicios sociales), crecientes desigualdades sociales (aumento de la pobreza)⌠A estos importantes asuntos hay que sumar el reciente fracaso del Gobierno en la convalidaciĂłn del Real  Decreto sobre los remanentes de los ayuntamientos (corregido en parte); ademĂĄs de un asunto muy relevante, nuevo e inesperado: la apertura de negociaciones para cerrar el proceso de absorciĂłn de Bankia por Caixabank.
En relaciĂłn con este Ăşltimo punto, la derecha polĂtica y econĂłmica han valorado muy positivamente estas conversaciones (desde la âlĂłgica econĂłmica y empresarialâ) y los mercados reaccionaron de entrada con fuertes subidas bursĂĄtiles. En cualquier caso, la apertura de negociaciones contĂł con la aprobaciĂłn e impulso del Banco Central Europeo, la decisiĂłn favorable del ĂĄrea econĂłmica del actual Gobierno y, particularmente, de su presidente Pedro SĂĄnchez.
A pesar de todo, los argumentos de un cualificado sector de la izquierda (opuesto a la absorciĂłn de Bankia) deberĂan ser dignos de consideraciĂłn y estudio. En primer lugar defienden el establecimiento de una banca pĂşblica en nuestro paĂs (en base a Bankia y el ICO)- de acuerdo con las experiencias de los paĂses mĂĄs avanzados de la UE- y, en coherencia con ello, estiman que esta decisiĂłn hace prĂĄcticamente inviable la constituciĂłn a corto y medio plazo de un banco pĂşblico. En segundo lugar, recuerdan la imperiosa necesidad de recuperar el dinero invertido por el Estado en Bankia (24.000 millones de euros). En tercer lugar, muestran su desaliento y preocupaciĂłn por la fuerte concentraciĂłn bancaria que se producirĂĄ en nuestro paĂs (Abanca, Ibercaja, Liberbank, Sabadell y Unicaja pueden seguir ese camino), lo  que conducirĂĄ a que tres grandes bancos concentren en torno al 80% del sector financiero (Santander, BBVA y Caixabank- Bankia) y, como consecuencia, harĂĄ mĂĄs difĂcil la influencia del Estado en el conjunto de la economĂa. En cuarto lugar, los sindicatos hacen hincapiĂŠ, lĂłgicamente, en la fortĂsima destrucciĂłn de empleos (alrededor de 8.000 empleos) y en el recurrente cierre de oficinas bancarias (cuando menos 1.500), con la repercusiĂłn negativa que ello tendrĂĄ en la EspaĂąa del interior, en la EspaĂąa mesetaria y profunda y, mĂĄs en concreto, en el colectivo de personas mayores.
En concreto, ATTAC, la Plataforma por una Banca PĂşblica, Izquierda Unida, Izquierda socialista, los sindicatos e, incluso, una parte de la militancia mĂĄs sindicalizada del PSOE se han mostrado en contra del proceso o han introducido fuertes reservas y correcciones al mismo. AdemĂĄs han denunciado la falta de participaciĂłn y debate en el seno de la izquierda sobre un asunto de esta envergadura, a lo que hay que aĂąadir las declaraciones contrarias al proceso de UP- participante en el actual Gobierno de coaliciĂłn- por no haber participado ni siquiera en la toma de decisiones.
En definitiva, en este asunto, los partidarios de la banca pĂşblica se han encontrado ante un hecho consumado y, por lo tanto, forzados âal pataleo y la protestaâ, ante una relaciĂłn de fuerzas muy desfavorable para cambiar las cosas y ofrecer alternativas viables. Debemos constatar que no existe suficiente voluntad polĂtica en el Gobierno- ni cauces de participaciĂłn que faciliten el debate partidario- para defender con decisiĂłn la banca pĂşblica. Sin duda, esta situaciĂłn se agrava considerablemente por los efectos perversos de la COVID-19 y, particularmente, por la delicada situaciĂłn que atraviesa el sector financiero: tipos de interĂŠs negativos, previsible aumento de la morosidad, riesgo de que el sector entre en pĂŠrdidasâŚ
En todo caso, la base argumental de los defensores de la banca pĂşblica tiene una relaciĂłn directa con la ConstituciĂłn e, incluso, con las resoluciones congresuales del PSOE. Por eso, Pedro SĂĄnchez deberĂa tomar buena nota del malestar y enfado de una parte de su militancia y de los electores que le apoyaron en momentos sumamente comprometidos. En coherencia con ello, deberĂa explicar con claridad las razones y argumentos que sustentan esta decisiĂłn (todavĂa no se conocen), ademĂĄs de informar sobre lo que el Gobierno pretende hacer en el nuevo banco (producto de la absorciĂłn) en los prĂłximos aĂąos. Siendo todos conscientes de las dificultades existentes para contestar en concreto a esta pregunta y mucho mĂĄs para impulsar una banca pĂşblica en nuestro paĂs con todos los poderes fĂĄcticos confabulados en su contra.
