En el barómetro de octubre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), con motivo del cincuenta aniversario de la muerte del dictador Franco, se incluyó la pregunta seis: “Como Ud. sabe, el próximo mes de noviembre se van a cumplir 50 años de la muerte del General Franco. En general, ¿cree Ud. que los años de dictadura franquista para España y los/as españoles/as fueron muy malos, malos, buenos o muy buenos?”.
En términos globales, el 65,5 por ciento de los españoles creen que los años de la dictadura franquista fueron muy malos o malos para España y los españoles, mientras que un 21,2 por ciento valora ese tiempo como bueno o muy bueno. Un 6,1 por ciento lo califica de regular, y el resto no expresa opinión.
Aunque la mayoría de la población mantiene una valoración negativa de los años de dictadura franquista, existe una estructura de edad diferenciada en la interpretación del pasado dictatorial. El grupo de edad que más contundentemente cree que los años de dictadura fueron “muy malos” o “malos” para España y los españoles es el de 25 a 34 años, con un 72,8 por ciento de valoraciones negativas. Le sigue muy de cerca el grupo de 18 a 24 años, con un 71,4 por ciento de opiniones negativas. En tercer lugar, se encuentra el grupo de 35 a 44 años, con un 67,6 % de respuestas negativas.
Los que más rechazan la dictadura son los tramos de edad socializadas en democracia. Pero, hay que destacar que, aunque la postura crítica es predominante, en los tramos más jóvenes de edad también se da una proporción minoritaria pero significativa de respuestas de las categorías “regular” y “buenos o muy buenos”.
Las generaciones nacidas en democracia no tienen un recuerdo de la dictadura franquista por experiencia, sino a través de relatos familiares, escolares y mediáticos. Esa mediación posibilita que el recuerdo de ese periodo histórico pueda ser más manipulable y sensible al encuadre político. De ahí que, aun existiendo una mayoría de valoraciones críticas sobre el franquismo entre los jóvenes, aparezcan subgrupos permeables a versiones simplificadas o relativizadoras de ese pasado dictatorial.
La coexistencia de rechazo mayoritario y benevolencia parcial entre los más jóvenes coincide con un fenómeno de desinformación y de frivolización o trivialización en los entornos digital sobre el pasado. En entornos mediáticos y redes sociales, el franquismo tiende a representarse de manera estetizada, humorística o descontextualizada, lo que diluye su carácter represivo y facilita el auge de relatos iliberales.
Con porcentajes muy similares se encuentran el tramo de edad de 55 a 64 años con un 64,3 por ciento (39,2% muy malos, y 25,1% malos); el de 65 a 74 años, con un 64 por ciento (44,9 % muy malos y 19,1% malos); y el de 45 a 54 años, con un 63,9 por ciento (36,6% muy malos y 24,2% malos).
Estas generaciones fueron testigos o protagonistas de la Transición, un periodo caracterizado por el discurso del consenso y la reconciliación. Un periodo crucial para la consolidación democrática que sin embargo permitió una forma de memoria dual, en la que el pasado dictatorial fue a menudo interpretado con cierta distancia moral o incluso con tolerancia pragmática.
Finalmente, el que menos porcentaje presenta de valoración negativa de los años de franquismo es el grupo de 75 y más años donde aun siendo negativa la valoración de los años de dictadura, solo llega al 58,2 por ciento. Este descenso en la negatividad refleja un fenómeno de relectura generacional del pasado, vinculado a la experiencia vital directa del régimen.
Si se observan únicamente las respuestas de la categoría “muy malos”, el panorama cambia, ya que el porcentaje de rechazo más elevado se encuentra en el grupo de edad de 65 a 74 años, con un 44,9 por ciento. Seguido del tramo de personas entre 35 y 44 años, con un 41,6 por ciento, y del de 25 a 34 años con un 41,3 por ciento.
En cuanto a los tramos de edad que más valoran positivamente los años de franquismo en España, hay que señalar que los que lo califican como “buenos” y “muy buenos” aumentan con la edad. El grupo con mayor proporción de valoraciones positivas es el de 75 años o más, con un porcentaje del 25,8 por ciento. Le sigue el grupo de 55 a 64 años, con un 24,5 por ciento y el de 65 a 74 años, con un 22,7 por ciento.
En cambio, los grupos de edad más jóvenes, de 18 a 44 años registran las proporciones más bajas de juicios positivos: entre el 15 y el 20 por ciento en cuanto a las categorías bueno y muy buen.
Estas diferencias de opinión sobre los años de dictadura franquista reflejan tanto la distancia temporal con el franquismo, como las formas en que el pasado sigue siendo políticamente interpretado y culturalmente transmitido. Entender estas dinámicas es crucial para analizar la capacidad de adaptación de la democracia a una sociedad tan cambiante como la actual y para analizar los riesgos de repolitización autoritaria en la España de hoy.


