Los datos de la EPA del segundo trimestre de 2025 nos mostraban máximos históricos de empleo en España, con caídas de la tasa de paro que nos sitúan en las cifras más bajas desde 2007.
El empleo indefinido permanente es el que más crece, al tiempo que la población ocupada se incrementó en el segundo trimestre en 503.300 personas. En términos interanuales la creación del empleo se sitúo en un 2,7%, con un aumento de 584.000 personas en el último año.
El empleo de las mujeres crece y supera los 10 millones de mujeres ocupadas.
La estacionalidad del empleo en España y el fuerte impacto del turismo hace que el mes de agosto sea un mal mes para el empleo y rebaja algo el volumen de trabajadores, situándolo en 21.666.203 y sitúa la cifra de personas desempleadas en 2.426.511, al haber crecido el paro registrado en agosto en 22.000 personas. Con todo, el total del paro es inferior al de agosto del año pasado y es la cifra más baja desde 2007, habiendo además casi medio millón de personas más trabajando.
En todo caso, tal y como señalaba el Secretario de Estado de Empleo en la presentación de los últimos datos de empleo, en los últimos doce meses el desempleo se ha reducido en 145.610 personas, y en un contexto de población y afiliación a la Seguridad Social completamente diferente, y tenemos 2,5 millones más de personas afiliadas a la Seguridad Social de las que había en 2008.
No cabe duda que el mercado laboral en España mantiene un comportamiento muy favorable, tanto en cantidad como en calidad del empleo, tras la reforma laboral impulsada por el gobierno de España, a través de los acuerdos del diálogo social con los interlocutores sociales, cuestión reconocida internacionalmente.
En definitiva, los datos de paro registrado de agosto y de afiliación a la Seguridad Social nos muestran una tendencia estacional propia del período estival, dado que descontando la estacionalidad los datos presentan un nuevo aumento de afiliación y un descenso del paro registrado.
Como bien señalan las organizaciones sindicales, las tendencias más de fondo siguen mostrando que la situación de bonanza económica en España hace que el número total de personas en paro sea el menor en un mes de agosto desde 2007, como ya se ha expresado arriba y también que pese a la notable mejoría, el número de personas desempleadas requiere que sigan reduciéndose para lo que es imprescindible reformar e invertir en políticas activas de empleo, que estén bien dotadas de recursos humanos y técnicos, que puedan desarrollar adecuadamente la orientación e intermediación laboral y los procesos de acompañamiento a las personas en paro, y muy particularmente a las personas en paro de larga duración, es decir, que llevan más de un año en búsqueda de empleo.
El curso pasado, en concreto el 15 de julio de 2025 el gobierno de España aprobó junto a las Comunidades Autónomas, la Estrategia Española de Apoyo Activo al Empleo y ya entonces, recogíamos en este mismo medio las grandes líneas de la misma, que iban acompañadas del compromiso de poner en marcha una Estrategia orientada a las personas en paro de larga duración, tal y como reivindican, con razón, las organizaciones sindicales.
Es una de las tareas más importantes de este comienzo del nuevo curso político, para continuar profundizando con éxito en la situación del empleo en España, como viene haciéndose hasta la fecha con la gestión del gobierno socialista.
En relación a la contratación laboral, en el mes de agosto se han registrado un total de 1.039.926 contratos, de los que el 37,1% son indefinidos, es decir 29 puntos más de los que hubo en el mismo mes de 2021 (previo a la reforma laboral).
Es indiscutible la mejora de la calidad del empleo, y en los avances que se han de seguir propiciando deben incorporarse medidas más eficaces para mejorar la legislación sobre despidos, de manera que se garantice el cumplimiento de la Carta Social Europea en este ámbito para conseguir que el coste de las indemnizaciones por despido sea realmente disuasorio para los empleadores. De este modo se lograría además una mayor seguridad laboral lo que repercutirá muy positivamente sobre la productividad.
También es importante destacar que las personas beneficiarias de las prestaciones por desempleo el pasado mes de julio se situaron en 1.852.428 personas, lo que representa una tasa de cobertura del 82,4%, 6,8 puntos mayor a la del año pasado y el mejor dato de protección de toda la serie histórica, excluyendo el período de pandemia, en el que el SEPE desplegó el mayor escudo de protección social por desempleo conocido.
El ritmo de crecimiento del empleo en España es cada vez más estable, como demuestran los datos, destacando además la gran contribución a ello por la incorporación de personas trabajadoras provenientes de terceros países, y debe completarse afrontando los retos del paro de larga duración y de la incorporación al empleo de personas trabajadoras en situación de especial vulnerabilidad.