En relaciĂłn a las polĂticas laborales y sociales preocupan la prĂłrroga de los ERTES, las dificultades para aplicar el IMV, la sostenibilidad de la Seguridad Social, el futuro del diĂĄlogo social y el fuerte deterioro de la educaciĂłn y la sanidad. En este sentido, la derogaciĂłn de la reforma laboral, el activar el Pacto de Toledo (tambiĂŠn para mantener el poder adquisitivo de las pensiones), el incremento de las retribuciones de los empleados pĂşblicos y la financiaciĂłn de los servicios pĂşblicos, serĂĄn asuntos prioritarios en vĂsperas de la negociaciĂłn colectiva para el prĂłximo aĂąo.
Particularmente preocupa la grave situaciĂłn de la asistencia sanitaria en Madrid, vĂctima de los recortes del PP y de la nefasta gestiĂłn del Gobierno de DĂaz Ayuso (empecinada en bajar impuestos y en su persistente campaĂąa de desprestigio de Pedro SĂĄnchez), con el agravante de que la oposiciĂłn polĂtica no ha ejercido con la  firmeza y eficacia necesaria su tarea ante semejante desbarajuste. Por eso, es urgente buscar alternativas polĂticas en la Comunidad de Madrid encaminadas a superar la caĂłtica situaciĂłn sanitaria, polĂtica, econĂłmica y social, lo que, en buena medida, pasa por la decisiĂłn que pueda tomar Ciudadanos, ante la hipotĂŠtica presentaciĂłn de una mociĂłn de censura, la convocatoria de unas elecciones anticipadas e, incluso, si no hay otro remedio, la intervenciĂłn del Gobierno presidido por Pedro SĂĄnchez.
Por estas razones, la compleja y convulsa situaciĂłn polĂtica enumerada necesita un potente liderazgo. En primer lugar, el Gobierno de la NaciĂłn (PSOE-UP) debe asumir el protagonismo que le corresponde con todas las consecuencias. En segundo lugar lo deben hacer tambiĂŠn los interlocutores sociales, en tercer lugar, las fuerzas progresistas de carĂĄcter sectorial (Mareas) y, finalmente, la ciudadanĂa en general en torno a las movilizaciones sociales y a la comunicaciĂłn virtual. Efectivamente, a pesar de que el esfuerzo debe ser compartido y solidario, el Gobierno es el mĂĄximo responsable de marcar las pautas a seguir en este nuevo curso polĂtico. No debemos olvidar que el combate a la COVID-19, la distribuciĂłn, coordinaciĂłn y gestiĂłn de las ayudas de la UE y, desde luego, el generar ilusiĂłn para una salida progresista de la crisis es responsabilidad directa y exclusiva del Gobierno. Por eso, no debe extraĂąar que, desde diversos ĂĄmbitos polĂticos y econĂłmicos, se reclame al Gobierno un Plan EstratĂŠgico que fije, cuando menos, sus prioridades polĂticas en esta legislatura y sirva de referencia para el trabajo a desarrollar a corto y medio plazo.
En este sentido, los PGE-2021 (de marcado carĂĄcter progresista) deben ser un asunto prioritario y determinante en los prĂłximos meses. Por eso, el primer paso debe consistir en presentar con urgencia  los presupuestos pactados entre los socios del Gobierno (resulta incomprensible su demora) y despuĂŠs explorar la posibilidad de recuperar los apoyos de investidura, sin concesiones a los partidos independentistas que pongan en riesgo la ConstituciĂłn, lo que obliga a dejar la puerta abierta a que se incorporen otros partidos polĂticos (Ciudadanos) e, incluso, que se puedan alcanzar acuerdos parciales con el PP en las circunstancias actuales.
En cualquier caso, el Gobierno, para ser eficaz, debe contar con la participaciĂłn y apoyo de las CCAA, ayuntamientos, interlocutores sociales, universidades y, desde luego, tambiĂŠn con la iniciativa privada, sobre todo en la distribuciĂłn y gestiĂłn de las ayudas de la UE y en la aplicaciĂłn y desarrollo de los PGE-2021. En este nuevo y convulso curso polĂtico nadie se puede quedar atrĂĄs en esta descomunal tarea a desarrollar en los prĂłximos meses. Tampoco la oposiciĂłn polĂtica en estos momentos  verdaderamente excepcionalesâŚ
