En un contexto internacional marcado por la guerra en Ucrania, la guerra en Irán, la masacre en Gaza, la incertidumbre geopolítica, la creciente presión sobre la seguridad europea y el debate sobre la autonomía estratégica de la Unión Europea, la mayoría de los españoles está a favor de que la UE debería gastar más en defensa y tener un ejército común, según los datos del estudio sobre la situación internacional realizado por el CIS recientemente.
Concretamente, el 54,1 por ciento está de acuerdo o muy de acuerdo con que la Unión Europea debería gastar más en defensa, frente a un 33,3 por ciento que dice estar en desacuerdo o muy en desacuerdo. Una diferencia significativa de 20,8 puntos porcentuales.
En cuanto al ejército común europeo, un 68,3 por ciento está muy de acuerdo o de acuerdo frente a un 21,2 por ciento que lo rechaza. Una diferencia de 47,1 puntos porcentuales, que viene a mostrar claramente que la idea de una estructura militar común europea genera una aceptación mucho más amplia que el respaldo al incremento del gasto militar.
Con estos datos, se puede afirmar que los ciudadanos españoles distinguen entre dos planos. Por un lado, el aumento del gasto en defensa y, por otro, la construcción de una defensa europea común como una respuesta ante la inseguridad internacional.
Y aquí surge la pregunta: ¿Hay diferencias significativas por sexo, edad, clase social, ideología o voto? Analizando los datos del CIS, se pueden observar las siguientes cuestiones:
Existen diferencias importantes por sexo. Los hombres apoyan más ambas propuestas. El 60 por ciento respalda que la Unión Europea gaste más en defensa, frente al 48,5 por ciento de las mujeres. Y, en el caso del ejército común europeo, el apoyo llega al 73,5 por ciento frente al 63,3 por ciento de las mujeres. Aun así, aunque las mujeres tienen mayor cautela ante el aumento del gasto militar, también apoyan de forma mayoritaria la creación de un ejército común europeo.
Por edad, el apoyo al aumento del gasto en defensa no presenta grandes desigualdades generacionales. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el respaldo es del 54,6 por ciento; entre los 25 y 34 años, sube al 57,7 por ciento; y entre los 65 y 74 años, se sitúa en el 52,6 por ciento.
Sin embargo, el apoyo al ejército común europeo sí muestra diferencias. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, están de acuerdo el 51,8 por ciento y, entre los 25 y 34 años, el 55 por ciento. En cambio, el apoyo aumenta de forma clara entre los grupos de mayor edad: un 73,6 por ciento entre quienes tienen de 45 a 54 años; un 75,9 por ciento entre los de 55 a 64; y un 78,3 por ciento entre los de 65 a 74 años.
La ideología es uno de los factores que más polariza la opinión sobre el gasto en defensa. En las posiciones más a la izquierda de la escala de auto ubicación ideológica, el apoyo es bajo, con un 28 por ciento en la posición 1 y 24,9 por ciento en la posición 2. En cambio, en el centro, posición 5, el respaldo llega al 62,7 por ciento. En la derecha, los porcentajes son mucho más elevados, con un 75,3 por ciento en la posición 8; un 81,7 por ciento en la posición 9; y un 76 por ciento en la posición 10. Lo que demuestra que la aceptación del gasto militar está dividida por el eje izquierda-derecha. La izquierda expresa más rechazo, mientras que la derecha muestra un apoyo muy amplio.
Sin embargo, esta diferenciación se reduce en lo relativo al ejército común europeo. Incluso en la posición 1 de la escala ideológica, el apoyo alcanza el 58,7 por ciento. En la posición 4 llega al 70,5 por ciento; en el centro se sitúa en el 71,6 por ciento; y en la posición 10 alcanza el 80 por ciento.
El recuerdo de voto confirma la pauta anterior. Los votantes del PP y de Vox son los más favorables al aumento del gasto en defensa, con un 78,9 por ciento y un 77,8 por ciento, respectivamente. En el PSOE, el apoyo al gasto es más moderado, con un 46,2 por ciento. Y en Sumar (26,8%), ERC (35,2%) y EH Bildu (14,1%), baja considerablemente.
Aun así, la situación cambia mucho en relación con el ejército común europeo. El apoyo es alto entre los votantes del PP (76,1%) y de Vox (74,1%), pero también entre los del PSOE (71,1%), los de Sumar (64,0%) y los de ERC (67,2%). La excepción aparece en EH Bildu, donde el apoyo al ejército común se sitúa en el 37,5 por ciento.
En definitiva, se puede afirmar que la cultura política española se está transformando en materia de defensa. Los españoles están a favor de reforzar la defensa europea, aunque con matices. La mayoría apoya aumentar el gasto en defensa, aunque esta opción genera resistencias. En cambio, el respaldo al ejército común europeo es más amplio, más sólido y transversal.
La defensa europea aparece así como un espacio de consenso relativo, especialmente cuando se formula en términos de integración y autonomía estratégica de la Unión Europea, pero sigue dividida por diferencias ideológicas, partidistas, generacionales y de género.


