Hace mucho tiempo que el PP renunciĂł a convencer a la ciudadanĂa espaĂąola de que cuenta con una alternativa de interĂŠs general para gobernar EspaĂąa. Sus dirigentes son conscientes de que la situaciĂłn econĂłmica, laboral y territorial del paĂs es buena. Los espaĂąoles recuerdan que las polĂticas liberales de la austeridad y los recortes fracasaron en la gestiĂłn de la crisis de 2008. Y el lĂder del partido no convence, no motiva, no genera confianza, no suma a las siglas, en definitiva, como muestran las encuestas.
En consecuencia, el PP ha decidido practicar una oposiciĂłn puramente destructiva, con el objetivo de emponzoĂąar el clima polĂtico y social, desestabilizar las instituciones, y practicar el juego sucio de los bulos y las acciones judiciales abusivas para acabar con el adversario polĂtico. âEl que pueda hacer, que hagaâ, ordenĂł Aznar, y la consigna se cumple en los ĂĄmbitos polĂticos, periodĂsticos y judiciales.
La Ăşltima medida adoptada por el PP en el marco de esta estrategia destructiva ha hecho decaer un Real Decreto Ley con importantes medidas de carĂĄcter social. El voto de las derechas parlamentarias ha tumbado la revalorizaciĂłn de las pensiones, las bonificaciones destinadas a los usuarios del transporte pĂşblico, las ayudas a las vĂctimas de la DANA, el bono social para abaratar la factura de la luz a familias vulnerables, la prohibiciĂłn de echar de sus hogares a quienes no pueden pagar el alquiler, la prĂłrroga de la subida del salario mĂnimo en tanto se negocia el aumento para este aĂąo, las ayudas a la industria electrointensiva que emplea a miles de trabajadoresâŚ
Las derechas han castigado a pensionistas y usuarios del transporte pĂşblico, entre otros colectivos necesitados, con el propĂłsito de propinar una derrota parlamentaria al Gobierno, desestabilizar el paĂs y echar a SĂĄnchez de La Moncloa, por las buenas o por las malas.
AdemĂĄs, engaĂąan con sus excusas. Aseguran en estos dĂas que si la revalorizaciĂłn de las pensiones se hubiera sometido a votaciĂłn en un decreto independiente, ellos hubieran votado a favor. Falso, como lo prueba su voto reiterado en contra de la dignificaciĂłn de las pensiones durante los Ăşltimos aĂąos. Plantean la falsa alternativa de âtrocearâ el decreto para âsalvarâ las medidas sociales, cuando la realidad es que cada âtrozoâ del decreto ofrece respuestas a sectores sociales necesitados y relevantes.
ÂżA quiĂŠnes quieren sacrificar en su âtroceoâ? ÂżPensionistas? ÂżUsuarios del transporte pĂşblico? ÂżVĂctimas de la DANA? ÂżFamilias vulnerables amenazadas de desahucios? ÂżEnfermos necesitados del bono social elĂŠctrico? ÂżTrabajadores con el salario mĂnimo? ÂżEmpleados de las industrias electrointensivas?
EngaĂąan cuando se excusan en la devoluciĂłn de un inmueble al PNV, hablando de âregaloâ. No se puede regalar al PNV lo que es del PNV. El inmueble referido, sito en la capital francesa, fue comprado con dinero de militantes del PNV, incautado por los nazis, y entregado por estos a la dictadora franquista. El Gobierno se ha limitado a cumplir con su obligaciĂłn de devolver la propiedad a su dueĂąo legĂtimo.
El Gobierno no descansarĂĄ hasta encontrar soluciones para todos los colectivos castigados por la oposiciĂłn destructiva de las derechas. Mientras tanto, sus autores han de recibir el reproche social y polĂtico que corresponde a quienes anteponen sus intereses espurios sobre la atenciĂłn a las necesidades de la poblaciĂłn espaĂąola.
