Respuesta: no lo sabe. Núñez Feijóo, sus cincuenta mil manifestantes y toda la derecha española, salvo excepciones, desconocen lo que es la democracia representativa. Sólo conocen y entienden la democracia orgánica que es la gran aportación de Franco al Derecho Constitucional.
Si Núñez Feijóo y sus cincuenta mil manifestantes supieran lo que es la democracia representativa no habrían participado en una manifestación para pedir que se celebren elecciones. Porque cincuenta mil personas (ni cien mil, ni un millón) pueden poner en cuestión el resultado de las elecciones de julio de 2023, elecciones de las que salió el actual Gobierno mediante la correspondiente investidura. La legislatura actual es una legislatura legítima, salida de unas elecciones libres y limpias, que expresaron la decisión de muchos millones de españoles y ahora no pueden venir cincuenta mil manifestantes, descontentos de esas elecciones, a pedir la disolución de las Cortes por el capricho de un político frustrado. La legislatura se ha de respetar.
Si Núñez Feijóo y sus cincuenta mil manifestantes supieran lo que es la democracia representativa sabrían también que un principio constitucional básico de toda democracia es el respeto a las competencias de cada órgano del Estado. La Constitución atribuye al Presidente del Gobierno (ni siquiera a todo el Gobierno) la competencia intransferible de decidir si agota la legislatura o la acorta y convoca elecciones anticipadas. Una manifestación como la que se celebró el pasado domingo es una manifestación que quiere presionar, extorsionar, al Presidente del Gobierno sin respeto a sus competencias constitucionales.
Si Núñez Feijóo y los trece Presidentes autonómicos del Partido Popular supieran lo que es la democracia representativa, no habrían utilizado la Conferencia de Presidentes para suscitar un tema ajeno a este tipo de órganos de cooperación territorial, que, además, invade las competencias del Presidente del Gobierno.
Si Núñez Feijóo y sus cincuenta mil manifestantes supieran lo que es la democracia representativa no se prestarían a hacer el juego a partidos que desprecian la democracia, como Vox. Porque la manifestación del domingo pasado refuerza y da impulso a Vox por el grado de confrontación civil que implica.
Si Núñez Feijóo y sus cincuenta mil manifestantes supieran lo que es la democracia representativa, trabajarían para obtener apoyos para una moción de censura en lugar de ofender gratuitamente a sus eventuales aliados. Y habrían repudiado a una Presidenta que desprecia las lenguas cooficiales que la Constitución ampara y reconocen los Estatutos de Autonomía.
Pero si Núñez Feijóo y sus cincuenta mil manifestantes supieran lo que es la democracia representativa harían una oposición constructiva y aceptarían los hechos consumados, que son la imposibilidad de formar Gobierno que tiene la derecha.
