Los tres principios que configuran el funcionamiento del Gobierno, según la ley, son: el principio de dirección presidencial, que otorga al Presidente del Gobierno la competencia para determinar las directrices políticas que deberá seguir el Gobierno y cada uno de los Departamentos; la colegialidad y consecuente responsabilidad solidaria de sus miembros; y, por último, el principio departamental que otorga al titular de cada Departamento una amplia autonomía y responsabilidad en el ámbito de su respectiva gestión.

Si a estos tres principios le unimos el recuerdo de la fábula de la rana y el escorpión (un escorpión le pide a una rana que lo ayude a cruzar el río, prometiendo no hacerle ningún daño, pues si lo hacía, ambos morirían ahogados. La rana accede, subiéndolo a sus espaldas, pero cuando están a mitad del trayecto el escorpión pica a la rana. Esta le pregunta incrédula: «¿Cómo has podido hacer algo así? Ahora moriremos los dos», ante lo que el escorpión responde: «No he tenido elección; es mi naturaleza».) se ve con claridad porqué a España le conviene un gobierno del PSOE en solitario, con Podemos como socio preferente en el Parlamento.

Sería un gobierno que actuaría para mejorar el bienestar de los españoles. Pero sería un gobierno donde se evitarían las tensiones internas, los incumplimientos de la ley de gobierno y los gobiernos paralelos. Vamos, que sería un mejor gobierno para los españoles.

¿Alguien cree que Podemos respetaría el principio de dirección presidencial, que otorga al presidente la competencia para determinar las directrices políticas que deberá seguir el Gobierno y cada uno de los Departamentos? Parece que no. Más bien, intentaría que hubiera dos gobiernos en uno, saltándose la autoridad presidencial y la coordinación de las funciones de los demás miembros del consejo de ministros. El líder de Podemos, saltándose la ley, establecería un programa político paralelo de los miembros del gobierno de Podemos, dándoles instrucciones cuando esta competencia es exclusiva del presidente del Gobierno.

¿Alguien cree que Podemos respetaría la colegialidad y consecuente responsabilidad solidaria de los miembros del Consejo de Ministros? Parece que no, cuando no lo hacen ni en su propia formación política.

¿Alguien cree que Podemos utilizaría el principio departamental que otorga al titular de cada Departamento una amplia autonomía y responsabilidad en el ámbito de su respectiva gestión, para afianzar su idea de dos gobiernos en uno y generar tensiones entre el presidente del Gobierno y los miembros de Podemos realizando actuaciones de gobierno sin conocimiento del propio presidente? Parece que sí. Y a lo mejor, promovería consultas en su partido para ver que hacen sus miembros del consejo de ministros.

Todo lo anterior, aconseja que se dé vía libre a un gobierno del PSOE en solitario la semana que viene. Pero, en esta situación, parece mentira que se tenga que recordar a los líderes de la oposición, que una vez que son elegidos diputados, representan al pueblo español y tienen que trabajar por su bienestar.

Esta obviedad, choca frontalmente con el irresponsable bloqueo de la investidura de Pedro Sánchez como presidente del gobierno. Les da igual lo que les ocurra a los españoles, porque solo les preocupa su posición y sus intereses. Esta alianza negativa de bloqueo, a derecha e izquierda, es incomprensible en Democracia.

Cuando después de unas elecciones un partido político no puede formar gobierno, debe ir a la oposición y defender sus propuestas. Lo repito, cuando un partido político no puede formar una alternativa de gobierno, lo que debe hacer es, mediante una abstención de Estado, favorecer la investidura de quien ha ganado las elecciones para que comience la legislatura y desarrollar su tarea de control al gobierno.

El cumplimiento de esta norma no escrita es lo que hizo el PSOE en el año 2016 y es lo que debería hacer ahora el PP, si todavía aspira a ser la alternativa de gobierno y el principal partido de la oposición. ¿Significa esto que se esté apoyando al PSOE? No, significa que se tiene visión de estado y se es consciente que el bloqueo debilita la democracia y el bienestar de los ciudadanos.

En cuanto a Podemos y su obsesión por los sillones, hay que seguir recordando a esta formación política los resultados que obtuvieron en las elecciones, y la necesidad que tienen los españoles de un gobierno que pueda afrontar los retos de la sociedad española.

Mientras todo esto ocurre, el gobierno en funciones del PSOE aprobó en el Consejo de Ministros un real decreto de becas donde se ampliará el presupuesto inicial de 1.470 millones de euros en aproximadamente 40 millones para poder atender a 17.000 becarios, que pasarán a percibir una beca o una de mayor cuantía.