Que la economÃa, la macroeconomÃa, mejor dicho, va como un tiro en nuestro paÃs, lo demostró la pasada semana el Ministro de EconomÃa al responder, al portavoz del ramo del PP en el Congreso de los diputados, la primera pregunta sobre un tema económico tras más de un año sin ninguna interpelación económica en el Congreso. El PP ni se atreve a preguntar sobre un área que las derechas de este paÃs siempre han patrimonializado por considerarse los mejores gestores.
Ahora bien, según el Banco de España, entre 2022 y 2024 el avance medio anual del PIB per cápita (2’9%) vino impulsado principalmente por el aumento producido por el mayor número de personas que trabajan. Por cierto, que de este incremento una cuarta parte se debió a personas migrantes. Estas ocupan ya el 40% de los nuevos empleos. Empleos en los que algo menos de la mitad tienen un nivel bajo de estudios y más de la mitad están sobre cualificados para los puestos que desempeñan.
Es decir, crecemos más por el incremento de trabajadores que por el aumento de la productividad, en 2024 esta solo contribuyó en un 1’1% del PIB (3’2%). Pero, sin embargo, los sueldos descontando la inflación llevan prácticamente estancados desde 2008. Nuestro nivel de vida o capacidad de compra no ha variado en casi 20 años.
Estos datos coinciden con la última Encuesta de Estructura Salarial (EES) que publicó el INE el pasado mes de mayo. Según ella, la subida salarial media acumulada en 2022 y 2023 se sitúa en torno al 8%, el IPC en estos dos ejercicios progresó un 9%. Si bien es cierto que las distancias entre sueldos y coste de la vida se van acercando a finales del año 2023, los datos de la encuesta pueden ser muy esclarecedores.
Según la EES, los hombres perciben una retribución media bruta anual de 30.373 euros y las mujeres de 25.591, una diferencia de casi 5.000 euros, que deja bien claro que la brecha género se mantiene a pesar de los esfuerzos del gobierno y los numerosos convenios que la impiden. Por otro lado, el salario más frecuente fue de 15.575 euros brutos, incorporando aquà los efectos beneficiosos del SMI que tuvo un incremento en estos dos años del 8%.
Por otro lado, el incremento del precio de los alimentos en 2023 mitigó en gran parte los aumentos antes mencionados.
Es muy curiosa la distribución territorial de los salarios en 2023.Pais Vasco (33.504 €), Madrid (32.219€) y Navarra (31.197) ocupan las remuneraciones más altas. Y, además, tienen las tasas de desempleo más bajas y las tasas de ocupación más altas del paÃs. Por otro lado los más bajo están en Canarias (24.033 €), Castilla la Mancha (24.885 €) y Extremadura (23.684€). Son 11 las comunidades autónomas con el salario por debajo de la media.
Por sectores, los datos del 2023 nos presentan un panorama muy diverso, el salario más alto se da en el suministro de energÃa eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado con 54.447 € por trabajador. Por el contrario, los trabajadores de hostelera y servicios tuvieron los salarios más bajos con 16.986 €, casi un 40% inferior al salario medio.
Más de dos tercios de la población activa no llegan a cobrar 30.000 € brutos al año. Es más, hoy, dos millones de personas no son pobres gracias a tener un pensionista en su entorno.
Las actuaciones del Gobierno orientadas a mejorar las condiciones económicas y sociales de las clases más humildes han tenido un impacto muy positivo, eso es indiscutible, Ahora bien, las clases medias y trabajadoras se sienten frustradas; han sido castigadas por las crisis y la recuperación salarial en base a la negociación colectiva, se está haciendo esperar durante mucho tiempo. Seguimos teniendo casi un 8% de diferencia salarial respecto del año 2008, que fue el comienzo de las sucesivas crisis, y el año de referencia para comparar la recuperación de las sucesivas pérdidas.
Los años de rebajas salariales, de contención y de pérdidas de retribuciones indirectas en algunos sectores, no se han compensado, y eso lleva a que muchos piensen que el Estado actual es irreformable y la solución está en apoyar polÃticas antisistema que den la vuelta a la situación actual y a los principios de la democracia.
