¿Cómo? ¿Qué han cancelado el programa? Pues sí. La cadena ABC suspendía de manera indefinida el programa del humorista Jimmy Kimmel tras un comentario sobre el asesino de Charlie Kirk y burlas a Trump.
La secuencia define la deriva autoritaria en Estado Unidos. Primero, el humorista, dentro de su libertad de expresión, criticaba el lunes al movimiento MAGA por “querer anotarse puntos políticos” con este asesinato. A continuación, el presidente del regulador audiovisual, nombrado por Trump, amenazaba a la cadena ABC, propiedad de Walt Disney Company, de retirarle la licencia de emisión si no hacían nada. Acto seguido, la cadena ABC suspendía el programa de Kimmel.
Todo ello con mensajes de Trump en su red social. Primero diciendo: “Me encanta que despidan a Colbert. Su talento era incluso menor que su audiencia. He oído que Jimmy Kimmel es el siguiente“. Y tres días después: “Se dice, y se dice con fuerza, que Jimmy Kimmel será el PRÓXIMO en irse. Y poco después, [Jimmy] Fallon se irá también”.
¿Por qué lo hacen, por poder? ¿Está en peligro la libertad de expresión en Estados Unidos? ¿Y la democracia? ¿Puede ocurrir esto en España? Son algunas preguntas que nos tendríamos que hacer y responder a nosotros mismos porque están afectando ya a nuestras vidas.
Mientras esto pasa, hay que recordar que la maquinaria puesta en funcionamiento por Trump y los republicanos no para, porque son conscientes de que se les vienen encima las elecciones de mitad de mandato, midterms, y quieren seguir teniendo mayoría tanto en el Congreso como en el Senado
¿Una exageración? No.
Durante el último siglo, en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos el presidente que estaba en la Casa Blanca en ese momento fue derrotado en la mayoría de los casos. Concretamente, en el 58,1 por ciento de las veces, es decir, en dieciocho ocasiones. En nueve, tuvieron una victoria parcial, es decir, en el 29 por ciento de las elecciones el presidente de turno perdió una de las dos cámaras y ganó en otra. Y en cuatro ocasiones, obtuvo una victoria completa, lo que supone un porcentaje del 12,9 por ciento.
Estas cuatro ocasiones fueron en 1902, con Theodore Roosevelt; 1934, con Franklin D. Roosevelt; 1970, con Nixon; y 2002, con George W. Bush. Es decir, hace 24 años que no se produce una victoria completa en las elecciones de mitad de mandato del presidente que está en ese momento en la Casa Blanca.
Ante estos datos ¿Qué están haciendo los republicanos? Pues cambiar las reglas de juego. Durante el mes de agosto de este año, la mayoría republicana en el estado de Texas aprobó el cambio del mapa electoral para reforzar el voto republicano y disminuir la representación de los votantes demócratas. No es el único caso de rediseños de mapas electorales en Estados Unidos.
También se están aprobando reformas restrictivas relacionadas con identificación, recorte de horarios, voto por correo o recogida de votos. Esto ha ocurrido en al menos 29 estados desde el año 2020. Entre ellos, Arkansas, North Carolina, Wyoming, Minnesota, Mississippi, Florida, Iowa, Georgia, Montana, Missouri, Utah.
Este trabajo previo, solo puede ser derrotado por unos ciudadanos activos que llenen las urnas de libertad. La pregunta que surge entonces es si será posible con unas redes sociales y una Inteligencia Artificial que también están controladas por unos milmillonarios que bailan al son de lo que les dice Trump.
Como dice una de esas frases pintadas en las paredes de los gimnasios: “Si luchas puedes perder, si no lo haces estas perdido”.

