Hace unos días, la presidenta de la Comunidad de Madrid, saltándose la ley de la Acción y del Servicio Exterior, aprobada durante el mandato de Rajoy, otorgaba arbitrariamente la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid a un personaje que está violando sistemáticamente los derechos humanos en un país hermano como Argentina, donde es presidente.
Milei aterrizó de nuevo en España, pero no como presidente de Argentina en visita oficial, sino en visita privada como una figura destacada de la ultraderecha internacional. Clonación de perritos aparte, es importante resaltar lo que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso representa junto con Milei, para desenmascararla.
En una entrevista en Antena 3 Ayuso afirmaba −refiriéndose al gobierno de la nación− que “han estado con que viene Franco, la ultraderecha, y nos han colado una dictadura. Nos la han colado por la puerta de atrás”.
Y decía esto, al mismo tiempo que le reía las gracias a un Milei, que cuando recibió la distinción de la Comunidad madrileña señalaba que “Los socialistas creen en un monstruo horrible y empobrecedor llamado justicia social, una idea realmente aberrante”.
¿Entienden ahora lo de las muertes en las residencias y el trato dado a las familias de los fallecidos exigiéndoles dinero años después?
¿Entienden ahora las privatizaciones salvajes para beneficiar a sus amiguetes de las elites económicas, mediáticas, judiciales y políticas?
Decía Milei en compañía de Ayuso: “Hoy tengo la posibilidad de estar con Isabel, a quien tanto aprecio y admiro, admiro por su enorme batalla, por esos discursos maravillosos, que no me pierdo la oportunidad de verlos por YouTube”. Pues que sepa este señor que lo dijo en una España donde el 96,1 por ciento de los españoles está muy o bastante de acuerdo con que la igualdad entre hombres y mujeres contribuye a hacer una sociedad más justa.
Es decir, la mayoría de los españoles, salvo Ayuso, Abascal y compañía están en contra de las políticas de recortes de derechos a las mujeres que está haciendo él en Argentina, y Ayuso en Madrid.
Decía Milei en compañía de Ayuso: “el modelo de la casta, básicamente parte de una premisa socialista que dice que donde hay una necesidad nace un derecho”. Pues que sepa este señor que lo dijo en una España donde al 88,4 por ciento de los españoles les preocupa mucho o bastante la existencia de desigualdades.
Decía Milei en compañía de Ayuso: “nosotros venimos del futuro a contarles una historia que es deseable evitar, es la historia del daño y la decadencia que causa el socialismo”. Pues que sepa este señor que lo dijo en una España donde el 64,5 por ciento de los españoles se encuentran muy o bastante satisfechos con su actual nivel de vida, en un país gobernado por un socialista.
Decía Milei en compañía de Ayuso: “los impuestos no se pagan voluntariamente, se pagan a punta de pistola, a cambio de que, si no los paga uno, va preso”. Pues que sepa este señor que lo dijo en una España donde el 70 por ciento de los españoles están muy o bastante de acuerdo en que las personas ricas deberían pagar más impuestos, para que el Gobierno español tenga más medios para actuar de forma urgente contra la pobreza.
Decía Milei en compañía de Ayuso: “La verdad es que la justicia social es profundamente injusta y profundamente violenta, porque la justicia social lo primero que hace es violentar la igualdad ante la ley, porque a algunos les quita y a otros les da”. Pues que sepa este señor que lo dijo en una España donde el 74,5 por ciento de los españoles están muy o bastante de acuerdo en que el Gobierno debe garantizar que la riqueza se distribuya de forma justa entre todas las personas, según la encuesta de desigualdades y tendencias sociales, realizada por el CIS.
Decía Milei en compañía de Ayuso: “el socialismo está basado en la envidia, el odio, el resentimiento y el trato desigual frente a la ley”. Pues que sepa este señor que lo dijo en una España donde el 69,8 por ciento de los españoles quieren vivir en una sociedad con personas de diferente origen, cultura y religión, según el estudio de percepciones sobre igualdad entre hombres y mujeres realizado por el CIS.
Todas estas palabras del tándem Milei-Ayuso terminaban con la frase: “No dejen que el socialismo les arruine la vida es la consigna”. En otros tiempos, estas personas no hubieran tenido mucha trayectoria política. Pero estamos hablando del presidente de Argentina y de la presidenta de la Comunidad de Madrid, cargos a los que llegaron por el voto de la gente.
Recientemente, Alejo Stivel, legendario cantante del grupo Tequila, decía en una entrevista: “Ya no hacen falta dictaduras. Con el poder de los medios se convence a la gente de que vote a sus verdugos”.
Por tanto, hay que pasar a la acción, para que la gente no vote a sus verdugos y para que la justicia social esté presente en cada segundo de nuestras vidas. Una acción colectiva, alegre y que desborde las urnas cuando toque. Porque como es evidente no todos son iguales.
