La extendida muletilla de que todos los polĂ­ticos son iguales no es nueva. Los escritos clĂĄsicos ofrecen mĂşltiples citas de la misma: Orwell dirĂ­a “algunos mĂĄs iguales que otros”. Besteiro, primer Presidente de las Cortes republicanas, dijo que el Parlamento tenĂ­a una gran preparaciĂłn jurĂ­dica y adolecĂ­a de la cultura econĂłmica que EspaĂąa necesitaba para salir de la paupĂŠrrima situaciĂłn del momento: “No reclamo genios de la EconomĂ­a”. La probidad, voluntad de trabajo y buen sentido los presuponĂ­a, pedĂ­a un mĂ­nimo de capacidad y un mĂĄximo de honestidad.[1]

Ahora necesitamos polĂ­ticos, no genios, con esos atributos y que demuestren que no todos los polĂ­ticos son iguales. Si existen estos, no dudo de ello, verĂĄn como los nĂşmeros cuadran para consensuar un proyecto para EspaĂąa y formar un gobierno que estabilice la situaciĂłn. Es sĂłlo una cuestiĂłn de voluntad polĂ­tica, personal y cĂ­vica.

Vale ya de hablar de un nuevo tiempo polĂ­tico. De lo preocupados que estĂĄn por los espaĂąoles, por EspaĂąa y por resolver sus problemas. Es un nuevo tiempo porque el Parlamento tiene una composiciĂłn que obliga al pacto y al acuerdo. Eso es nuevo. Ahora veremos si este tiempo trae nuevos o viejos hĂĄbitos y actitudes.

Hay que dejar de contar las piedrecitas del rosario de problemas que nos acucian, de trasladar agonĂ­a e incertidumbre. Estamos saturados de los twitters televisados del uno y el otro, de las ruedas de prensa para preguntar y responder siempre lo mismo.

Los papeles encima de la mesa: con propuestas y contra propuestas, con prioridades y con formulas de soluciĂłn y ahĂ­ comprobaremos donde estĂĄ la nueva o la vieja polĂ­tica, los bunkers y las lĂ­neas de colores y las razones. Los polĂ­ticos diferentes y los iguales. Si nos abocamos a nuevas elecciones nadie sabe si el resultado serĂĄ el mismo, lo seguro es que la abstenciĂłn se multiplicarĂĄ por tres. HabrĂĄ algunos que hasta les darĂĄ vergĂźenza votarse a sĂ­ mismos en un acto de solemne reconocimiento de incompetencia e incapacidad. Ni el mejor sainete de Arniches serĂ­a capaz de reproducir sobre el escenario todo el absurdo vivido.

Un ciudadano que reclama para sĂ­ la presidencia pero no se presenta y cuando otro se ofrece clama al cielo por ello a travĂŠs de una corte de corifeos patĂŠticos (el actor principal pertenece al tiempo del cine mudo). Un Ministro de Asuntos Exteriores que advierte al mundo que viene los malos, quizĂĄs en algĂşn “cielo” un ĂĄngel del SeĂąor le explicĂł mal lo que es la lealtad institucional y el patriotismo. Unos personajes que henchidos de ser patriotas no entienden una EspaĂąa dividida pero sĂ­ podrida.

Un nuevo santo varĂłn que, como su homĂłnimo, se ha caĂ­do del caballo camino de Damasco (o de otros sitios por aclarar) por un resplandor de un Cielo que querĂ­a hace un aĂąo tomar por asalto y no consenso. La divina conversiĂłn ha sido a la socialdemĂłcrata moderada y pactista. En justa compensaciĂłn pide ser ĂŠl Vicepresidente y sus amigos unos ministerios sin importancia. AdemĂĄs como para pactar lo mejor es agredir y a Sanchez “le mandan todos” le nombran sus ministros e inocentemente lo publican en la red.

Si esto fuera poco; el nuevo President de la Generalitat, elegido en una jugada de billar a tres bandas y elegido en los “minutos de la basura” quiere dar lecciones de acuerdos de gobierno y estabilidad polĂ­tica cuando nos han metido a todos, con una innegable colaboraciĂłn del PP, en una crisis institucional donde todos los argumentos y palabras acaban no teniendo sentido.

Todo genera importantes enigmas que los prĂłximos dĂ­as habrĂĄn de despejar y sabremos si todos los polĂ­ticos son iguales y poder ver con cuales merece la pena quedarse. No me resisto a enunciar algunos:

  1. El PP realmente estĂĄ preocupado por EspaĂąa o sĂłlo por su posible pĂŠrdida del poder.
  2. Pablo Iglesias y su equipo estĂĄn por impulsar un proyecto reformador para EspaĂąa o su estrategia pasa por un nuevo Gobierno del PP, provocando nuevas elecciones.
  3. Las llamadas confluencias o mareas son capaces de apoyar polĂ­ticas de cambio, que beneficien a los ciudadanos, aunque Iglesias pretenda boicotear un posible acuerdo.
  4. Los grupos independentistas y nacionalistas estarĂĄn dispuestos a abrir una etapa de profundizaciĂłn en el autogobierno en el Estado y no frente al Estado.
  5. Los responsables territoriales del PSOE van a mantenerse leales con su Secretario General hasta el final.
  6. Rivera va a comprometerse con la gobernabilidad de EspaĂąa como ha hecho en la Comunidad de Madrid.
  7. Los Medios de ComunicaciĂłn dejarĂĄn de frivolizar o dramatizar, segĂşn los casos, para interferir lo menos posible en la consecuciĂłn de un acuerdo de gobierno.

La respuesta no estĂĄ en el viento sino en los parlamentarios que en la actualidad forman nuestra representaciĂłn popular y para demostrar que todos los polĂ­ticos no son iguales que se apliquen lo que en la Eneida dice Sibila a Eneas “Nunc animis opus, nunc pĂŠctore firmo[i].

[1] Entrevista en CrĂłnica, Madrid 10 de abril 1932

[i] “Ahora hay necesidad de valor y de un pecho firme”.