El compromiso por la mejora de la salud mental de la ciudadanía ha sido una prioridad para este Gobierno. El pasado 23 de mayo, el Consejo de ministros aprobó en materia sanitaria, destinar una transferencia de 38,5 millones de euros a las comunidades autónomas para reforzar la atención a la salud mental.

Este complemento al  Plan de Salud Mental 2022-2024, ratificaba el compromiso del sistema sanitario público para ayudar a la ciudadanía a mejorar la calidad de vida y el estado del bienestar de todas aquellas personas que padecen una patología mental.

Ha de ser reconocido el esfuerzo que ha hecho este Gobierno de coaliciĂłn por visibilizar, prevenir y ayudar a la poblaciĂłn que se encuentra en una situaciĂłn precaria en materia de salud mental y dotar de medios a las Comunidades AutĂłnomas para su atenciĂłn.

Se han de desarrollar otras muchas actuaciones, pero con este nuevo aporte econĂłmico se crearĂ­an nuevas unidades de salud mental y se renovarĂ­an las existentes con el fin de lograr un sistema integral de atenciĂłn.

Estas nuevas medidas son importantes de cara a la detecciĂłn y prevenciĂłn de las enfermedades mentales en el mundo del trabajo, hasta ahora prĂĄcticamente olvidado en las estrategias y planes sanitarios, ya que la mayor parte de las patologĂ­as que se generan en el ĂĄmbito laboral se derivan al sistema pĂşblico de salud y se tratan como enfermedades comunes.

El impacto del trabajo en la salud mental estĂĄ creciendo de forma significativa, en Europa y en EspaĂąa, los trastornos mentales, son el segundo problema de salud mĂĄs comĂşn en el trabajo. Los riesgos psicosociales, ansiedad, depresiĂłn, o estrĂŠs en muchos casos siguen sin evaluarse, es mĂĄs, siguen sin ser reconocidos como un problema de las empresas.

Un informe de Adecco publicado en 2021 seùalaba que el 40% de las personas trabajadoras espaùolas había sufrido burnout o síndrome de desgaste profesional durante el último aùo. Este estado es consecuencia de la exposición a unas condiciones organizativas nocivas que conducen a una situación disfuncional en el entorno de trabajo, tal y como seùala el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Desde enero de 2022 la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo recogió en su Clasificación Internacional de Enfermedades. Debería ser considerado una enfermedad profesional e incluirse en el Cuadro de enfermedades profesionales de la Seguridad Social.

La OrganizaciĂłn Internacional del Trabajo (OIT) en 2010 aprobĂł una recomendaciĂłn (194) de lista de enfermedades profesionales en cuyo anexo figuran los trastornos mentales y del comportamiento prestando especial atenciĂłn al trastorno de estrĂŠs postraumĂĄtico y a otros trastornos mentales cuando exista un vĂ­nculo directo entre la exposiciĂłn a factores de riesgo que resulten de las actividades laborales y el (los) trastorno(s) mentales o del comportamiento contraĂ­do(s) por las personas trabajadoras. Esta recomendaciĂłn no se ha seguido por el Estado espaĂąol, que no ha incluido estas patologĂ­as en la norma que regula la enfermedad profesional.

Nos encontramos en un momento donde las exigencias de las tareas cada vez llevan implĂ­cita mayor carga mental, incrementada por las nuevas formas de organizaciĂłn del trabajo. La presiĂłn y la sobrecarga de trabajo tienen potenciales efectos sobre la salud mental.

El pasado 25 de mayor entrĂł en vigor El Convenio 190 de la (OIT) sobre la eliminaciĂłn de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. Este es, junto con la RecomendaciĂłn 206, la primera norma internacional del trabajo que proporciona un marco comĂşn para prevenir, remediar y eliminar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, incluidos la violencia y el acoso por razĂłn de gĂŠnero, otro de los principales riesgos psicosociales que se estĂĄn produciendo en las empresas espaĂąolas. Entre otras medidas, obliga a las empresas a proporcionar a los trabajadores y trabajadoras y otras personas, en forma accesible, informaciĂłn y capacitaciĂłn acerca de los peligros y riesgos de violencia y acoso identificados, y sobre las medidas de prevenciĂłn y protecciĂłn correspondientes, inclusive sobre los derechos y responsabilidades de los trabajadores.

