UNA PAGINA DE HISTORIA
El 22 de Febrero de 1948 el refectorio del antiguo convento de los Jacobinos, en Toulouse-Francia, una inmensa sala, no podía albergar la multitud de socialistas que venían a presenciar el último día del III Congreso del PSOE celebrado en el exilio.
La expectación estaba justificada por la presencia de Indalecio Prieto y por los motivos que justificaban su desplazamiento desde México. Indalecio venía a hacer ratificar por el soberano Congreso el giro total de la política del partido, cambio que había conseguido siete meses antes en la reunión de la Asamblea de delegados departamentales, equivalente al actual Comité Federal de los socialistas.
Leer más