JosĂŠ Antonio PĂŠrez Tapias, Editorial Trotta, 2025

Con un subtítulo muy sugerentes, “De la melancolía política a la radicalización cosmopolita de la democracia”, JA Pérez Tapias nos presenta la defensa de una democracia republicana y un republicanismo en clave socialista como pilares para reconstruir un sistema democrático cosmopolita que tenga como base dos elementos imprescindibles para la convivencia: una interculturalidad crítica y un humanismo que aliente la cultura cívica.

Porque hablar de una ciudadanĂ­a intercultural implica, como dice el autor, replantear la idea de ciudadanĂ­a de manera tal que no sea una adscripciĂłn nacional ni limitada por ella, porque la ciudadanĂ­a intercultural es posible concebirla como anticipo de una ciudadanĂ­a cosmopolita.

En el prĂłlogo nos presenta claramente esta expresiĂłn de un deseo que se sitĂşa entre la reflexiĂłn y los acontecimientos en los que nos vemos inmersos. La realidad actual es que la democracia se halla en apuros y los demĂłcratas andamos preocupados ante el auge de la ultraderecha y tambiĂŠn errantes sin encontrar un relato que vuelva a unificar las voces progresistas y nos devuelva a un camino de esperanza.

¿Se encuentra la humanidad en crisis? Podemos decir que sí en un doble sentido. En primer lugar, por el retroceso que se está produciendo en las democracias social-liberales, por la pérdida de confianza y convicción en su funcionamiento y en sus resultados.  Podríamos hablar de muchos males reiteradamente mencionados: la responsabilidad de los partidos políticos, el populismo y la polarización, la desinformación y la posverdad, las redes sociales, la concentración de poder, la búsqueda de titulares de muchos medios de comunicación, el juego sucio de los llamados pseudomedios, el aumento desbocado de la desigualdad, y el deseo de quienes quieren construir autocracias tecnológicas… Todo hace mella en una ciudadanía que pierde la esperanza respecto al futuro que ve cada vez con más pesimismo.

El segundo factor en el doble significado de la humanidad es la transformación de los valores éticos que nos unen. En definitiva, lo que hoy de forma despectiva se llama “buenismo”, y que fue el artífice de los Derechos Humanos, el Estado de Bienestar, la redistribución de la riqueza, los derechos sociales y, por encima de todo, la paz, se ha transformado en “el malismo” en todas sus formas y fondo. La soberbia, la ignorancia, la frivolidad, la falta de escrúpulos, la mala educación, el matonismo y la ley de la fuerza, el insulto permanente, la burla, … Todo ello propicia los peores vicios que destruyen la convivencia. Está de moda ser machista, violento, xenófobo, e incluso, despreciar al otro hasta la humillación más deplorable.

El mundo es hoy un poco más peligroso que ayer si la democracia no consigue imponerse con la razón, los argumentos y la palabra por encima de la violencia, la crispación, la manipulación y el odio. Como advierte el propio autor: “ninguna mirada atenta deja de ver hoy que la democracia, como sistema político, es frágil. No hay democracia que tenga garantía de vigencia a perpetuidad”.

J.A PĂŠrez Tapias, catedrĂĄtico de filosofĂ­a de la Universidad de Granada, con una amplia bibliografĂ­a centrada en los problemas del ser humano, la cultura, la democracia y los derechos desde una honda mirada filosĂłfica, aborda en este ensayo una exhaustiva narraciĂłn crĂ­tica de lo que supone el concepto del republicanismo como un pilar para una democracia radical y cosmopolita.

El libro aborda la confrontaciĂłn entre republicanismo y populismo; el neorrepublicanismo de Philip Pettit; la idea de fraternidad; las repĂşblicas francesas y americanas estudiadas por Hannah Arendt; un recorrido ideolĂłgico de las posiciones de autores como Carl Schmitt, Luigi Ferrajoli, Roberto EspĂłsito, Habermas o Walter Benjamin, entre otros, para preparar el terreno de un orden cosmopolita que camine hacia una mundializaciĂłn democrĂĄtica que se forja desde el mismo Kant recorriendo las voces de Giacomo Marramao, Martha Nussbaum, HĂśffe, David Held; la Europa descentrada y el fin de la hegemonĂ­a occidental, entre otros problemas.

Sobre todo, Pérez Tapias nos invita a no quedarnos con los brazos cruzados, a no dejar que la melancolía nos venza, sino a “organizar el pesimismo” como motor transformador que nuevamente nos devuelva la esperanza de soñar con un mundo mejor.