El pasado 24 de Noviembre, el Servicio Público de Empleo Estatal celebró, junto con el Ministerio de Trabajo y Economía Social, las Comunidades Autónomas, los interlocutores sociales y representantes institucionales y de las Escuelas Taller y del Programa TÁNDEM del Tercer Sector, el 40 aniversario del lanzamiento de las Escuelas Taller.
En la conmemoración, desarrollada en la Galería de Colecciones Reales, al ser Patrimonio Nacional uno de los principales organismos promotores de los proyectos de esta importante iniciativa de formación en alternancia con el empleo, se dio el protagonismo debido a las personas creadoras de la iniciativa, y particularmente a José María Pérez, Peridis y al Ministro de Trabajo del Gobierno de España en aquellos momentos, Joaquín Almunia, junto a ellos los representantes del Tercer Sector, los testimonios de personas beneficiarias de estos programas, a lo largo de cuatro décadas, a quienes su paso por las Escuelas Taller, y hoy por el Programa TÁNDEM, les cambió su vida, así como al equipo actual del Ministerio de Trabajo y Economía Social y del SEPE, con Yolanda Díaz a la cabeza y Gerardo Gutiérrez Ardoy, Director General del SEPE.
Peridis nos contaba cómo su idea original ante la situación de paro juvenil como la que vivía España en aquellos momentos y la oportunidad que suponía para la recuperación del patrimonio histórico y cultural le movió a dirigirse al Ministro Almunia para proponerle su puesta en marcha. El diálogo entre ambos nos dejó el buen sabor de boca de la mejor España.
También relataba las complicidades encontradas para resolver los problemas administrativos y presupuestarios para su puesta en marcha, la vocación de servicio público representada en aquel momento por personas como Valeriano Baillo, y todos aquellos servidores públicos que siguieron sujetando, apoyando y gestionando el programa, Felipe, Manolo, Luján, Nair, aquellas personas muchas veces invisibles que han sostenido y sostienen los servicios públicos y Estado del Bienestar en nuestro país, con un grado de compromiso y profesionalidad digno de reconocimiento social e institucional, así como de las personas que desde los organismos públicos como Patrimonio Nacional, José María García Pacheco, y tantas otras personas que lo hacen posible desde el Ministerio de Defensa, el Real Jardín Botánico, Archivos Estatales, la AECID, entre otros, y promotores de entidades sociales del Tercer Sector.
El Programa de Escuelas Taller nació entonces, en 1985, como una iniciativa experimental del SEPE, entonces denominado INEM, para la promoción del empleo juvenil a través de la formación en alternancia con el empleo.
Con la metodología de “Aprender trabajando y trabajar aprendiendo” desde su creación, este Programa ha impulsado el desarrollo de casi 30.000 proyectos de formación en alternancia con el empleo, ajustándose a las necesidades formativas y de cualificación de las personas jóvenes y a las realidades laborales de los diferentes territorios y contextos.
El impacto de este Programa de Escuelas Taller, hoy denominado Programas Experienciales de formación y empleo TÁNDEM, ha formado en oficios tradicionales con tasas de inserción superiores al 50% a más de 1.200.000 participantes y ha permitido, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, su actualización y modernización, manteniendo su metodología de éxito para la inserción laboral. El Programa ha supuesto además una importantísima contribución a la recuperación del patrimonio histórico artístico, medioambiental y urbano. Vemos su huella en muchos pueblos y ciudades de España y ha conseguido además el empoderamiento, en muchos casos, de personas en situación de vulnerabilidad social.
Tan sólo cuatro años después de la puesta en marcha de la primera Escuela Taller se firmó en 1990 un Convenio entre el Servicio Público de Empleo, entonces INEM, y la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo para articular el Programa de Escuelas Taller en el exterior, que ha permitido durante este tiempo el desarrollo de 376 proyectos en 70 ciudades de 25 países de América Latina y el Caribe, en los que se han formado cerca de 50.000 personas jóvenes, promoviendo el acceso igualitario a distintos oficios y el empoderamiento de mujeres a través de la formación y capacitación, mediante la metodología de las Escuelas Taller. Con el gran logro que supone el hecho de que en la actualidad el 66% de las Escuelas Taller en esta región se han establecido como iniciativas locales, replicando el modelo español, y otras se han incorporado a Programas Nacionales de Escuelas Taller, como en el caso de Colombia, Honduras y Guatemala, de manera que hoy tan solo reciben apoyo directo de la AECID, financiado por el Servicio Público de Empleo, el 34% de las Escuelas, cumpliendo con ello el objetivo de la cooperación al desarrollo, de manera que son los operadores locales quienes promocionan mayoritariamente estas escuelas.
En definitiva, también en este año de conmemoraciones conviene recordar la aportación de programas tan importantes en políticas activas de empleo, dentro y fuera de nuestras fronteras, que han cambiado la vida de las personas jóvenes, abriendo un futuro de esperanza e incorporación laboral a través de la cualificación y de la dignidad en el trabajo y que han mantenido ese espacio de oportunidad actualizado a las necesidades del siglo XXI.
Estos programas demuestran que el mejor aliado para la inserción laboral es la cualificación con salarios dignos durante este proceso formativo, en el que es de justicia resaltar que la aportación de las personas docentes es decisiva para contribuir a esa transformación personal, laboral y social de las personas beneficiarias.
En estos tiempos en los que los datos de empleo en nuestro país vuelven a mostrar su fortaleza, pero al mismo tiempo nos ponen de manifiesto la concentración de las dificultades en el acceso al empleo en las personas más vulnerables y en las personas en paro de larga duración, reivindicar este modelo, como ya existe sin límite de edad a través de los Talleres de Empleo para la recualificación profesional, se constituye en una herramienta muy útil para incorporar en la Estrategia de lucha contra el paro de larga duración.
Nuestro mejor homenaje a quienes lo hicieron posible es seguir contribuyendo a mejorar la vida de las personas.
