La decisión de la Presidenta de la Junta de AndalucÃa, Susana DÃaz, de convocar elecciones andaluzas para el próximo dÃa 2 de diciembre, supone el inicio de una larga etapa electoral en España que culminará el dÃa que se celebren las elecciones generales.
Comienza asà una andadura electoral que va a impregnar la vida polÃtica española a lo largo de varios meses, (puede incluso que hasta junio de 2020), aunque poner fechas es mucho pronosticar. AndalucÃa es asà de nuevo la Comunidad Autónoma que primero se acerca a un ciclo electoral que va a marcar el futuro polÃtico de España y, por ello, las urgencias electorales de los partidos polÃticos de la oposición se van a ver reflejadas desde la precampaña electoral.
A la Comunidad Autónoma de AndalucÃa le resulta de enorme interés que finalmente se pueda producir un debate propio. Un debate andaluz. Esto es algo que conviene al conjunto de la ciudadanÃa andaluza: debatir sobre los problemas especÃficos de AndalucÃa para que el futuro Gobierno andaluz pueda generar un programa de acción que permita mejorar la vida de la gente favoreciendo polÃticas de creación de riqueza y empleo y gestionando con eficacia los servicios públicos para asegurar el mayor bienestar social y la disminución progresiva de los desequilibrios territoriales y las desigualdades sociales.
Al mismo tiempo, este debate propio debe permitir definir la contribución de AndalucÃa a la construcción del futuro común en España y de manera especÃfica, su aportación a la necesaria resolución del conflicto territorial entre Cataluña y el Estado.
Si fuera posible articular este debate propio, los ciudadanos y ciudadanas de AndalucÃa podrÃamos analizar los elementos estructurales que condicionan las dificultades de nuestro sistema productivo y las medidas que se hacen necesarias para que, profundizando con las acciones que ya viene desarrollando la Junta de AndalucÃa bajo las directrices del PSOE de AndalucÃa, se puedan superar las dificultades y los retos del tiempo actual. Incluso, analizar y definir aquellos planteamientos que son exigibles al Gobierno de España para que el Estado autonómico responda con más eficacia a las necesidades de la gente tal como se exige en los tiempos que vivimos.
De igual forma, en este debate propio, cobra pleno sentido el análisis de la gestión realizada en la prestación de servicios competencia de la Junta de AndalucÃa tales como la sanidad, la educación, los servicios sociales o la atención a los problemas de las personas en situación de dependencia. Valorar sus avances y eventuales insuficiencias y definir las opciones de futuro para mejorar el ejercicio de las competencias propias.
Pero todo esto va a ser difÃcil porque la derecha española anda disputando entre sà cuál de los dos partidos más representativos de ese espectro ideológico (Partido Popular y Ciudadanos) se convierte en el más relevante. El PP de AndalucÃa aspira a no ser desbancado del liderazgo de la derecha andaluza y para eso necesita que los asuntos de la polÃtica nacional estén en la agenda de la precampaña andaluza. En el caso de Ciudadanos, para desbancar al PP de la hegemonÃa de la derecha, el planteamiento es el mismo: traer los asuntos nacionales al debate andaluz.
Por ese motivo, Casado y Rivera se van a venir a vivir a AndalucÃa durante las semanas que dure este proceso hasta el 2 de diciembre. Se dibuja asà un panorama en el que la cuestión de Cataluña, los Presupuestos Generales del Estado y cualquier otro asunto que la derecha mediática sitúe en el terreno de juego electoral, van a competir con la necesidad de aprovechar la campaña para mejorar la vida de los andaluces y andaluzas. Pero esto es lo que hay.
En AndalucÃa, desde el inicio del periodo democrático en 1977 y con la puesta en marcha del Estado autonómico, el PSOE gobierna la Comunidad de manera ininterrumpida; ello nos ofrece una clave polÃtica de enorme trascendencia. De igual manera que esto implica que el socialismo andaluz ha sabido conectar con el pueblo de AndalucÃa, adaptando continuamente su proyecto polÃtico a la evolución de la sociedad, se puede afirmar que la derecha nunca ha sido capaz de entender a la mayorÃa de los andaluces y andaluzas y que ello le impide conseguir la confianza mayoritaria que se necesita para gobernar la Junta de AndalucÃa.
Uno de los elementos clave en este fenómeno que ha afectado a la derecha andaluza en este continuo fracaso es la falta real de autonomÃa del PP andaluz en el discurso polÃtico del PP nacional. De hecho, se imponen las visiones de la calle Génova sobre los problemas de AndalucÃa, que sociológica y polÃticamente están alejados de la realidad andaluza.
Pero es que Ciudadanos parece que va a caer en el mismo error polÃtico y aunque Rivera terminase alzándose con la medalla de plata por la que compite con Casado, al imponer su estrategia polÃtica de confrontación total frente al PSOE de Pedro Sánchez sobre la lÃnea que Ciudadanos AndalucÃa desarrollaba intentando hacer oposición constructiva, corre el riesgo de hacer de nuevo imposible para la derecha gobernar en AndalucÃa.
Mientras tanto, el PSOE andaluz y Susana DÃaz, quedan con la responsabilidad de pensar en los intereses generales de los andaluces y andaluzas y tienen de nuevo la oportunidad de reformular un proyecto renovado y moderno para asegurar que AndalucÃa pueda dar respuesta a los retos de la sociedad actual en materia de desarrollo económico, modernización del sistema productivo, sostenibilidad de los servicios públicos, ampliación de derechos sociales, lucha frente a la desigualdad y aportación de AndalucÃa a la cohesión de España.
El balance de Susana DÃaz en todas estas materias es solvente a pesar de las zancadillas que el Gobierno de Rajoy puso a AndalucÃa en los 7 años de su mandato. Por el contario, en apenas 4 meses, el Gobierno socialista de Pedro Sánchez ha dado la vuelta a la situación y ha generado un escenario polÃtico en el que AndalucÃa puede aspirar a recuperar una relación de respeto mutuo en el marco de la necesaria lealtad institucional.
Los socialistas españoles nos jugamos mucho en AndalucÃa porque la Comunidad ha sido pionera y solvente en la gestión de los asuntos públicos desde una perspectiva de polÃticas progresistas. La derecha lo sabe y procurará que la campaña andaluza les sirva para el debate nacional ya que aventuran un nuevo fracaso en AndalucÃa.
Esto es algo que otorga toda la responsabilidad al PSOE andaluz en el noble objetivo democrático y respetuoso con el pueblo andaluz de conseguir que la campaña permita un debate propio para AndalucÃa. Un debate que sirva para mejorar la vida de nuestra ciudadanÃa y definir la mejor contribución de nuestra Comunidad a la solución de los problemas y desafÃos comunes de España.
De nuevo la derecha tratará de impedirlo y en este contexto, estoy seguro de que los socialistas andaluces daremos de nuevo la talla.
