Todas las elecciones son importantes. La gente elige a sus representantes para decidir su futuro.
Estas elecciones del 29 de noviembre lo son muy particularmente, porque en ellas se va a decidir para quién trabajará el futuro Gobierno de España: para la gente o para aquellos que acumulan dinero a costa de los derechos de la gente.
El Gobierno de Pedro Sánchez lleva más de ocho años trabajando para la gente. La ley de vivienda proporciona alquileres más baratos y facilidades para la propiedad. Las leyes laborales elevan salarios y estabilizan empleos. Las leyes de pensiones garantizan la subida de las prestaciones con los precios.
Las leyes ecológicas abaratan la electricidad y cuidan el medio ambiente. Las leyes sociales limitan las privatizaciones de hospitales y universidades. Las leyes feministas avanzan hacia la igualdad real. La ley de amnistía ha reducido la tensión territorial. La política exterior responde a los valores de paz y respeto a los derechos humanos.
El PSOE aspira a cuatro años más para seguir trabajando para la gente.
Pero hay otras opciones.
Las derechas políticas, económicas y mediáticas llevan ocho años trabajando para las élites del poder económico en España y en el mundo, como los Fondos Buitre en el ámbito de la vivienda. Se oponen a evitar desahucios y congelar alquileres. Se oponen a aumentar salarios y proteger las bajas laborales. Se oponen a consolidar el sistema público de pensiones.
Se oponen a la apuesta por las energías renovables antes que por los combustibles fósiles y el peligro nuclear. Se oponen a limitar las privatizaciones que generan desigualdad en la sanidad y en la educación. Se oponen a las medidas que reducen la tensión territorial. Se oponen a condenar la guerra de Irán y el genocidio de Gaza.
Y esa es la disyuntiva: o un Gobierno para la gente o un Gobierno para el dinero.
Habrá mucha desinformación en esta campaña. Se intentará mentir para deshumanizar y criminalizar a Pedro Sánchez y al PSOE. Ha ocurrido siempre. Ahora ocurrirá con más instrumentos y recursos a disposición de quienes defienden a las élites del dinero, en redes sociales, en medios de comunicación, en activistas.
Los grandes oligarcas de la tecnología y el dinero, los Trump, los Musk, los Bezzos, vendrán a echar una mano a Feijóo y Abascal, a cara descubierta y por mediación de agentes a sueldo. Ya lo están haciendo.
Intentarán que la gente no vaya a votar para defenderse. Por eso meten miedo con el bulo del voto por correo. Por eso intentan que no voten cerca de 400.000 españoles descendientes de exiliados del franquismo.
Y esto no ha hecho nada más que empezar.
Cada salida de tono de las derechas políticas, económicas y mediáticas es la prueba de que tienen miedo.
Y solo tienen miedo a una cosa. Al voto de la gente para defenderse.
Si votas, ganas.
