No se trata de una nueva teorรญa de la fรญsica fundamental destinada a sustituir las genialidades de Einstein. Sรณlo es la ecuaciรณn que los electores vascos parece que van a plantear el prรณximo 25-S.
A nadie se le ocurrirรก afirmar que esto se debe a la ignorancia, al analfabetismo aritmรฉtico de una poblaciรณn que de seguro cuenta con Instituciones de enseรฑanza de las mรกs eficaces de nuestro paรญs. Merece una explicaciรณn. Es sencilla: segรบn los sondeos, y hay margen suficiente para basarse en ellos, los tres partidos que se reclaman de la izquierda van a conseguir que la suma de sus votos, que, en ortodoxia aritmรฉtica, da una importante mayorรญa se traduzca finalmente en un 0 en cuanto a su posibilidad de gobernar.
EH-Bildu, Eskarrekin Podemos, PSEE-PSOE son las tres opciones que reivindican representar ideas de progreso y de izquierda, seguramente habrรก otros partidos en tal campo pero insignificantes a la hora del voto. Los sondeos les atribuyen amplia mayorรญa de escaรฑos y a pesar de ello es evidente que quien va a gobernar es el PNV, como siempre, salvo lo ocurrido con el mandato de Patxi Lรณpez, siendo el inolvidable Ramรณn Rubial sรณlo Presidente en tiempos del Consejo General del Paรญs Vasco. Una vez mรกs quedarรก demostrada que la divisiรณn de la izquierda es el mejor aliado para que siga gobernando la Derecha. Desde luego lo ocurrido en febrero pasado en Madrid deberรญa ser prueba suficiente para no hurgar mรกs en esta terrible herida que lastra la Izquierda desde que decidiรณ, afortunadamente, competir electoralmente para ocupar el Poder. Pero para quien crea sinceramente en la necesidad de cambiar muchas cosas en nuestra sociedad, no todas, pero sรญ muchas e importantes, es obligaciรณn tratar de buscar soluciones para no ceder a una lรณgica desesperaciรณn. Y para ello hay que tener ilusiรณn ya que cuanto mรกs evidentes son los efectos nefastos de su desuniรณn, con mรกs ahรญnco la persiguen las fuerzas de izquierda, que dicho sea de paso, asรญ pierden cualquier fuerza.
Volviendo a la nueva ecuaciรณn que el 25-S va a alumbrar, es difรญcil, si se aplican las reflexiones del sentido comรบn, entender las intenciones de votos de los electores vascos. La razรณn fundamental de EH-Bildu para separarse de las otras fuerzas de izquierda es el haber renunciado a uno de los valores fundamentales que la definen: la solidaridad de clase. Cantar La Internacional es emocionante, pero hay que recordar lo que dicen sus palabras que son una negaciรณn total de las fronteras. No sรณlo Bildu traicionรณ la solidaridad de clase, sino que tambiรฉn lo hizo apoyando la violencia y los asesinatos de ETA, quien no dudรณ en matar a representantes legรญtimos y admirados de la izquierda. Hoy persigue un nacionalismo trasnochado, que va perdiendo fuerza en su propio paรญs, quizรก por su propia culpa.
Podemos y sus variopintas coaliciones propone hoy, enseguida, inmediatamente, resolver todos los problemas de los desfavorecidos y tambiรฉn los problemas de los que en realidad no los tienen. Es un equivalente edulcorado de la Noche decisiva, determinante, revolucionariaโฆlo que en Euskadi y en nuestro siglo XXI cualquier persona sensata sabe que es pura demagogia. De momento su irrupciรณn en las Cortes nacionales sรณlo se puede remarcar por su veto a un Gobierno presidido por los socialistas. No puede negar que votรณ NO y repetidamente a la investidura de Pedro Sรกnchez.
Los socialistas que los sondeos sitรบan detrรกs de estas dos formaciones deben al parecer tener dos defectos: han gobernado Euskadi dos veces. Espero que alguien me demuestre que en los dos casos perjudicaron a Euskadi y no la hicieron avanzar. La primera vez, antes de que se votarรก el Estatuto de autonomรญa, contribuyeron decisivamente a que tal estatuto existiera y a la recuperaciรณn de la libertad. La segunda vez fue cuando la paz alcanzรณ, por fin, Euskadi. ยฟConstituirรก un pasivo el obtener el fin de la violencia? Desde luego los electores vascos se han olvidado de ella y hoy gozan de paz sin agradecer a quienes, desde Madrid y Vitoria, la concretaron. Ciertamente no fueron ellos solos, la inmensa mayorรญa del pueblo vasco y espaรฑol ayudo en ello, pero no fueron ni el PP, ni Bildu, ni el PNV quienes la consiguieron.
Un largo pasado, no solo de lucha, sino tambiรฉn de conquistas sociales y polรญticas, ya no sirve hoy. No por ello se debe renunciar a evocarlo. Pero el problema sigue. Ninguno de los argumentos escritos mรกs arriba harรก cambiar un voto, no debemos ser ilusos: el hombre es el รบnico animal que tropieza dos veces en la misma piedra. A pesar de todo hay que buscar soluciones.
Se podrรญan encontrar favoreciendo el deseo profundo de los electores, no el de los dirigentes ni el de los militantes, agriados por sus repetidas disputas. Es lรณgico pensar que aquellos, mรกs allรก de sus diferencias, coincidirรญan en su rechazo a que gobernase la Derecha y en su preferencia de ver instaurado un Gobierno de progreso, aunque no correspondiera en todo a sus preferencias. Para favorecer tal conjunciรณn, mรกs allรก de las organizaciones, existen dos artificios. Cambiar radicalmente la ley electoral, renunciando a la proporcionalidad que contribuye a dividir mรกs que a reunir, instaurando un mecanismo que favorezca las mayorรญas. Por ejemplo, un sistema a dos vueltas en el cual el elector en la primera vota quien prefiere y en la segunda decide quiรฉn va a gobernar: derecha o izquierda. Otra soluciรณn serรญa el sistema presidencial a dos vueltas: tanto para lehendakari como para Presidente de Gobierno.
Muy lejos estamos de ello y, por lo tanto, tendremos que acatar la nueva formulaciรณn de la aritmรฉtica electoral, en la cual la suma de las izquierdas resulta siempre negativa.
