Nuestro país ha terminado el año con tres noticias muy positivas en el mundo del trabajo: el desempleo, a la espera de la EPA del IV T. del 2024, se sitúa en el 11’2%.; la tasa de ocupación sube al 66’3% según la OCDE; y la OIT sitúa a España entre los países ricos con menos desigualdad retributiva del mundo.
Aunque nuestra economía es la que más crece de la Eurozona y el empleo creado en los años 2023 y 2024 supera al creado por Francia y Alemania juntas, seguimos siendo el país con más paro de la OCDE. No es algo nuevo, desde hace 40 años siempre hemos tenido el doble de paro que el promedio de los países avanzados. El mejor dato del desempleo lo alcanzamos en 2007, con el 7’9%. El peor dato de Alemania cuando la crisis financiera estuvo entre el 7% y el 9%. Fueron los años comprendidos entre el 2012 y 2015 donde llegamos a tasas del 26% y más de seis millones de parados los peores de nuestra historia. La crisis económica, más la reforma laboral del PP y el uso indiscriminado de ERES, fueron los artífices de estas cifras.
El compromiso del actual Gobierno de bajar estas tasas hasta conseguir el pleno empleo en el entorno del 8% está en consonancia con el Plan Fiscal Estructural a medio plazo del Ministerio de Economía, que prevé cerrar el año en el entorno del 11%, descendiendo al 10’3% en 2025 y cayendo, por primera vez en 20 años por debajo del 10% en 2026, hasta llegar al 9’7%. El Banco de España este contempla este escenario para 2027. Sin embargo, para FUNCAS la creación de empleo se ralentizará, al tiempo que anticipa una desaceleración de la población activa ya que la escasez de viviendas puede estrangular la llegada de inmigración y la incorporación de nueva fuerza laboral.
Otra de las razones de estas tasas de desempleo está en el aumento de la población activa, que ya señalaba la propia FUNCAS. Según la OCDE, España sube la tasa de empleo (población activa) al 66’3%, aunque distantes de la media de esta organización, que está en el 70’3%: en el citado informe España está entre los 13 países que han tenido récord de sus tasas de empleo durante este año, una cifra que supera la proporción alcanzada en la época de menor paro del S.XXI, el ya referido año 2007.Esto no quiere decir que sea un dato óptimo, ni mucho menos, seguimos estando por detrás de la media. Desde la crisis financiera que llegamos al 54’6% en 2013 los datos mejoraron en los años siguientes hasta caer nuevamente con la pandemia y rebotar en los años sucesivos hasta los datos de la EPA del 3º Trimestre del 2024.Así, el incremento de seis décimas entre 2023 y 2024 supera el aumento medio de la UE y OCDE que está en el 0’5% y 0’2% respectivamente.
Este crecimiento de la tasa de ocupación es la explicación de la paradoja que se produce muchas veces cuando el mercado laboral crea empleo, y al mismo tiempo sube el paro. Por otro lado, el desajuste entre la oferta y la demanda de empleo hace que haya muchos puestos de trabajo sin cubrir y muchas personas buscando empleo en sectores donde no hay ocupación.
En el Informe mundial sobre salarios 2024/25 elaborado por OIT, que recientemente presentó desglosado por países, España sale bien parada en el estado de la equidad salarial en el mundo. Este organismo nos sitúa entre los países que menos desigualdad salarial tiene. El 10% de los trabajadores españoles mejor pagados acumulan el 23% de la masa salarial y el 10% que menos cobra ingresan solo el 0’5%. En el promedio mundial el 10% de los ocupados que más cobran acumulan el 38% de la masa salarial de todo el mundo.
De los treinta países con ingresos altos analizados por la OIT, España está entre los once países con menos desigualdades salariales. Sin duda, los incrementos del salario mínimo interprofesional, que han permitido un porcentaje pequeño de asalariados con ingresos por debajo del 50% de la media salarial, ha contribuido a estos resultados.
