Tomo el título de este artículo prestado del imprescindible libro que ha publicado recientemente Cándido Méndez, para recomendar encarecidamente su lectura ahora que viene un tiempo de descanso y disfrute.

El libro referido comienza en su introducción con la frase de Miterrand ante Naciones Unidas “Todo empieza por un empleo” y nos conduce a lo largo de todas sus páginas sobre la dimensión laboral de la vida de las personas y su impacto en la calidad ambiental de nuestro planeta y la disrupción digital.

Reivindica Cándido, la llamada “Conexión D3”: Descarbonización, digitalización y derechos, como la mejor forma de compromiso con la neutralidad climática.

El libro se divide en tres partes: la memoria personal, la memoria sindical y la lucha futura.

Su historia familiar se entrelaza con la historia del Partido Socialista Obrero Español y de la Unión General de Trabajadores, con la historia de España. Como bien afirma, él es un producto de la historia de España. Su descripción ordenada y a la vez sincera, cercana y afectiva, nos traslada a aquellos momentos de un modo vívido, jalonado de anécdotas y reflexiones que explican su compromiso en la defensa de los derechos de los trabajadores como una tarea continua.

Su amor y orgullo por sus padres, por su mujer y por sus hijos y sus primeros pasos en el PSOE y en la construcción de la UGT de Jaén, así como la reivindicación de la Constitución Española de 1978 y el rol de los sindicatos cierran la primera parte del libro, dando paso a la memoria sindical, la lucha por los derechos de los trabajadores.

Las movilizaciones de las personas trabajadoras, la protección de los derechos laborales a través de la negociación colectiva y del diálogo social y el impulso para alcanzar cambios legislativos trascendentales articulan la acción sindical de los últimos cuarenta años.

La resistencia del modelo socialdemócrata frente al auge del liberalismo, pero también su contaminación por la lógica neoliberal aparece muy bien descrita en la segunda parte del libro, que aborda, entre otras cuestiones, el análisis de las pensiones, la situación del empleo en España y la formación para el empleo. La reivindicación de la flexibilidad interna, durante años largamente despreciada por una parte del empresariado y que finalmente, con motivo de la respuesta a la pandemia a través de los ERTE, ha dejado de manifiesto su importancia y utilidad para las personas trabajadoras, para la empresa y para la situación global del empleo.

La reivindicación de la equiparación del Salario Mínimo Interprofesional al 60% del salario medio, junto a los ingresos mínimos vitales y las pensiones no contributivas son contribuciones sindicales determinantes para el progreso en la igualdad social.

La lucha por la igualdad de género y su anclaje ya en el pensamiento de Pablo Iglesias Posse, al incluir en los objetivos revolucionarios la liberación económica y sexual de las mujeres, la plasmación del principio de igualdad en los artículos 9 y 14 de la Constitución Española de 1978 y el gran avance que supuso la Ley Orgánica de Igualdad de 2007 y la incorporación de los planes de igualdad en las empresas. Denuncia Cándido, la falta de compromiso de parte de las empresas y la necesidad de actuar en un contexto cultural y económico más general, combinando acción sindical y normativa legal para ir secando las profundas raíces de la desigualdad.

La lucha contra la pobreza, la exclusión social y la precariedad a través del fortalecimiento del ascensor social y el protagonismo de los trabajadores en el progreso social cierran la segunda parte del libro, con una referencia al Orgullo 2002 que tras la huelga general celebrada diez días antes, explica muy bien la vinculación del movimiento obrero con las reivindicaciones LGTBI.

Es en la tercera parte del libro en la que desarrolla la importancia de lograr un compromiso con la “Conexión D3”, con importantes propuestas para gravar el despilfarro de los recursos naturales y humanos y estimular la sostenibilidad y el trabajo decente.

Conectar las transformaciones verde y digital con la dimensión laboral, a través de la vía formativa, incorporar de manera transversal en los sectores productivos una visión estratégica sobre el uso del agua, reequilibrar el modelo productivo español fortaleciendo el sector industrial, y proteger a los pequeños agricultores y ganaderos, que son los únicos trabajadores que no saben cuánto van a recibir como ingreso por su trabajo, son objetivos imprescindibles.

También aborda en esta tercera parte del libro la importancia de la subida del SMI, la reducción de la jornada, la necesaria modificación de las normas de contratación pública para abrir espacios a las pymes, la emancipación de los jóvenes y la necesidad de fortalecer los cauces de su participación social y visibilidad, la cualificación de los trabajadores mayores de 55 años y la precariedad de los trabajadores por cuenta propia.

La reforma del modelo fiscal, la importancia de la ejecución presupuestaria real, la mejora de la productividad, el acceso a la vivienda, los mecanismos de solidaridad para alinear la lógica D3 sobre la proyección en los sistemas de pensiones y la propuesta para un Acuerdo Estratégico por el Empleo y la Productividad son elementos clave para afrontar con garantía el futuro social, de empleo y tecnológico de España.

Casi al finalizar el libro, Cándido Méndez reafirma que “…el compromiso solidario, los valores democráticos y la fuerza de la acción colectiva son imprescindibles para inclinar la balanza de la historia hacia la justicia social…”

Léanlo, merece la pena. Muchas gracias y buen verano.