Los vecinos de La Palma vivĂ­an su vida cotidiana sobre un volcĂĄn. En una consciencia cuĂĄntica, simultĂĄneamente lo sabĂ­an y lo olvidan en sus quehaceres diarios gracias a la capacidad para el olvido que tienen las rutinas. Parados a pensar, tenĂ­an muy claro que dormĂ­an sobre un lago de lava. En las sociedades donde vivimos en esta fase de crisis y declive capitalista, dormimos en brazos de la cotidianidad sabiendo e ignorando que lo hacemos sobre el dolor, el hambre, la miseria o la explotaciĂłn. Como en La Palma, sabemos y olvidamos dormir sobre un volcĂĄn. En ocasiones entra en erupciĂłn y surgen millones de refugiados, la especulaciĂłn quema las vidas de las familias, las pandemias y otras recuerdan que no hay barreras para la lava imparable que emerge de la desigualdad y la pobreza. Hasta ahora han sido noticias, como lo es la erupciĂłn que sufren en Canarias. AlgĂşn dĂ­a serĂĄn miles de Krakatoa. Y como el volcĂĄn, el cambio de vida serĂĄ imparable, inevitable y aterrador.

Una convenciĂłn refractaria

Es el PP un partido electoralmente con freno y marcha atrás. Van surgiendo noticias de “agregadores de encuestas” (en la esperanza de obtener buen compost) y casas de encuestas que hablan del freno y retroceso de sus expectativas electorales. Alguien diría que es consecuencia evidente de su abandono de la realidad. Que Casado juegue a las quinielas en el Parlamento y le ponga x al presidente de gobierno mientras se quema La Palma, la energía destroza economías domesticas e industriales, y el día a día se llena de emergencias algo tendrá que ver. Sus gritos que son aire terminarán yendo al aire. Lo decía el poeta y ahora las encuestas. Pero reconocer que algo va mal en villa en medio de arriba no entra en los planes. La razón sesuda para el freno es la crisis de Madrid. El conflicto de poder de Ayuso y Casado con Almeida de excipiente. Para comprobar el argumento he consultado la prensa local y tienen razón. Un votante del PP en Lepe ha ingresado con una crisis nerviosa por el conflicto de Madrid. Consultando con expertos en pandemias, me confirman que es al parecer una patología tan extendida por la geografía nacional que están a un nada de ponerle nombre: el síndrome “queloquepasaenMadridmeimportamuchoami”. Un poco largo pero mi informador me dice que aún está en estudio y le han puesto un nombre de trabajo en alemán.  Luego igual hasta es eso. La crisis de poder del PP en Madrid ha afectado tanto a los votantes de Galicia, Asturias, Cataluña, País Vasco, las dos Castillas y resto de España que lo sufre su intención de voto. Para qué buscar razones de ámbito nacional explicando efectos de ámbito nacional, cuando una crisis local da para todo y mucho más.

Al Este del EdĂŠn

Son cosas de la edad. Leer como noticia que en Alemania la socialdemocracia y la democracia cristiana dependen de los partidos bisagra rejuvenece. Muchas dĂŠcadas. Fue lo de toda la vida de siempre hasta que la reunificaciĂłn causĂł un terremoto polĂ­tico con varias replicas electorales. Alemania es un estudio de caso especialmente significativo. Es difĂ­cil ignorar el desprecio que separa a un ossi (AlemĂĄn del Este) y un wessi (AlemĂĄn del Oeste) en una brecha construida y alimentada mediante estereotipos. Aun cuando el oeste era la promesa del paraĂ­so para muchos, es evidente que la caĂ­da del telĂłn de acero (el modo y tiempos en que lo hizo) frustrĂł el encuentro. DecĂ­a un pensador hĂşngaro que cayĂł el comunismo y les sucediĂł el capitalismo. No tuvieron opciĂłn ni posibilidad de elegir su destino polĂ­tico. Libros como La Broma de Kundera ilustran claramente esa dinĂĄmica. Tras el comunismo no llegĂł el paraĂ­so y sĂ­ el capitalismo en su cara mĂĄs decimonĂłnica. En el caso AlemĂĄn, todo el sistema existente en el este (educativo, legal, econĂłmico, etc.) fue evaluado y depurado. Lo que no era asimilable era despreciable. Quien tenga mĂĄs interĂŠs puede informarse por el destino de los profesores de economĂ­a en el este de Alemania tras la reunificaciĂłn.

El edén parece ser un lugar muy ameno y delicioso según la academia de las palabras. (Siempre pensé que debería existir la academia de las cosas, en justa reciprocidad a la ficción y la representación, pero volviendo a Brideshead). Las palabras dicen “reunificación” en Alemania “ampliación” en la Unión Europea. Pero las cosas, por debajo de las palabras que las encapsulan, muestran conflicto en la unificación y retraimiento dentro de la ampliación (Hungría, Polonia, etc.).

Y en esa de las palabras, la derecha espaĂąola estĂĄ entregada a lo apocalĂ­ptico. Incapaz de ilusionar a nadie, se da a los desastres y amenazar con los infiernos habidos y por llegar. Para ello, su estrategia exige convertir todas las palabras en palabras vacĂ­as que hacen ruido. QuizĂĄs por lo huecas, hay palabras que resuenan como campanadas. Y en eso estĂĄn las derechas, dando una campanada tras otra.