Vemos el reconocimiento de instituciones internacionales en el åmbito de la salud y el trabajo del origen laboral de muchas de las patologías mentales, la presión en el trabajo potencia las enfermedades mentales laborales. Según un estudio internacional liderado por investigadores espaùoles del Instituto de Investigaciones BiomÊdicas August Pi i Sunyer (IBIBAPS) del Hospital Clinic de Barcelona, publicado en la revista Nature, que ha estudiado los factores de riesgo que favorecen la aparición del estrÊs, encontró que el 18% de los casos de depresión estudiados tienen como uno de sus principales factores desencadenantes una alta presión laboral. TambiÊn ahonda en otros aspectos relacionados con la salud mental y el trabajo. Un 40% de los encuestados asegura que se siente preocupado a diario por su empleo. El 21% de las personas trabajadoras encuestadas confesó que se enfada a diario a causa de su empleo, y el 23% admite que estå triste a diario por culpa de su trabajo.

Los riesgos psicosociales y el estrĂŠs laboral se encuentran entre los problemas que mĂĄs dificultades plantean en el ĂĄmbito de la seguridad y la salud en el trabajo. Afectan de manera notable a la salud de las personas, de las organizaciones y de la economĂ­a. Entre las causas mĂĄs frecuentemente mencionadas de estrĂŠs relacionado con el trabajo estĂĄn la reorganizaciĂłn en el trabajo o la inseguridad en el puesto de trabajo, trabajar muchas horas o una carga de trabajo excesiva, asĂ­ como el acoso y la violencia en el trabajo.

Una de las lĂ­neas de trabajo de la reciĂŠn aprobada Estrategia EspaĂąola de Seguridad y Salud en el Trabajo 2024-2027 se dirige al desarrollo de acciones sobre Salud Mental y Trabajo, conocer el impacto de las condiciones de empleo y de trabajo en la salud mental y prevenir los riesgos psicosociales en los lugares de trabajo, es el objetivo. Se pretende estudiar especĂ­ficamente la influencia de los factores psicosociales en el riesgo para la salud mental.

La investigación y la ciencia reconocen el problema de la salud mental laboral, el Gobierno ha puesto medios para mejorar el diagnóstico y el tratamiento integral de la salud mental laboral, ahora se echa en falta el compromiso del empresariado, ya que la mayor parte de los  factores que influyen en la salud mental de las personas trabajadoras son medidas organizativas como la falta de comunicación, de participación, horarios prolongados y poco flexibles, el trabajo a turnos, bajo nivel de apoyo y escaso poder de decisión y control sobre la tarea, así como falta de claridad en los objetivos, riesgos en su mayor parte fåciles de prevenir.

El informe Estado del mercado laboral en EspaĂąa 2022 elaborado por ESADE e Infojobs, plantea que la principal razĂłn por la que el 32% de los trabajadores y trabajadoras espaĂąolas querĂ­an abandonar su puesto de trabajo era la salud mental. Cuando las personas no se encuentran cĂłmodas en su puesto de trabajo, su rendimiento disminuye y es mĂĄs fĂĄcil que abandones la empresa y se incremente el absentismo.

Por tanto, queda claro que una mala salud mental puede aflorar en el ĂĄmbito laboral y tenemos la obligaciĂłn de dar una respuesta preventiva. Lo que sucede es que las empresas siguen considerando los riesgos psicosociales como externos a las mismas, y normalmente las personas trabajadoras que los padecen acuden al sistema pĂşblico de salud, por desconocimiento.

Se debe prestar mayor atenciĂłn a las enfermedades mentales. Ha de ser un objetivo de las empresas el asumir un papel activo que promueva la adecuada salud mental en el lugar de trabajo contribuyendo al bienestar de las personas trabajadoras y la reducciĂłn de las bajas laborales derivadas de afecciones mentales que son actualmente la causa mĂĄs frecuente de ausencias de larga duraciĂłn por enfermedad comĂşn.

La reconstrucciĂłn social y econĂłmica ha de incluir una mayor apuesta en salud mental. Con seguridad, en la prĂłxima legislatura cuando el Partido Socialista vuelva a gobernar se plantearĂĄ continuar trabajando en la mejora de la salud mental de la ciudadanĂ­a y tambiĂŠn de los trabajadores y trabajadoras.