¿Sabías que alrededor del 41 por ciento de los adultos estadounidenses, es decir, aproximadamente 100 millones de personas, tienen algún tipo de deuda médica, y de ellos un 12 por ciento tenían una deuda médica de 10.000 dólares o más, según un informe de 2021 del Commonwealth Fund?
¿Sabías que cerca de dos tercios de las bancarrotas personales en Estados Unidos están relacionadas con problemas médicos, debido al alto coste de la atención médica y a la pérdida de ingresos debido a estar enfermo, según un estudio publicado en el American Journal of Public Health en 2019?
¿Sabías que en España una noche en la UCI tiene un coste de 2.094 euros; un trasplante de pulmón, de media, 74.500 euros; una apendicitis casi 4.000 euros; una cesaría una media de 2.928 euros y se hacen en torno a 200.000 al año; poner un marcapasos 21.000 euros de media; una prótesis de cadera casi 8.000 euros; y un trasplante de corazón más de 70.000 euros?
Cuando se pregunta a los españoles cual es el problema que más les afecta a nivel personal, primero aparece la crisis económica y los problemas de índole económica, para un 26 por ciento. En segundo lugar, la sanidad para el 23,1 por ciento, y, en tercer lugar, algo novedoso no en la problemática, pero si en su posición actual, la vivienda para el 17,1 por ciento, según el barómetro del mes de junio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
Estos datos son muy importantes, porque en una sociedad democrática la información veraz es fundamental para que los ciudadanos conozcan cuales son los desafíos a los que se enfrenta, y para que los gobiernos actúen con el objetivo de incrementar el bienestar de todos los ciudadanos, reducir las desigualdades y disminuir los privilegios de unas élites que pretenden aumentarlos con políticas privatizadoras de servicios públicos tan importantes como por ejemplo la sanidad.
En España, tenemos que poner en valor que el acceso a la sanidad es universal en los servicios públicos de salud, lo que significa que todas las personas tienen derecho a la atención médica gratuita. Esta realidad, se produce además en un sistema que tiene calidad con un gasto que es menor en comparación con otros países europeos.
Aun así, hay problemas que en parte se están produciendo por las políticas privatizadoras emprendidas hace varias décadas por los gobiernos del Partido Popular, y que es necesario que la sociedad en su conjunto conozca. Existen problemas en el sistema sanitario y hay que actuar e impedir su deterioro porque algunos en algunos gobiernos autonómicos hagan negocio.
Pero ¿Qué opinan los españoles sobre su sistema sanitario y cómo se encuentra?
Desde 1993, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) realiza el Barómetro Sanitario. Una encuesta de opinión de periodicidad anual, junto con el Ministerio de Sanidad. La encuesta anual, base del estudio, la componen unas 7.800 entrevistas domiciliarias a personas de 18 y más años, en todas las provincias españolas. La primera oleada se ha realizado en el mes de abril de 2024 con 2.576 entrevistas. Y se pueden destacar los siguientes datos:
- Satisfacción con el sistema sanitario público. Cuando se pregunta cuál es el grado de satisfacción con el funcionamiento del sistema sanitario público en España, en una escala de puntuación del 1 al 10, en la que el 1 significa que está “muy insatisfecho/a” y el 10 “muy satisfecho/a”, la media se sitúa en 6,26 puntos sobre 10. Lo que significa una ligera subida de la satisfacción de la población con el sistema sanitario público, respecto a 2023 donde la media registrada fue de 6,14.
- La gente si tiene que elegir entre utilizar un servicio sanitario público o privado, prefiere el público mayoritariamente. Cuando se les pregunta que, si tuviera que utilizar un servicio sanitario el u otra persona de su hogar, y pudiera elegir, entre centro público o privado, elegiría el público un 76,2 por ciento para el ingreso en hospital; un 71,8 por ciento para urgencias; un 69,1 por ciento para consultas de médicos/as de cabecera (o de familia) y pediatría; y un 55,3 por ciento para consultas de especialistas.
- Problema con las listas de espera. Un 47 por ciento cree que el problema de las listas de espera sigue igual. Un 9,3 por ciento considera que ha mejorado. Y un 34,6 por ciento considera que ha empeorado frente al 39,2 por ciento que opinaba así el año pasado
- Desigualdades territoriales. Aunque el 44,6 por ciento de la población opina que la sanidad pública presta los mismos servicios a todas las personas con independencia de que residan en una comunidad autónoma u otra, un 39,7 por ciento cree que esto no se produce y que no se prestan los mismos servicios.
- El 74,9 por ciento opina que la sanidad pública presta los mismos servicios a todas las personas con independencia de que seas español o extranjero. Frente a un 14,5 por ciento que cree que no.
- El 71,9 por ciento opina que la sanidad pública presta los mismos servicios a todas las personas con independencia de que residan legalmente o no en España. Frente a un 15,2 por ciento que opina que no.
- El 77 por ciento opina que la sanidad pública presta los mismos servicios a todas las personas con independencia de que seas joven o anciano. Frente a un 18,7 por ciento que cree que no.
- El 82,7 por ciento opina que la sanidad pública presta los mismos servicios a todas las personas con independencia de que tengas un nivel socioeconómico alto o bajo. Frente a un 13 por ciento que opina que no.
- Valoración positiva de la atención primaria. El 83,6 por ciento de las personas usuarias de los servicios de Atención Primaria valora positivamente la atención recibida. Este porcentaje ha aumentado ligeramente respecto al 80,4 por ciento del año 2023. Los aspectos mejor valorados son la confianza y seguridad que transmite tanto el personal de enfermería como el personal médico. Respecto a la espera, el 25,1 por ciento de quienes pidieron cita fueron atendidos por su médico de atención primaria el mismo día o al día siguiente, cinco puntos más que la encuesta del pasado año, el resto tuvo una espera media de 8,3 días, frente a los 9,12 del 2023.
- Valoración positiva de Especialidades, pero con ligero descenso. El 81,5 por ciento de las personas usuarias de especialidades valoran positivamente la atención recibida, un 1,3 punto porcentual menos que en 2023 donde la valoración positiva llegó al 82,8 por ciento. Los aspectos mejor valorados por los usuarios son la información recibida sobre su problema de salud y la confianza y seguridad que trasmite el personal médico.
- Uso frecuente de las urgencias. El 44,6 por ciento de los ciudadanos reconoce haber acudido a un servicio de urgencias de la sanidad pública en los últimos doce meses. Los dispositivos de Atención Primaria han absorbido el 40,5 por ciento de la demanda en este periodo, los servicios de urgencia hospitalarios el 52,7 por ciento de la misma y el 6,5 por ciento ha utilizado un servicio de urgencias tipo 061/112. Es importante destacar que el conjunto de servicios de urgencias del Sistema Nacional de Salud es valorado positivamente por el 76,5 por ciento de las personas que los utilizaron. Aunque una mejor dotada atención primaria daría mejor servicio y rebajaría la utilización de urgencias hospitalarias y el coste que supone.
- Desconocimiento sobre cómo se financia el sistema sanitario. El 50,1 por ciento de la población piensa todavía que la sanidad pública se financia total o parcialmente con las cotizaciones de las personas que trabajan y únicamente un 45,6% sabe que se financia con los impuestos de todos los ciudadanos.
Que no nos distraigan los bulos, las mentiras y el ruido. Luchemos por continuar teniendo una sanidad universal de calidad frente al egoísmo y la avaricia de quienes quieren privatizarla para ganar millones al grito de una falsa libertad.
Declaración Universal de los Derechos Humanos, Artículo 25 (1948):
“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios.”
