Según la Encuesta sobre personas sin hogar 2022 del INE[1], hay 28.552 ciudadanos que se desenvuelven en los márgenes más extremos de la sociedad (71,3 personas por cada 100.000 habitantes). Mayormente son hombres (76,7%), si bien respecto a la anterior edición de este estudio del año 2012 las mujeres han aumentado sensiblemente (del 19,7% al 23,3% en 2022). El 51,1% tiene menos de 45 años, el 43,3% entre 45 y 64 años y los mayores de 64 suponen el 5,5% (con una edad media de 42,9 años). Respecto a la nacionalidad, el 50,1% son españoles frente al 49,9% extranjeros (africanos: 53,3%, americanos: 25,9% y europeos: 16,7%).

El pasado 7 de octubre la organización HOGAR SÍ presentó el informe “Radiografía social del sinhogarismo en España: percepciones, realidades y retos’”, cuyos resultados son fruto de una encuesta efectuada a 1.500 personas en toda España. Esta investigación muestra que el 10,1 % declaró haber dormido en alguna ocasión en la calle, de tal suerte que, extrapolando este dato a la población general, ascendería a 4 millones de personas. Destaca de la misma que hay más de 37.000 hombres y mujeres en exclusión social extrema, y que cada día fallecen 6 personas en la calle.

Respecto a los factores que valora la opinión pública les ha llevado su contingencia: el hecho de ser migrantes (28,8 %); la pérdida de sus trabajos (26,8); desahucios de sus viviendas (16,1); el no poder asumir los pagos del alojamiento (14,7); por separación de sus parejas (14,1%); por adicciones (12,6); por haber vivido en primera persona violencia él/ella o sus hijos (9,6) o tras salir de un centro de menores (2,7%).

La Encuesta de centros y servicios de atención a las personas sin hogar del INE relativos al año 2024, publicada el pasado 26 de septiembre, procura informaciones de interés sobre tan compleja realidad. Da continuidad a los estudios bienales que desde 2006 se ocupan de mostrar los servicios que brindan los centros para este sector social, así como datos sociodemográficos de los usuarios: desde las prestaciones que brindan, a cuestiones económicas y de funcionamiento interno, a sus principales fuentes de financiación, a los recursos humanos con los que cuentan, a su capacidad y ocupación…. La encuesta on line se efectuó entre los que hacían uso de los espacios pertenecientes al directorio oficial (1.375) y obtuvo un porcentaje de respuestas del 79,9%.

En el año 2024, como media y a diario, se alojaron en estos dispositivos 33.758 personas mayores de 18 años: el 24,6% mujeres (un 55,7% más que en 2022), se ofrecieron 70.343 servicios (el 36,9% más que en 2022), resultando los migrantes los que en mayor medida hicieron uso de las plazas de alojamiento, doblando la cifra respecto a 2022 (20.911: un 97,2% por encima), con una media de 17.786 plazas ocupadas (+121,1% respecto a 2022).

Además, el número de viviendas destinadas a los programas Housing First/Housing Led[2] fue de 1.086, lo que supuso un aumento del 63,1% respecto a 2022 (1.092 viviendas en el mes de junio de 2024, ocupadas por 2.168 personas: 713 mujeres). Este modelo de atención surgió, hace dos décadas en los EEUU, siendo su objetivo prioritario satisfacer las necesidades de vivienda y a partir de esta estabilidad habitacional avanzar en su recuperación/autonomización.

En 2024, el 26,1% de los centros atendió con exclusividad a inmigrantes en situación de exclusión social extrema (el 20,0% en 2022), el 7,4% a mujeres víctimas de violencia de género (el 7,2% en el año previo), y el 66,5% restante no estaba especializado o cubría otras necesidades (el 72,8% un año atrás).

Es sintomática su titularidad, pues el 22% eran públicos y el 78,0% privados. Específicamente los focalizados a mujeres maltratadas eran mayoritariamente públicos (57,8%), los privativos para migrantes de titularidad privada (93,3%) y los que no disponían de ninguna especificidad privados (76,0%). Lo anterior confronta que, salvo en el caso de las mujeres, las prestaciones que se proporcionan a las personas más excluidas provienen de la iniciativa privada, con una más que notable financiación por parte de las Administraciones Publicas (85,7%).

El mayor número de casos atendidos en 2024 se concretó en: Inmigración/solicitud de protección internacional (51,9%) y Mujeres víctimas de violencia de género (17,9%) y las menos habituales VIH/Sida (2,0%) y Enfermedad de larga duración/dependencia (2,6%). Por su parte, las intervenciones prevalentes estuvieron dirigidas a: Información y acogida (84,4% de ellos), Atención y acompañamiento social (80,1%) y Alojamiento (79,9%).

Por último, revelar que el número medio de trabajadores en 2024 dedicados a la atención de estos ciudadanos fue de 26.079 (el 45,5% a tiempo completo y el 54,5% a tiempo parcial), de los cuáles el 51,7% asalariados, el 43,5% voluntarios y el 4,7% entre personal subcontratado, estudiantes en prácticas, religiosos… Confirmándose que los hombres y mujeres que velan por la atención de este colectivo son voluntarios (a tiempo parcial: el 39,6% y a tiempo completo: el 38,8%).

Ante una problemática como esta, que conlleva tanto sufrimiento humano y representa un fracaso como sociedad, el 11 de julio de 2023 el Consejo de Ministros aprobó La estrategia Nacional para la lucha contra el sinhogarismo en España 2023-2030[3] (en la que participaron todos los actores implicados, incluidas personas en situación de “sin hogar”).

Se estructura en dos objetivos generales y doce específicos, con cuatro ejes de actuación (prevención, promoción de la autonomía, personalización de las intervenciones, gobernanza y conocimiento). Los generales son erradicar el sinhogarismo de calle y articular mecanismos preventivos que faciliten que las 7.277 personas en calle y las 2.082 que llevaban entre 0 y 6 meses sin alojamiento se reduzcan al 50% en 2028 y al 95% en 2030 (con datos del 2022).

Llegar a buen puerto exige la colaboración entre las distintas Administraciones Públicas y las entidades del Tercer Sector, habiéndose aprobado entre el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y las Comunidades Autónomas, con fecha de inicio en 2023, un Acuerdo Marco del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia para acometer el sinhogarismo bajo el impulso y marco de la precitada estrategia nacional.

El tiempo dirá… el tiempo, siempre el tiempo…

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[1] Véase, https://www.ine.es/prensa/epsh_2022.pdf

[2] Véase, https://hogarsi.org/housing-first/

[3] Véase, https://www.dsca.gob.es/gl/derechos-sociales/servicios-sociales/personas-sin-hogar